Noticias de "twitter"

04-11-2019 | elpais.com
Aura Garrido: cómo vivir sin internet
Aura Garrido dejó Twitter porque le resultaba agotador. En su último viaje a Cuba ha redescubierto la vida sin conexión.
31-10-2019 | abc.es
Por qué Twitter prohíbe los anuncios políticos en todo el mundo
Hasta 2016 las redes sociales parecían inocuas. Servicios conversacionales donde se daban cita, virtual, millones de personas sobre ideas de todo tipo. El sistema, entonces, se perturbó. Fue entonces cuando los ciudadanos se quitaron la venda de los ojos y conocieron la realidad. Algo catártico. Había quien, de manera malintencionada, difundía bulos y mentiras aprovechando el ecosistema publicitario digital de las marcas importantes. Facebook, el rey del gallinero, fue blanco de las dudas. Hizo cambios, mejoró algunas fórmulas, pero la sensación es que, después de todo, no ha aprendido nada. Frente a esta visión, Twitter, red de micromensajes, ha dado un giro a su trayectoria prohibiendo los anuncios políticos en todo el mundo. Es más que un gesto; es un sacrificio, puesto que con esta decisión se corta una importante fuente de ingresos. La decisión la ha comunicado Jack Dorsey, fundador y consejero delegado de Twitter, en un mensaje en su perfil. «Creemos que no debería valer la pena comprar el alcance de un mensaje político», apunta. Lo hace -dice- como medida para evitar los «riesgos» que los algoritmos de recomendación pueden alterar el debate político y la conversación en esta plataforma, que alberga unos 320 millones de usuarios registrados y unos 145 millones diarios. «Los anuncios políticos en internet suponen desafíos totalmente nuevos para el discurso cívico» Para Dorsey, un mensaje político gana audiencia gracias a las suscripciones a una cuenta o la viralidad de la función «retuit», pero considera que «pagar» por ganar audiencia «elimina esa elección» e «impone a los usuarios mensajes políticos optimistas y específicos». Lo deja claro también cuando apunta a que «esta decisión no debe contaminarse con dinero». «Los anuncios políticos en internet suponen desafíos totalmente nuevos para el discurso cívico», pero cree que las consecuencias pueden ser preocupantes por la propagación de «informaciones engañosas no comprobadas y profundas falsedades a una creciente velocidad, sofisticación y escala superlativa». We?ve made the decision to stop all political advertising on Twitter globally. We believe political message reach should be earned, not bought. Why? A few reasons??? jack ??? (@jack) October 30, 2019 «Para nosotros no es creíble decir que trabajamos duro para evitar que las personas eludan las reglas de nuestros sistemas para difundir información falsa, pero si alguien nos paga podemos obligar a las personas a ver su publicidad política para que puedan decir lo que quieran», añade. Lo cierto es que para el hombre que escribió el primer «tuit» de la historia, el mayor problema de las redes sociales es su credibilidad, muy criticadas por no bloquear las campañas de manipulación rusas en las elecciones estadounidenses de 2016. Esta medida contrasta, además, con la de Facebook, cuyo fundador y líder Mark Zuckerberg, ha defendido incluso la compra de mensajes políticos en la red social incluso si contenían mentiras o falsedades como defensa de la libertad de expresión. La polémica no ha dejado de hincharse. Máxime a casos como el de un anuncio de la campaña presidencial de Donald Trump en Facebook que contenía información falsa sobre su rival demócrata Joe Biden, que Facebook se negó a retirar en rotundo. Recientemente, unos audios privados filtrados han puesto de relieve el intento de Zuckerberg de intentar mermar la relevancia de la candidata demócrata Elizabeth Warren, que en su programa electoral contiene una propuesta para «fragmentar» Facebook para evitar prácticas monopolísticas. El anuncio de Twitter va mucho más allá. La campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, lo ha calificado de «estúpida», según el medio especializado «The Verge». Su jefe de campaña Brad Pascale ha señalado en un comunicado que la decisión va a perjudicar principalmente a los conservadores y los «silenciará». Alerta, además, que la compañía estadounidense sufrirá pérdidas de millones de dólares. «¿Twitter también detendrá los anuncios de los medios liberales parciales que ahora operarán sin control mientras compran contenido político con el objetivo de atacar a los republicanos?», criticado. Mientras tanto, desde el otro área, los demócratas, se han mostrado a favor de la decisión de Twitter y han abordado la posibilidad de que Facebook haga lo mismo. «Zuckerberg ha dicho que no quiere la responsabilidad de bloquear contenido político falso», indica el senador demócrata Ron Wyden. «Si realmente ese es el caso y no un intento desesperado de placar a la extrema derecha, Facebook debe seguir el camino de Twitter y quitar estos anuncios de su página web», añade.
28-10-2019 | abc.es
Donald Trump quiere que los iPhone tengan otra vez el botón de inicio
A medida que la industria de la telefonía móvil ha venido agrandando las pantallas para ser más útiles a la hora de consumir contenido multimedia, los bordes y marcos también han venido desapareciendo. Lo que muchos fabricantes han querido ha sido ofrecer más espacio en en un tamaño más compacto. Nació, entonces, el concepto de «todo pantalla». Una idea que Apple introdujo en su iPhone X en 2017, que vino con una controversia: su polémica «pestaña» superior y la eliminación de un botón circular que había estado presente desde el iPhone original presentado en 2007. Para darle sentido, la firma estadounidense diseñó una nueva interfaz gestual. Algoa lo que había que acostumbrarse durante un tiempo y que el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha cuestionado en un mensaje en su perfil de la red Twitter. To Tim: The Button on the IPhone was FAR better than the Swipe!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 25, 2019 En un «tuit» en el que se dirige a «Tim», en clara referencia a Tim Cook, consejero delegado de Apple, el mandatario estadounidense asegura que el botón en el iPhone era «mucho mejor» que su nuevo sistema operativo basado en gestos en donde se debe mover el dedo pulgar hacia arriba y hacia los laterales para navegar por las distintas aplicaciones instaladas. Con más de 66 millones de seguidores en Twitter, Trump es muy activo en esta plataforma, que utiliza incluso para anunciar decisiones importantes que afectan a la ciudadanía. Pese a que pueda resultar una opinión intrascendente, el mensaje, además, ha tenido una gran repercusión entre los seguidores con más de 138 mil «me gusta» y unos 30 mil «retuits». En 2017 el dirigente abandonó su terminal basado en el sistema operativo Android para operar con un iPhone.
25-10-2019 | abc.es
«Password Spraying»: la técnica de los cibercriminales para robar contraseñas poco seguras
Las contraseñas ofrecen un nivel básico de seguridad para las cuentas digitales de los usuarios, por lo que es importante que sean fuertes. En caso de que resulten fáciles de adivinar, un ciberdelincuente lo tendrá más fácil a la hora de emplear técnicas como «Password Spraying» y arrebatarle información al usuario. para averiguar la contraseña de los usuarios y acceder a sus perfiles sin que estos sean conscientes de este hecho. El «Password Spraying» es una técnica de ataque que aprovecha la falta de interés o de conocimiento de los usuarios a la hora de crear una contraseña que lejos de ser lo más robusta y compleja posible acaba siendo una enumeración (123456) o la propia palabra «password». El cibercriminal detrás de este ataque lleva a cabo una estrategia conocida como «fuerza bruta». Cuenta con un listado de las claves de acceso más utilizadas y se dedica, empleando «software» para ello, a probar cada una de estas contraseñas en el servicio al que quiera acceder. «Esta es una práctica muy habitual», aseguran desde Check Point. Para protegerse de la amenaza es imprescindible evitar las «contraseñas adivinables», como nombres, fechas o palabras comunes, y optar en su lugar por crear una contraseña única de al menos ocho caracteres que combine letras (tanto mayúsculas como minúsculas), números y símbolos. También hay que evitar el empleo de la misma contraseña para varios perfiles, y una forma de hacerlo es recurriendo a un gestor de contraseñas, que permite tanto administrar como generar claves de acceso robustas para cada servicio basadas en las pautas que el usuario decida, como indican desde la compañía. Si existe la opción, habilitar la autenticación en dos pasos. Esta capa de seguridad extra pide al usuario que introduzca una segunda clave, que por lo general llega a través de un SMS. De esta forma, se evita el acceso a nuestra cuenta incluso aunque tengan el usuario y la contraseña. Trucos para crear una contraseña segura Los expertos recuerdan que «la mayor debilidad de las contraseñas es su reutilización» por lo que hay que «tener claves únicas para cada servicio»: 1. Crea una «cadena estática»: es decir, una parte de la clave que no cambia. 2. Puedes ayudarte de una frase, letras de canciones, citas de una película.. lo que sea con tal de que te resulte fácil de memorizar. Por ejemplo: «La chica de ayer». 3. Coge la primera letra de las tres o cinco primeras palabras (LCDA) 4. Entre cada letra, añade una carácter especial: (L+C*D@A.) 5. A partir de este momento, serás capaz de hacer que todas tus contraseñas sean únicas gracias a esta cadena. 6. Puede mejorar las claves gracias a la fuerza de la asociación. Cuando pensemos en las cuentas online para las que necesitamos una contraseña (Facebook, Twitter, apps para ligar, juegos, etc.), puedes anotar cada una de las primeras palabras que asociemos con ese sitio. Por ejemplo, si estamos creando una contraseña para Facebook, podemos asociar a Facebook con el color azul del logotipo. Entonces, dicha palabra (en mayúscula, minúscula o mejor, combinada) al final de la cadena estática (L+C*D@A.Azul).
23-10-2019 | abc.es
Twitter cambiará sus políticas para luchar contra las «deepfakes»
Twitter ha anunciado que modificará las políticas de la plataforma contra los contenidos manipulados a través de técnicas de «deepfake», enfocándose especialmente en aquellos contenidos que puedan dañar a los usuarios. La red social ha confirmado que está trabajando «en una nueva política para enfrentarse a los contenidos sintéticos y manipulados» presentes en su plataforma, que buscan cambiar el propósito original de vídeos u otros archivos, haciendo parecer ciertos sucesos que no han sucedido realmente. Durante las próximas semanas, la aplicación del pajarito azul anunciará un «periodo de consultas», con el objetivo de que los usuarios de la plataforma ayuden a «refinar» esta política antes de que entre en vigor, según se ha explicado a través de la cuenta de seguridad de Twitter. Esta nueva política en la que trabaja Twitter estará especialmente dirigida para los contenidos que «podrían amenazar la seguridad física de alguien o que conduzcan al daño fuera de la Red», según ha asegurado la empresa. Twitter ha defendido que tendrá en cuenta varios aspectos en sus nuevas medidas, analizando «cómo se comparten los contenidos sintéticos en Twitter en contextos potencialmente dañinos» y ha reiterado su intención de ser «transparente» en el proceso.
18-10-2019 | abc.es
Inteligencia Artificial y Matemáticas, el arma contra los bulos en Twitter
Investigadores de la Universidad de Granada y del Imperial College London emplean técnicas de Inteligencia Artificial para detectar informaciones falsas, «bulos» que descubren con un análisis matemático que ha permitido diseñar un sistema informático para reconocerlos. La investigación responde al auge de las «fake news», un término importado para hablar de noticias falsas que se han popularizado por su impacto y la desinformación que han generado desde redes sociales en diversos acontecimientos políticos y sociales como el referéndum del Brexit o las elecciones generales en España de abril de 2019. Los investigadores Miguel Molina Solana y Juan Gómez Romero, del departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Granada (UGR), junto a varios colaboradores del Imperial College London, han presentado un estudio sobre el uso de Inteligencia Artificial para detectar estas noticias falsas en Twitter. El trabajo, que ha publicado la revista internacional «IEEE Access» y del que ha informado la Universidad de Granada en un comunicado, analiza matemáticamente qué características presentan los mensajes en Twitter que contienen información falsa y propone un sistema informático para detectar mentiras o bulos. El enfoque se aleja de los sistemas de comprobación periodística, que requieren un ingente trabajo de verificación de datos y revisión de hemeroteca. «Analizar el contenido de los tuits de forma automática es muy complicado, ya que requiere estudiar si el autor está simplemente siendo irónico o realmente está intentando hacer pasar una noticia falsa como verdadera», añade Molina, que ha recalcado que la Inteligencia Artificial puede ayudar en esta tarea. «Los experimentos han mostrado que los usuarios que distribuyen información falsa de manera intencionada tienen un comportamiento diferente a los normales» Los investigadores decidieron utilizar, junto al contenido del tuit, los datos disponibles sobre el mismo y sobre su autor -los metadatos-, para tener en cuenta el número de seguidores en el momento de publicar, la fecha de registro en la red social o la cantidad de mayúsculas e iconos utilizados. «Los experimentos han mostrado que los usuarios que distribuyen información falsa de manera intencionada tienen un comportamiento diferente a los normales», apunta Molina, que ha detallado que ese comportamiento anómalo aparece en propiedades que se pueden medir como el número de contactos o de tuits favoritos. El estudio apunta qué características pueden usarse para ayudar a detectar de manera automática noticias potencialmente falsas. El trabajo utiliza datos de Twitter sobre las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos recopilados por los propios autores y los hallazgos se han presentado además en la conferencia Truth and Trust Online que han organizado en Londres Twitter, Facebook y la Universidad de Cambridge, entre otros.
18-10-2019 | abc.es
Por qué los radicales de Tsunami Democrátic utilizan Telegram y no WhatsApp para organizarse
No hay movilización que no se sustancie en internet, y las manifestaciones y protestas que se suceden en Cataluña desde que el pasado lunes se conociera la sentencia condenatoria del «procé» se sustentan también en un complejo entramado de redes que no están exentas de riesgos. Sucedió en Hong Kong; sucedió en diversas oleadas de protestas en Rusia; sucedió los últimos años en las movilizaciones y huelgas feministas en varias partes del mundo; y está sucediendo ahora en Cataluña: la batalla por el «relato» se libra en la red. Son páginas web, aplicaciones para dispositivos que se han activado fuera de los «mercados» más estandarizados (Play Store y AppStore) o grupos ahora multitudinarios en las aplicaciones de mensajería instantánea (Telegram se impone otra vez a WhatsApp). Las Fuerzas de Seguridad del Estado investigan quién está detrás de la nueva plataforma que está canalizando y organizando -y desde dónde- las movilizaciones en Cataluña, el llamado «Tsunami Democràtic», que ha lanzado una sofisticada aplicación a la que solo es posible acceder a través de un código QR utilizado como «código de confianza». Desde su perfil en Twitter, este movimiento destaca hoy que suman ya 280.000 seguidores en el canal que ha activado en la red de mensajería Telegram y que han superado con esa cifra el número de los que se adhirieron a las recientes movilizaciones en Hong Kong, con una población similar a la de Cataluña. Sus responsables actualizan en su perfil los datos de seguidores, y hoy cifran en 15.000 las personas que ya se han descargado su aplicación y aseguran que miles de personas más están ya tratando de conseguir sus códigos QR para poderse dar de alta en la misma; «os acabarán llegando» -dice un «tuit»-. Todas las descargas de aplicaciones implican cesiones (acceso a las galerías de fotos, a la localización, etc) de datos personales, pero algunos expertos consultados por EFE han advertido del riesgo añadido que supone acceder a aplicaciones que de momento nadie sabe desde dónde operan y que pueden hacerlo desde lugares donde los controles de seguridad y las garantías jurídicas sean más laxos o no existan. La plataforma «Tsunami Democràtic» que carece de líderes identificados, insiste a través de sus mensajes en redes en la estrategia de la «no violencia», pero algunas formaciones políticas han pedido ya a la Fiscalía que actúe contra sus promotores. Su perfil en Twitter suma ya más de 185.000 seguidores, pero no sigue a nadie («0 siguiendo») y desde esta cuenta se suceden las llamadas para sumarse a su aplicación y se aclaran las numerosas dudas a quienes tienen problemas para descargarla en sus dispositivos. Pero ¿por qué se consolida Telegram como aplicación de mensajería instantánea en este tipo de movimientos sociales?; ¿es más segura que WhatsApp? Eusebio Nieva, director técnico para España y Portugal de la multinacional especializada en ciberseguridad Check Point, ha explicado que existen muchas similitudes entre ambas en términos de seguridad, pero también algunos «matices». Nieva ha señalado que WhatsApp utiliza un cifrado «punto a punto» en todos los mensajes de los usuarios, mientras que Telegram usa un protocolo diferente en el que ese cifrado se produce entre el usuario y el servidor, por lo que es menos segura. Sin embargo, Telegram ofrece un abanico mayor de posibilidades para garantizar la seguridad, entre ellas la de usar el teclado en modo «incógnito» para que no recopile datos de uso o la protección ante capturas de pantalla en los chats privados; y almacena sus copias de seguridad en una «nube» privada y cifrada. Esta aplicación permite además borrar de forma unilateral todo el historial de mensajes que se tiene con una persona para no dejar rastro, ha observado el responsable de Check Point, quien ha destacado además que permite tener una cuenta sin necesidad de facilitar el número de teléfono.
18-10-2019 | abc.es
Zuckerberg reescribe la historia de Facebook para defender la libertad de expresión
La historia necesita de mitos a los que agarrarse. Las mentes brillantes que han revolucionado la sociedad actual con sus servicios digitales desconocían lo que estaban inventando. De adolescente, Jack Dorsey, creador de Twitter, plataforma de mensajes que ha servido para «democratizar» la sociedad, le apasionaban los mapas, pero echaba de menos algún código que permitía dibujar a los ciudadanos. Así nació la aplicación del pajarito. Facebook, por el contrario, se gestó en la universidad en un momento en el que las redes sociales ya existían como MySpace. Ahora, su fundador Mark Zuckerberg se alza para reescribir su creador amparándose en que lo creó para defender la libertad de expresión. Un concepto inerte y vacuo que dice muchas cosas pero que, a su vez, encarna los mayores desafíos de las sociedades occidentales. Controlar los flujos conversacionales ha sido uno de los objetivos de todos los gobiernos. En los tiempos de la bidireccionalidad promulgada en redes sociales el acceso a la información se ha multiplicado. Pero desde la industria de la tecnología se intenta mandar un mensaje a la sociedad: queremos proteger vuestra privacidad. Lo hacen después de varios años en los que se han mirado con lupa por parte de los reguladores y se les ha criticado duramente (a los servicios digitales) de mirar más por su negocio que por la salud social. Este jueves, en una charla en la universidad de Georgetown (Washington), Mark Zuckerberg ha defendido, primero, la libertad de expresión avanzando además su salida de China, y segundo, deslizando un cuestionado mensaje: que Facebook se ideó en 2003 en plena vorágine de la guerra de Irak y la invasión del ejército estadounidense en el país. Su objetivo -insistió- fue darle voz a todos. «Cuando estaba en la universidad, nuestro país acababa de ir a la guerra en Irak. El ambiente en el campus era de incredulidad. Se sentía como si estuviéramos actuando sin escuchar a muchas perspectivas importantes. El costo para los soldados, las familias y nuestro sentimiento nacional fue grande y la mayoría de nosotros nos sentimos impotentes. Recuerdo haber pensado que si hubiera más personas que tuvieran una voz para compartir sus experiencias tal vez las cosas hubieran sido diferentes. Esos primeros años moldearon mi creencia de que darles voz a todos empodera a los impotentes y empuja a la sociedad a ser mejor», manifestó en su intervención que se puede leer íntegro en un comunicado. La versión oficialmente aceptada es distinta. Tras varios episodios judiciales y mensajes alrededor de las personas implicadas apuntan, como recuerda el medio especializado «Mashable», que la red social nació inicialmente bajo el nombre de «The Facebook». Siguió los pasos de otro proyecto embrionario conocido como «Facemash», que empleó una base de datos «hackeada» de los estudiantes de la universidad de Harvard para que los usuarios calificaran a sus compañeros del campus. En 2018, el propio Zuckerberg insistió durante su intervención el congreso de Estados Unidos que ambos proyectos no estuvieron conectados eliminando las trazas de la historia que se ha asumido socialmente. Ahora, se pone la chaqueta de defensor de la privacidad y la libertad de expresión, alegando incluso -se detalla en su intervención- que Facebook no va a regresar a China, país donde se cuestionan los derechos civiles fundamentales: «Quería nuestros servicios en China porque creo que no conecta a todo el mundo y pensé que tal vez podríamos ayudar a crear una sociedad más abierta», recordó. «Trabajé duro durante mucho tiempo, pero nunca pudimos llegar a un acuerdo sobre lo que se necesitaría para operar allí [..] Nunca nos dejaron entrar». Y animó, además, a otras compañías tecnológicas a seguir sus pasos «No creo que la gente quiera vivir en un mundo donde solo se pueden decir cosas que las compañías tecnológicas deciden que son cien por ciento verdaderas. Y creo que esas tensiones son algo con lo que tenemos que vivir», añadió en su discurso, al tiempo que aseguró que en una democracia «las personas deberían decidir qué es creíble, no las empresas tecnológicas» a pesar de admitir que hay excepciones: «No permitimos contenido que incite a la violencia o a un riesgo inminente de daño». «Dada la sensibilidad en torno a los anuncios políticos, he considerado si deberíamos dejar de permitirlos por completo» Una perspectiva dudosa, porque el líder de Facebook defendió la política de esa red social de publicar anuncios de campaña que contenga declaraciones falsas o mentiras y admitió que esas tensiones son algo con lo que «tenemos que vivir». Porque, en su opinión, «la gente se preocupa, y yo también me preocupo profundamente por la erosión de la verdad». «Dada la sensibilidad en torno a los anuncios políticos, he considerado si deberíamos dejar de permitirlos por completo», matizó Zuckerberg, aunque defendió que prohibir la propaganda electoral favorece a quienes ya ocupan un cargo público o a los candidatos en unas elecciones. «Si quisiéramos prohibir los anuncios políticos no está claro dónde debemos trazar el límite. Hay muchos más anuncios sobre asuntos que los que hay directamente sobre las elecciones» pero «hay problemas de cualquier forma si eliminas esto», por lo que se sitúa «en el lado de una mayor expresión». Tuvo palabras también sobre TikTok, una de las redes sociales de moda y que ha empezado a interesar mucho a los más jóvenes, pero a pesar de que la idea le gusta a Zuckerberg como para poder copiarla en sus servicios consideró que el servicio, de procedencia china, ha censurado las protestas políticas. «Si bien nuestros servicios como WhatsApp son utilizados por manifestantes y activistas en todo el mundo debido a un fuerte sistema de cifrado y protecciones de privacidad, en TikTok, la aplicación china que crece rápidamente a nivel global, las menciones de estas protestas están censuradas, incluso en los Estados Unidos», criticó.
18-10-2019 | abc.es
El modo oscuro, la funcionalidad obsesiva en aplicaciones como WhatsApp: ¿Sirve para algo?
La salud es lo primero. Eso se dice siempre, ¿no? Pues la industria de la tecnología se ha caído de un guindo. Tras haber creado servicios digitales que han perseguido «enganchar» a los usuarios ahora se plantean dar herramientas a los usuarios para quizás no tanto desintoxicarse sino para saber que puede estar enganchado. Y en esa vorágine sobre el bienestar, las aplicaciones han abrazado un concepto que sin ser realmente nuevo ya es un tendencia, el modo oscuro. Twitter, la popular red de micromensajes, lo puso en marcha hace unos meses. Lo ha implementado con una opción automática por la cual deja en manos del usuario elegir si quiere que cuando caiga el sol la aplicación se vuelva oscura. La última versión del sistema operativo móvil de Apple, iOS 13, también ha incorporado una característica similar. En sus productos más avanzados, incluso, aprovecha los sensores de luz ambiental para regular de manera automática la intensidad del brillo en pantalla, evitando así los dolorosos golpes de luz cuando se está en una habitación con poca luz. La lista es muy amplia: Telegram, YouTube, Google Chrome, Windows 10 o Android 10. Incluso la enciclopedia online Wikipedia no ha querido quedarse atrás. Una de las empresas que parece estar decidida a apostar fuerte por esta tecnología es Facebook, que pretende llevar el modo oscuro a sus principales servicios, Instagram y WhatsApp . Dos de las aplicaciones más exitosas del momento y utilizadas constantemente por millones de personas. Todavía en fase de pruebas, ambas «apps» preparan su salto al modo oscuro, que se ha convertido en un fenómeno imparable de momento por sus supuestas aportaciones al bienestar del usuario y, sobre todo, cuidar de su vista. Porque, según las razones de las empresas desarrolladoras, esta característica va incluso más allá de la mera estética; tiene importantes ventajas y beneficios en el uso de los servicios. El primero, reducir la fatiga visual que provoca estar delante de una pantalla durante tiempos prolongados. Pero, también, existe una razón de peso que puede quedar en un segundo plano pero que tiene mucho sentido, extender la duración de las baterías de los «smartphones». Aunque se ha mejorado notablemente en los últimos años, la autonomía sigue siendo uno de los puntos flacos de los dispositivos móviles modernos. La solución encontrada por los fabricantes y desarrolladores es aprovechar las pantallas de tipo OLED que generalmente ofrecen negros más profundos para llevar al negro los servicios digitales y, a su vez, ha reducido la emisión de la llamada «luz azul». Con menos brillo se consume menos energía y recursos y, por lo general, se ahorra un poco. Dependiendo del servicio, es posible que lo active de manera automática o en los periodos que decida el usuario. Santiago Hernández, experto en marketing digital de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), cree que existen dos razones de peso por las que las empresas tecnológicas se han subido al carro del modo oscuro. «Por un lado, tenemos la obsesión de la experiencia de usuario que está surgiendo en todos los ámbitos y favorece o evita el cansancio y la fatiga visual. Como cada vez más pasamos más tiempo con el móvil la experiencia es mejor. Pero, también, por otro lado, está la batería. Al emplear tonos menos saturados se logra que tarde más tiempo en descargarse. Y como estamos en un mundo conectado a este aparato «es un factor a tener», sostiene. La duda acerca de si el modo oscuro se impondrá finalmente en la experiencia de uso en las aplicaciones o no lleva a recordar otras iniciativas del mundo de internet que generó mucho interés pero que finalmente no tuvo recorrido. «Todavía es muy pronto para saber si va a permanecer entre nosotros, pero como tantas otras cosas que parecía que se iba a establecer y luego no», añade.
18-10-2019 | abc.es
No hay liderazgo empresarial sin compromiso social
El mundo ha cambiado. Vivimos en una realidad que nos exige a todos ser activos y tener un compromiso por crear una sociedad con valores. Esta responsabilidad hoy ya no recae sólo en las instituciones; las empresas y los líderes empresariales tenemos un papel muy importante en este esfuerzo colectivo y podemos empezar contribuyendo a la visibilización de los temas que preocupan a la sociedad de hoy. La capacidad de abordar estos retos, exponerlos al debate público, e incluso iniciar un movimiento, -piedra angular de un cambio social-, puede nacer a partir de un «tuit». La revolución que permite Twitter en nuestra sociedad pasa por la conversación. ¿Por qué? Porque es la gente la que hace poderoso el diálogo en la plataforma, personas que con sus historias, sus pasiones y sus intereses hacen posible ese cambio que nos permite evolucionar como sociedad. Quién puede, y en mi opinión debe, ejercer esta nueva influencia son los líderes empresariales y CEOs. La ciudadanía demanda ahora a las empresas, además de un buen producto o servicio, una responsabilidad corporativa con una clara implicación en las causas sociales más importantes. Según un estudio reciente de Harvard Business School, casi dos tercios de los encuestados han asegurado que prefieren que sean los CEOs quienes lideren el cambio de las políticas en lugar de esperar a los gobiernos. Nos hallamos ante una nueva tendencia y la aparición de una nueva figura: el CEO comprometido, consciente, aquel que habla sobre cuestiones de política social y ambiental y que no están directamente relacionadas con el negocio principal de su compañía. Un líder comprometido es esencial para conseguir una implicación en cadena, un movimiento que vaya desde la directiva y empleados de la organización hasta los ciudadanos, porque es el momento de pasar de la responsabilidad corporativa al compromiso colectivo. Los líderes empresariales son un poderoso agente de cambio y tienen un impacto real en la sociedad gracias al ecosistema digital en el que nos desenvolvemos hoy en día. De hecho, acuden a Twitter para mostrar su implicación en causas sociales, inspirando e impactando positivamente en sus comunidades a través del poder de la conversación. No solo corresponde a los líderes empresariales y CEOs activar una causa social, - en las sociedades de hoy en día hay más agentes de cambio-, pero sí puede ser su compromiso abanderar y ser punta de lanza de un movimiento, que en Twitter puede encontrar su máxima expresión a través de conversaciones públicas y abiertas, que generen oportunidades de colaboración, y animen e inspiren a otras personas a «acer el bien». Los líderes tienen ante sí una gran oportunidad y responsabilidad, pero también un reto para acelerar el cambio e impulsar la evolución que nuestra sociedad actual e hiperconectada requiere. Hay que mirar al futuro, teniendo en cuenta que los valores que sostienen a una sociedad pueden y deben ser una fuerza para el bien de todos. Compromiso e inspiración, son la llave para conseguirlo.
23