Noticias de "twitter"

07-05-2018 | abc.es
El origen genético del término «meme»
Aquel que hoy en día desconozca lo que es un «meme» o un gif corre el riesgo de estar desconectado del mundo. Puede que le traiga sin cuidado, pero las siglas, los recursos gráficos de los «emojis» y «stickers» que emplean los usuarios de teléfonos móviles han introducido nuevos códigos de conducta y han modificado, en parte, los principios básicos de la comunicación, que el emisor y el receptor de un mensaje se entiendan. Puede que no se dominen otros idiomas, pero algunos de esta unidad de información cultural ha roto fronteras, haciéndose prácticamente comprensibles en cada estamento cultural. Los «memes» nacieron entre las páginas de papel pero han fraguado su éxito alc calor de las redes sociales. Tuvieron un origen, un inicio bajo una piel en forma de neologismo. Una invención curiosa atribuida al divulgador científico Richard Dawkins en su obra «El gen egoísta», publicada en 1976. En ella describe a los «memes» como unidades «de transmisión cultural o unidad de imitación». Con ellos se expresan ideas, fundamentos y dan cobijo a la cruda realidad. Pero tienen un componente biológico atribuidas, en parte, a su capacidad de reproducción y evolución. A la sazón, una idea maleable, cambiante y creciente. Su relación con los genes es clara: se expanden de manera interpersonal formando parte de una cultura y desgranando comportamientos propios de una evolución similar a la que se enfrentan los códigos genéticos. El término, sin embargo, tiene un encaje etimológico diferente. Proviene del griego «mimema» (cosa o algo que es imitada). En el momento de la construcción social de internet, en los años noventa, cuando se produjo su primera gran explosión, foros y servicios primarios asumieron (o copiaron) esta terminología para referirse a textos escritos superpuestos en imágenes o fotomontajes personales acerca de un fenómeno de actualidad. Dirigentes políticos, empresas, comentarios de famosos o una imagen curiosa sirve de antesala a la creación de un «meme». Cuando una comunidad -Twitter, Facebook, WhatsApp- lo asume se prende una llama de la que nadie conoce su final, puesto que puede o no hacer furor. Vivimos sacudidos por los fenómenos virales. Esta actividad toca, sin embargo, aristas algo más peliagudas. Pueden manipular, hacer escocer los sentimientos del parodiado o mostrar las críticas de un colectivo. Pero el «meme», en cualquier caso, crece como el moho y se reproduce entre las líneas de las plataformas sociales más exitosas como langostas en verano. De ahí que el autor lo asocia directamente con un virus, raíz primigenia de lo que hoy en día se entiende como viralidad. Y, sobre todo, se mueve libre. Su potencial espontaneidad y sorpresividad es su mayor aliado, porque nunca se sabe de antemano lo que se convertirá en un «meme». Es más, su gran aliado es que no existe en realidad una fórmula secreta para su éxito. No irrumpe por ningún lado una sesuda planificación y, al moverse por impulsos, suele tener una corta vida.
12-03-2018 | abc.es
Tim Berners-Lee: «La web está bajo amenaza»
Cada 12 de marzo se celebra el nacimiento de la World Wide Web, ese invento de un joven Tim Berners-Lee, investigador del CERN, que permite el funcionamiento de internet. Hoy cumple 29 años la web y, como de costumbre, el ahora Sir Tim Berners-Lee (quien ostenta el título otorgado por la Reina Isabel II desde 2004 gracias a su contribución al progreso de la humanidad y peina muchas más canas que en 1989) ha emitido una carta abierta en la que señala la importancia de los actuales tiempos en el devenir de una web «que valga la pena tener». El texto completo, a continuación: «Hoy la World Wide Web cumple 29 años. Este año marca un hito en la historia de la web: cruzaremos un punto de inflexión y más de la mitad de la población mundial estará conectada. Cuando comparto estas emocionantes noticias la gente suele reaccionar con alguna de las dos siguientes inquietudes: - ¿Cómo hacemos para que la otra mitad del mundo pueda acceder a la web? - ¿Estamos seguros de que el resto del mundo quiere conectarse a la web que tenemos hoy en día? En la actualidad las amenazas a la web son muchas y reales, incluidas las que describí en mi última carta: desde la desinformación y el uso de propaganda política cuestionable hasta la pérdida de control sobre nuestros datos personales. Pero sigo comprometido con poder garantizar que la web sea un espacio libre, abierto y creativo ? para todos. Esa visión sólo es posible si conseguimos conectar a todo el mundo y nos aseguramos de que la web funcione en beneficio de las personas. Creé la Web Foundation para luchar por el futuro de la web. Estos son los puntos en los que deberíamos concentrar nuestros esfuerzos. Cerrar la brecha digital La brecha entre las personas que tienen acceso a internet y las que no lo tienen está aumentando las desigualdades ya existentes - desigualdades que plantean una grave amenaza mundial-. Como era de esperar, es más probable estar desconectado si se es mujer, pobre, habitante de un área rural, de un país de bajos ingresos, o cualquier combinación de los anteriores. Hoy en día estar desconectado significa ser excluido de oportunidades para aprender y ganarse el sustento, de acceder a servicios valiosos y de participar en el debate democrático. Si no invertimos seriamente en acabar con esta brecha, miles de millones de personas podrían tener que esperar hasta el año 2042 para poder tener acceso a internet. Eso implicaría dejar atrás a toda una generación. En el año 2016 las Naciones Unidas declararon que el acceso a internet es un derecho humano, como lo son también el agua potable, la electricidad, la vivienda y los alimentos. Pero este derecho básico seguirá siendo denegado a miles de millones de personas hasta que el acceso a internet sea asequible para todos. Ya tenemos un objetivo establecido. Recientemente las Naciones Unidas adoptaron el umbral de asequibilidad propuesto por la Alianza por un Internet Asequible: 1 GB de banda ancha móvil por menos del 2% del ingreso promedio mensual. La realidad sin embargo es que todavía estamos muy lejos de alcanzar este objetivo ? en algunos países el coste de 1GB de banda ancha móvil todavía está por encima del 20% del ingreso promedio mensual. ¿Qué hace falta para alcanzar este objetivo? Debemos apoyar políticas y modelos de negocio que mejoren las condiciones de acceso de los grupos más desfavorecidos a través de soluciones como las redes comunitarias y las iniciativas de acceso WIFI público. Debemos invertir recursos para garantizar el acceso de mujeres y niñas, y asegurarnos de que puedan aprovechar el poder de esta herramienta mediante la enseñanza de habilidades digitales. Conseguir que la web funcione en beneficio de las personas La web a la que muchos se conectaron años atrás ya no es la web con la que se encontrarán los nuevos usuarios. La rica variedad de blogs y sitios web de aquella época se ha visto comprimida bajo el aplastante peso de unas pocas plataformas dominantes. Esta concentración de poder da lugar a un nuevo conjunto de custodios de la red, permitiendo que un puñado de plataformas tengan control sobre cuáles serán las ideas y opiniones que se podrán ver y compartir. Estas plataformas son capaces de afianzar su posición dominante mediante la creación de barreras de entrada a potenciales competidores. Absorben a las startups con potencial para convertirse en una amenaza, compran todas las innovaciones tecnológicas y contratan a los mejores talentos de la industria. Si a esto añadimos la ventaja competitiva que les proporcionan los datos de sus usuarios actuales, no podemos sino esperar que los próximos 20 años sean bastante menos innovadores que los anteriores. Además, esta concentración de poder permite ampliar el impacto de quienes utilizan la web como un arma. En los últimos años hemos visto cómo teorías conspirativas logran convertirse en tendencia en las plataformas de medios sociales, cuentas falsas en Twitter y Facebook avivan las tensiones sociales, actores externos interfieren en los procesos electorales y grupos criminales se apoderan de valiosos datos personales. Hemos buscado respuestas por parte de las propias plataformas. Las empresas son conscientes de estos problemas y se esfuerzan por solucionarlos -y observamos cómo cada cambio que implementan termina afectando a su vez a millones de personas-. La responsabilidad -y a veces también la carga- de tomar estas decisiones recae sobre empresas que han sido creadas para maximizar sus beneficios económicos en lugar de maximizar el bien social. Un marco legal o regulatorio que tenga también en cuenta los objetivos sociales podría contribuir a aliviar esas tensiones. Incorporar más voces al debate sobre el futuro de la web El futuro de la web no trata únicamente acerca de todos aquellos que ya estamos conectados, sino también sobre aquellos que aún no lo están. La poderosa economía digital actual exige estándares sólidos que permitan equilibrar los intereses de las empresas y los de los ciudadanos conectados. Para ello será necesario pensar en cómo podemos alinear los incentivos del sector tecnológico con los de los usuarios y la sociedad en general, consultando a una muestra representativa y diversa de la sociedad en el proceso. Dos mitos limitan actualmente nuestro imaginario colectivo: el mito de que la publicidad es el único modelo de negocio posible para las empresas digitales, y el mito de que ya es demasiado tarde para cambiar la forma en que operan las plataformas. Para resolver estas dos cuestiones deberemos ser un poco más creativos. A pesar de que los problemas a los que se enfrenta la web son complejos y grandes, creo que deberíamos verlos simplemente como bugs: problemas en el código y en los sistemas de software que fueron creados por personas -y que por tanto pueden ser también corregidos por personas-. Crea una nueva serie de incentivos y a continuación llegarán los cambios en el código. Podemos diseñar una web que ofrezca un entorno constructivo y alentador. Hoy quiero que nos desafiemos a tener ambiciones más grandes para la web. Quiero que la web refleje nuestras esperanzas y cumpla nuestros sueños, en lugar de amplificar nuestros miedos y profundizar nuestras divisiones. Como dijo en una ocasión el difunto activista de internet John Perry Barlow: «una buena manera de inventar el futuro es predecirlo». Puede sonar utópico, puede parecer imposible de conseguir después de los reveses sufridos durante los dos últimos años, pero yo quiero que imaginemos ese futuro y lo construyamos. Reunamos a las mentes más brillantes del ámbito de los negocios, la tecnología, el gobierno, la sociedad civil, las artes y el mundo académico para afrontar las amenazas al futuro de la web. En la Web Foundation estamos listos para desempeñar nuestro papel en esta misión y construir la web que todos queremos. Trabajemos juntos para hacerlo posible.»
08-03-2018 | abc.es
Las noticias falsas viajan más rápido y se propagan mucho más que la información veraz
La viralidad de las noticias falsas es uno de los grandes problemas del fenómeno conocido como «fake news», una práctica que difunde informaciones que no son ciertas y que tienen como objetivo desde crear ruido para distraer del asunto más importante a influenciar incluso en unas elecciones presidenciales como las de Estados Unidos. Aunque diferentes autoridades han alertado sobre su peligro, aún no se habían llevado a cabo estudios que demostraran con datos que, efectivamente, las noticias falsas se propagan más rápido y calan más hondo dentro de la opinión pública. Se trata de un estudio de tres investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Soroush Vosoughi, Deb Roy y Sinan Aral, quienes han descubierto que este tipo de contenidos «llega más lejos, más rápido, de forma más profunda y amplia que la verdad, en todas las categorías de la información», tal como afirman en la revista «Science», donde acaba de ser publicada su investigación. Tras un análisis de 126.000 «cascadas» de Twitter (es decir, las noticias que consiguen ser retuiteadas de forma masiva) entre 2013 y 2017 que habían sido compartidos por un total de 3 millones de personas alrededor de 4,5 millones de veces, los expertos han concluido que las «fake news» tienen un 70% más de probabilidades de ser replicadas que las noticias veraces. La idea se le ocurrió a Vosoughi cuando buscaba información acerca del atentado de Boston en Twitter. «Esta red social se ha convertido en nuestra principal fuente de noticias. Pero entonces me di cuenta de que una buena parte de lo que estaba leyendo eran rumores», asegura. Tras contactar con sus colegas del MIT y llevar a cabo la investigación, obsevaron que las noticias verdaderas tienen que ser hasta seis veces más largas que las falsas para poder llegar a 1.500 personas. Y todo sin contar con los «bots» o programas que replican de forma mecánica los tuits, ya que una vez eliminados los resultados de estos «replicantes automáticos», los resultados no variaban: la viralidad de las «fake news» era mucho mayor que la de las noticias verdaderas. El problema, sin embargo, estriba en que la mayor difusión de estos enunciados carentes de veracidad no recae en usuarios robots, sino que son las personas quienes protagonizan el mayor eco de los mismos. Para añadirle mayor rigor al estudio, utilizaron la ayuda de seis organizaciones de verificación de hechos (factcheck.org, hoax-slayer.com, politifact.com, snopes.org, truthorfiction.com y urbanlegends.about.com), con las que compartían el criterio el 95% de las veces. El análisis también reveló que la política era la categoría informativa que más se replicaba, con 45.000 «cascadas» de las 126.000 analizadas, seguida de urbanismo, economía, terrorismo, ciencia, entretenimiento y desastres naturales. La investigación concluye que la cantidad de noticias falsas en Twitter se está incrementando «claramente» y «repunta durante acontecimientos importantes» como ocurrió durante las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2012 y 2016 en las que salió como ganador Donald Trump. «Es un problema real y es un problema que requiere investigación seria para solucionarlo», apunta Filippo Menczer, profesor de la Universidad de Indiana y coautor del documento, que llama a una acción global para combatir la falsedad. El «clickbait» como amenaza «Lo que vende no es la noticia en sí, sino el "clickbait" que se consigue mediante los titulares efectistas que desde el principio ya forman parte de la elaboración del fake», apunta Iván Rodríguez, experto en social media y creador del servicio Emojistwitter . Pese a la percepción mayoritaría, este analista descarga parte de la responsabilidad en el empleo de los «bots», a pesar de que el estudio afirma que no se han tenido en cuenta a la hora de mostrar los resultados. Sin embargo, se trata de una conducta muy utilizada que, desde la semana pasada, la propia compañía ha querido atajar prohibiendo su uso pese a que este movimiento puede provocar qu se reduzca el número de usuarios registrados. «No es que a los "tuiteros" nos gusten más las noticias falsas, ni mucho menos que nos creamos cualquier trola, simplemente quienes realizan esas campañas de noticias falsas saben exactamente qué estructura y copy deben utilizar para conseguir ese "retuit" fácil», sugiere. «Esas mismas noticias falsas están siempre respaldadas nada más ser publicadas por cientos de cuentas bots (espero que cada día menos), que son las primeras en difundirlas. Eso y una buena planificación y textos, lo hacen todo», lamenta. Querer ser el primero en «retuitear» Otros expertos creen que el principal factor que contribuye a esa mayor difusión de un contenido falso se encuentra en la psique del ser humano. «El querer conseguir autoridad hace que la gente quiera ser el primero en difundir, en darle a ?retuitear?», reconoce Pablo Herreros, socio director de la agencia Goodwill Comunicación. A su juicio, el «afán de protagonismo» impulsa a determinados usuarios de redes sociales a compartir contenido independientemente de su veracidad, algo que asegura se debe a las políticas de dinamización de contenidos enmarcadas dentro de lo que se conoce como «clickbait». Es decir, presentar las noticias o titulares de una forma impactante para ganar la atención del usuario rápidamente. Pese a que esta práctica se ha generalizado en los últimos años, este experto considera que es «pan para hoy y hambre para mañana». Es más, se muestra convencido que las «fake news» están «llegando a su fin». «Tocaron su punto álgido con la llegada de [Donald] Trump al poder, pero estamos ante un evidente ocaso. Va camino de ser un tema residual», asegura. La razón -dice- es por el esfuerzo de las plataformas digitales de alejarse de estas prácticas para acercarse a las marcas comerciales, «que están preocupadas por distanciarse de las mentiras». La novedad como motor de las «fake news» «Las noticias falsas son más novedosas y es más probable que las personas compartan información de este tipo», afirma Aral, que comparte la visión de Herreros y señala el sentimiento de relevancia que otorga a las personas compartir contenidos que, a priori, son desconocidos (aunque también falsos). Por ello, aplicaron la «hipótesis de la novedad» a un subgrupo, para ver las reacciones ante las «fake news» de los usuarios. «Vimos un perfil emocional diferente: la gente responde a las noticias falsas más con sorpresa y disgusto, mientras que las historias reales producen respuestas en general caracterizadas por tristeza, anticipación y confianza». Así se determina que, aunque no se puede señalar a ciencia cierta la causa de los retuits, la teoría de la novedad puede ser una parte de la explicación. Para Aral, este resultado es «muy aterrador», ya que la solución no pasa por un remedio tecnológico, sino que habría que actuar sobre la conducta humana.
08-03-2018 | abc.es
La viralidad de las noticias falsas es uno de los grandes problemas del fenómeno conocido como «fake news», una práctica que difunde informaciones que no son ciertas y que tienen como objetivo desde crear ruido para distraer del asunto más importante a influenciar incluso en unas elecciones presidenciales como las de Estados Unidos. Aunque diferentes autoridades han alertado sobre su peligro, aún no se habían llevado a cabo estudios que demostraran con datos que, efectivamente, las noticias falsas se propagan más rápido y calan más hondo dentro de la opinión pública. Se trata de un estudio de tres investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Soroush Vosoughi, Deb Roy y Sinan Aral, quienes han descubierto que este tipo de contenidos «llega más lejos, más rápido, de forma más profunda y amplia que la verdad, en todas las categorías de la información», tal como afirman en la revista Science, donde acaba de ser publicada su investigación. Tras un análisis de 126.000 «cascadas» de Twitter (es decir, las noticias que consiguen ser retuiteadas de forma masiva) entre 2013 y 2017, los expertos han concluido que las «fake news» tienen un 70 por ciento más de probabilidades de ser replicadas que las noticias veraces. La idea se le ocurrió a Vosoughi cuando buscaba información acerca del atentado de Boston en Twitter. «Esta red social se ha convertido en nuestra principal fuente de noticias. Pero entonces me di cuenta de que una buena parte de lo que estaba leyendo eran rumores», asegura. Tras contactar con sus colegas del MIT y llevar a cabo la investigación, obsevaron que las noticias verdaderas tienen que ser hasta seis veces más largas que las falsas para poder llegar a 1.500 personas. Y todo sin contar con los «bots» o programas que replican de forma mecánica los tuits, ya que una vez eliminados los resultados de estos «replicantes automáticos», los resultados no variaban: la viralidad de las «fake news» era mucho mayor que la de las noticias verdaderas. Además, para añadirle rigor al estudio, utilizaron la ayuda de seis organizaciones de verificación de hechos (factcheck.org, hoax-slayer.com, politifact.com, snopes.org, truthorfiction.com y urbanlegends.about.com), con las que compartían el criterio el 95 por ciento de las veces. El análisis también reveló que la política era la categoría informativa que más se replicaba, con 45.000 «cascadas» de las 126.000 analizadas, seguida de urbanismo, economía, terrorismo, ciencia, entretenimiento y desastres naturales. El «clickbait» como amenaza «Lo que vende no es la noticia en sí, sino el "clickbait" que se consigue mediante los titulares efectistas que desde el principio ya forman parte de la elaboración del fake», apunta Iván Rodríguez, experto en social media y creador del servicio Emojistwitter. Pese a la percepción mayoritaría, este analista descarga parte de la responsabilidad en el empleo de los «bots», a pesar de que el estudio afirma que no se han tenido en cuenta a la hora de mostrar los resultados. Sin embargo, se trata de una conducta muy utilizada que, desde la semana pasada, la propia compañía ha querido atajar prohibiendo su uso pese a que este movimiento puede provocar qu se reduzca el número de usuarios registrados. «No es que a los "tuiteros" nos gusten más las noticias falsas, ni mucho menos que nos creamos cualquier trola, simplemente quienes realizan esas campañas de noticias falsas saben exactamente qué estructura y copy deben utilizar para conseguir ese "retuit" fácil», sugiere. «Esas mismas noticias falsas están siempre respaldadas nada más ser publicadas por cientos de cuentas bots (espero que cada día menos), que son las primeras en difundirlas. Eso y una buena planificación y textos, lo hacen todo», lamenta. Querer ser el primero en «retuitear» Otros expertos creen que el principal factor que contribuye a esa mayor difusión de un contenido falso se encuentra en la psique del ser humano. «El querer conseguir autoridad hace que la gente quiera ser el primero en difundir, en darle a ?retuitear?», reconoce Pablo Herreros, socio director de la agencia Goodwill Comunicación. A su juicio, el «afán de protagonismo» impulsa a determinados usuarios de redes sociales a compartir contenido independientemente de su veracidad, algo que asegura se debe a las políticas de dinamización de contenidos enmarcadas dentro de lo que se conoce como «clickbait». Es decir, presentar las noticias o titulares de una forma impactante para ganar la atención del usuario rápidamente. Pese a que esta práctica se ha generalizado en los últimos años, este experto considera que es «pan para hoy y hambre para mañana». Es más, se muestra convencido que las «fake news» están «llegando a su fin». «Tocaron su punto álgido con la llegada de [Donald] Trump al poder, pero estamos ante un evidente ocaso. Va camino de ser un tema residual», asegura. La razón -dice- es por el esfuerzo de las plataformas digitales de alejarse de estas prácticas para acercarse a las marcas comerciales, «que están preocupadas por distanciarse de las mentiras». La novedad como motor de las «fake news» «Las noticias falsas son más novedosas y es más probable que las personas compartan información de este tipo», afirma Aral, que comparte la visión de Herreros y señala el sentimiento de relevancia que otorga a las personas compartir contenidos que, a priori, son desconocidos (aunque también falsos). Por ello, aplicaron la «hipótesis de la novedad» a un subgrupo, para ver las reacciones ante las «fake news» de los usuarios. «Vimos un perfil emocional diferente: la gente responde a las noticias falsas más con sorpresa y disgusto, mientras que las historias reales producen respuestas en general caracterizadas por tristeza, anticipación y confianza». Así se determina que, aunque no se puede señalar a ciencia cierta la causa de los retuits, la teoría de la novedad puede ser una parte de la explicación. Para Aral, este resultado es «muy aterrador», ya que la solución no pasa por un remedio tecnológico, sino que habría que actuar sobre la conducta humana.
06-03-2018 | abc.es
Entre las 9 y las 11 de la noche, la franja horaria favorita de los españoles para conectarse a internet
El hecho de que los españoles estamos cada vez más conectados a internet es una realidad que se constata día a día. Diversos estudios, como el informe «Navegantes en la Red» de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), que se acaba de hacer público, señalan que los hábitos del internauta pasan cada vez más por el móvil y por la dependencia de la red. En concreto, este análisis afirma que un 28,7 por ciento de personas que tienen acceso a internet se conecta a diario (frente al 18,2 por ciento de hace cuatro años), así como un mayor uso de los televisores inteligentes para conectarse, que ha ascendido este año al 33,3 por ciento (cifra 3,7 puntos superior a la registrada en 2016). En cuanto a horarios, el preferido por los españoles es de 21 horas a 23, con un 47 por ciento de los 15.000 encuestados que afirman que navegan el «algún momento» en esta franja. La mayoría de los usuarios prefieren el móvil para conectarse, con un 92,1 por ciento de los internautas que utiliza esta vía. De hecho, el 47 por ciento de los internautas afirma que «no poder a vivir sin internet en el móvil». Otro aspecto destacado en el informe es el tiempo de conexión de los internautas, que ha aumentado de modo que más de la mitad de los encuestados declara estar «casi constantemente» en línea, aunque se precisa que los usuarios que más han contestado a este sondeo tienen un perfil más joven. Casi la mitad solo se informa por medios digitales En cuanto a información, dos tercios de los usuarios (64,6 por ciento) conciben internet como fuente principal para estar informado de la actualidad, una cifra que ha disminuido seis puntos en los dos últimos años. En este sentido, el 44,1 por ciento asegura leer únicamente la versión electrónica de los periódicos, mientras que un 7,5 por ciento lee exclusivamente la versión en papel y un 35,2 por ciento consulta ambas versiones. Se trata de unas cifras continuistas con respecto a ediciones del informe anteriores. Llama la atención el aumento de abonados a canales de televisión de pago por internet, que se ha duplicado prácticamente en el último año al pasar del 9,5 por ciento en 2016 al 18,1 por ciento en 2017, según el informe. Solo crece Instagram El acceso a las redes sociales se mantiene en los altos niveles registrados en los últimos años, aunque, por otra parte, dado su uso mayoritario (el 80,3 por ciento las usa a diario), el margen para continuar creciendo es bajo. Facebook mantiene su hegemonía al ser empleada por el 85,6 por ciento de los que han usado redes sociales en los últimos 30 días. Instagram continúa al alza (47,1 por ciento), e impulsada por un imparable crecimiento (7 puntos más en un año, 21 más en tres, 33 más en cinco), arrebata la segunda posición a Twitter, que desciende ligeramente del 48,9 por ciento al 46,4 por ciento en un año. Por otra parte, LinkedIn (26,6 por ciento) consolida el cuarto lugar frente a Google+ (18,4 por ciento), que continúa con su senda descendente (menos 3 puntos en un año, menos 19 en tres). A continuación aparece Pinterest (13,5 por ciento), con cifras algo menores pero que ha conseguido duplicar su penetración desde 2013. El uso principal de las redes sociales sigue siendo las relaciones de amistad (72,6 por ciento). El segundo uso más señalado es informarse de la actualidad (56 por ciento, más 10 puntos en cuatro años) seguido por las relaciones familiares (47,9 por ciento), compartir hobbies (44,9 por ciento) y las relaciones laborales (35,9 por ciento, menos 3 puntos en un año). En cuanto al tiempo, algo más de la mitad de los usuarios de redes sociales (53,8 por ciento) las emplea durante más de 30 minutos al día, y uno de cada cinco (20,3 por ciento) les dedica menos de 15 minutos.
06-03-2018 | elpais.com
Los portales para ver series y películas duplican sus abonados en un año
Instagram crece y supera a Twitter en porcentaje de usuarios, según el informe 'Navegantes en la red'
05-03-2018 | abc.es
Telegram, la aplicación de chat rival de WhatsApp, se cae en media Europa
Telegram, aplicación de mensajería instantánea rival de WhatsApp, ha experimentado fallos de conexión en varios países de Europa, entre ellos, España. Esta caída del servicio se ha registrado a primera hora de este lunes cuando los usuarios no han podido acceder a las comunicaciones y lleva varias horas prolongándose. También ha afectado a regiones de Oriente Medio y el norte de África. La compañía desarrolladora ha confirmado los fallos técnicos del servicio en un mensaje en su perfil oficial de la red Twitter, en donde han adeltantado que ya se encuentran trabajando en devolver a la normalidad las conexiones. El problema se ha recogido a través del servicio de monitorización de alertas de aplicaciones Down Detector, en donde se muestra los países afectados. Países Bajos, Italia y España son algunas de las regiones en donde se han producido más fallos de conexión. Por el momento se desconocen los motivos, pero desde el servicio de alertas outage.report se considera que se trata de un fallo «grave». Entre los motivos por los que se suelen caer los servicios digitales se encuentran, entre otros, un colapso en los servidores a consecuencia de una alta demanda de peticiones de nuevos usuarios o un ataque de denegación de servicios o DDoS. El servicio cuenta con más de cien millones de usuarios registrados en todo el mundo y está disponible en trece idiomas. En los últimos años ha ganado popularidad como una de las herramientas de comunicación más segura gracias a sus sistemas de encriptación. Recientemente, Telegram también sufrió un fallo de conexión a escala global. También la «app» Signal ha sufrido una caída del servicio, apuntan desde la comunidad de usuarios.
02-03-2018 | abc.es
Las promesas fallidas del MWC 2018 con las mujeres
En su participación del lunes en el Congreso de Móviles, el director del Banco Mundial, Jim Yong Kim, advirtió de que «en 2025 toda la gente podrá acceder a un teléfono inteligente, debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para que la población pueda entrar en las aspiraciones que estar conectados les traerá. No hacerlo traerá frustraciones, extremismo, conflicto, violencia y, eventualmente, migración». El Mobile World Congress (MWC) lleva un par de años intentando que las mujeres se conecten a la revolución y a los avances digitales que en él se ofrecen, pero falla en introducirlas en esas aspiraciones que les ha mostrado. En 2016, la existencia de una sala de lactancia (Lactation Room) en el MWC y la prohibición de la entrada de dos bebés en edad lactante a la Fira causó furor en Twitter. Un blog especializado la denominó «la sala de lactancia más inútil del mundo». Dos años después, se llama «Habitación Zen para Madres» (Mother?s Zen Room), para evitar confusión, pues no es precisamente una sala para amamantar a un bebé (está prohibida la entrada a menores de 16 años al recinto), sino para que las mujeres lactantes se saquen la leche y puedan permanecer en el congreso. «En esta edición han venido dos mujeres a hacer uso de la habitación, las mismas, cada día, un par de veces», explicó a este diario la azafata encargada del «zen room». El año en el que salió a la luz la prohibición de bebés lactantes en el congreso (que deben beber leche cada dos o tres horas) se presentó la iniciativa «Connect Women» por primera vez. Temáticas de igualdad y conciliación se hablaron finalmente en el congreso e, incluso, algunas empresas (ninguna de las grandes) firmaron un acuerdo con GSMA (la organizadora del MWC) para incentivar la igualdad. Ese año, la asistencia de mujeres al congreso fue del 21%, el año pasado se situó en un 25% del total. Este año, la cifra cayó a un 24%. En aquel 2016, las conferencias de mujeres se hicieron en los auditorios más pequeños y alejados del recinto. A ellas asistieron en su mayoría mujeres. Este año, sin embargo, bajo la temática «Women4Tech» (Mujeres para la tecnología), se desarrollaron diferentes actividades, mesas de diálogo, sesiones de trabajo y se programó, para el jueves, el último día y menos concurrido del congreso, una conferencia en la que participaron mujeres con puestos directivos en distintos rubros del sector. Sin duda, el número de mujeres en los escenarios ha aumentado, aunque en su mayoría se trata de periodistas que han moderado las intervenciones de hombres. Aún así, es la primera vez que una de las conferencias más importantes del congreso («keynote») está protagonizada solamente por mujeres. «Hablábamos ayer Berit Svendsen (CEO de Telenor Noruega) y yo sobre lo importante que sería que esta conferencia fuera en lunes y no cuando todos se han ido ya», explicó Emma McGuigan, de Accenture, quien moderaba la conferencia en el auditorio principal de la Fira, que lucía un aforo de menos de la mitad, en su mayoría mujeres. La audiencia aplaudió la sugerencia. Este año, el congreso se ha vanagloriado de hacer suyas las metas de las Naciones Unidas para crear un mejor futuro («Sustainable Development Goals»). «En total se trata de 17 objetivos que cubren ámbitos como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia», explican desde el congreso. Uno de ellos es la equidad de género. «Las promesas no deben quedarse aquí, vayan de vuelta a sus empresas y hagan lo que tengan que hacer para que la equidad se vuelva una realidad», explicó Svendsen en su participación. Hace tres años, las mujeres en el congreso eran prácticamente azafatas y personal de limpieza. El cambio se está gestando, aunque no a la misma velocidad de los avances tecnológicos. «No es la tecnología la que va a cambiar el mundo, son las ideas, las personas y las políticas que hagamos, la tecnología es simplemente una herramienta más», sentenció Susana Balbo, diputada argentina y representante de las mujeres en el G20.
01-03-2018 | abc.es
La importancia de la latencia y precios más altos: la era del 5G empieza a ver la luz
Como la historia de Pedro y el lobo, llevamos años escuchando que el 5G, la evolución del 4G, nos va a cambiar la vida. Lo que hasta ahora era pura teoría, este año durante el Mobile World Congress se ha hecho realidad, y los primeros productos comerciales ya están listos para su venta durante el 2018. El lobo ha llegado. La aprobación en diciembre del estándar del núcleo del 5G por el 3GPP, el regulador oficial de esta tecnología, ha hecho que las primeras pruebas precomerciales ya se estén llevando a cabo, como la pionera llamada punto a punto con 5G que tuvo lugar en España, organizada por Vodafone y Huawei hace dos semanas. La agenda actual del 5G es la siguiente: los primeros productos comerciales estarán disponibles a lo largo de este año, como el CPE -módem 5G- de Huawei. En marzo, se aprobará la siguiente versión del 5G, la que especifica cómo funcionarán los terminales móviles. Esa es la razón por la que todos los fabricantes han prometido un móvil 5G funcional para el 2019. Un año más tarde, en 2020, será el despliegue definitivo y el 5G estará disponible para todo el público. Al principio existirá un periodo de convivencia entre ambas tecnologías, 4G y 5G, y los terminales, también soportarán ambas. Enrique Blanco, CTO de Telefónica, asegura que no desaparecerá el 4G mientras el número de clientes con esa tecnología sea significativo. Así que no será necesario cambiar de móvil de forma inmediata. Los móviles del 5G ¿Cómo serán estos nuevos teléfonos móviles? Nadie lo sabe en realidad. Blanco solo se ha atrevido a pronosticar que la pantalla será su componente más importante, ya que el contenido será más rico al incrementarse la velocidad de descarga, que prácticamente no tendrán memoria, ya que el acceso al contenido en la nube se producirá de forma prácticamente instantánea. Además, según el responsable de Telefónica, el coste de los teléfonos móviles 5G se verá incrementado entre 200 euros y 300 euros. En palabras del CEO rotatorio de Huawei, Ken Yu, «el 5G va a revolucionar la industria». La baja latencia y el gran ancho de banda, permitirán cosas que hasta ahora eran imposibles, como los coches autónomos, la digitalización de la agricultura o la automatización de la robótica responsable de las fábricas, que conducirá a lo que llaman la cuarta revolución industrial. Para Blanco, el 5G es mucho más que una señal, es mucho más que una velocidad de descarga y subida rápidas, o teléfonos móviles más modernos. La tecnología va a cambiar de forma tan radical que es como si pasáramos de tener una carretera de un sólo carril a una de diez. No sólo cambiará el número de coches que pueden pasar, sino que es posible que los vehículos también se rediseñen. Diferencias entre el 4G y el 5G ¿Dónde se encuentran las diferencias entre 4G y 5G? La primera es que logra velocidades que ahora sólo son posibles con fibra, con una latencia decenas de veces menor. La latencia, que parece un concepto complicado, no lo es tanto. Básicamente es cuánto tarda la red en contestar a una señal. Aquí la señal tiene que ir desde el objeto que la emite al receptor y volver. En el 4G la latencia es muy alta y variable, puede ser entre 30 y 60 milisegundos. Esa latencia se nota por ejemplo, en el retardo que vemos en un programa de televisión cuando el reportero emite desde un lugar remoto y el presentador le pregunta algo. Cuando hablamos de 5G esa latencia es de 6 milisegundos, prácticamente inapreciable. ¿Por qué es tan importante una latencia baja? Imaginemos un coche autónomo, éste no puede esperar esos 60 milisegundos, en el peor de los casos, para identificar una niña que se cruza en la carretera, o ese desperfecto en el asfalto que puede provocar un accidente. Lo mismo ocurre con la industria y los robots de las fábricas, donde 60 milisegundos es suficiente para que éstos no se puedan sincronizar correctamente de forma remota. Potencia según necesidad Segundo, está en el llamado «slicing», la división del servicio que responde a las necesidades del dispositivo. No requiere el mismo ancho de banda ver un vídeo de Youtube, que controlar remotamente un coche conectado o mandar un mensaje de Twitter. El 5G es capaz de identificar la demanda, y darle a cada petición lo que necesita, aumentando así su efectividad. Según Mike Yang, CEO de Quanta Computer, en el 4G las infrastructuras eran únicas porque sólo tenían una función y una aplicación, por eso la inversión era enorme. En cambio con 5G todo la inversión se verá reducida porque se puede compartir entre diferentes operadoras. La tercera característica diferenciadora del 5G es que la señal se vuelve direccional, capaz de ser dirigirla a un individuo en concreto, aumentando así la efectividad de la conexión. La cuarta característica del 5G es que admite, tal como señala Volker Ziegler, de Nokia, más de 1.000.000 de dispositivos conectados por kilómetro cuadrado, lo que permite que el puerto de Hamburgo lo esté usando ya para la automatización del movimiento de contenedores y el registro de datos. Los casos prácticos vistos en el MWC 2018 Hemos podido ver muchos ejemplos reales durante el Mobile World Congress. Huawei por ejemplo, mostró un coche autónomo conducido por la inteligencia artificial de un teléfono Mate 10. Tanto Orange, como Telefónica consiguieron enviar imágenes de realidad virtual a través de 5G, con una latencia de 6-5 milisegundos, es decir, de forma prácticamente instantánea, a varios kilómetros de distancia. Las aplicaciones industriales también eran casos muy comunes en el congreso, tanto para manejar robots, como maquinaria pesada, entre las que se encontraban grúas o camiones que funcionan sin ningún tipo de retraso entre la emisión de la señal y su recepción, gracias al 5G. Otro buen ejemplo del 5G del que todos hemos sido testigos, ha sido la emisión de video en tiempo real de las olimpiadas de invierno, donde decenas de pruebas de concepto del 5G fueron utilizado, tanto por Nokia, como Intel o Ericsson.
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