Noticias de "twitter"

25-07-2019 | abc.es
Adiós a la farsa del «influencer»: el fenómeno entra en fase de madurez
Vivir por encima de las posibilidades. Vivir en una burbuja. Y aprovecharse de los demás. Aprovecharse del desconocimiento de los demás y, sobre todo, de una tendencia que ha dominado el fenómeno de los «influencers» en los últimos años: pseudoinfluencers que dicen tener un gran inventario de seguidores y «me gusta» que, en realidad, son falsos. Métricas e interacciones cuantitativas que, lejos de demostrar la verdadera relevancia de un prescriptor en redes sociales, han servido para que mucha gente sacara tajada viviendo del cuento. El caso de la «instagramer» estadounidense Arii es especialmente paradigmático. Una chica con más de 2,6 millones de seguidores en su perfil de Instagram debía valer su peso en oro. Posiblemente recomendada por algún gurú, decidió sacar, como otras tantas personalidades del sector, una línea de ropa. Negocio asegurado. No fue así: no pudo vender 36 camisetas entre sus seguidores. La demostración que el número de seguidores no representa a una audiencia fiel ni tampoco una masa de potenciales clientes. El negocio de la publicidad digital empieza a resentirse al tiempo que busca la solvencia de marcas fuertes como garantía de éxito, pero por el camino se ha hinchado una burbuja alrededor de los llamados »influencers» que, ahora, está entrando en fase de madurez; de ajuste. Las empresas de redes sociales son conscientes de que en esta última década han potenciado comportamientos tóxicos impulsados, en parte, por amasar seguidores. Unos seguidores que, en muchas ocasiones, resultan ser falsos. Una simple búsqueda por internet da una pista: existen numerosas herramientas para comprar paquetes de seguidores por menos de cien euros. Un negocio que, según las estimaciones que hizo una startup, Influencity, en 2016, están metidos más de 20 millones de influencers en todo el mundo. Así que tirando de billetera, cualuqiera se puede presentar como «influencer». La realidad, por más triste que sea, es otra. El nivel de sospecha sobre fraudes ha ido in crescendo en los dos últimos años. Un escenario que Twitter, red de micromensajes, ha querido corregir con algunos movimientos como eliminar del contador de seguidores a las cuentas que no han finalizado el proceso de creación. Pero el nuevo diseño de su plataforma, que progresivamente está liberándose entre sus 319 millones de usuarios, va por esos derroteros: a simple vista no aparece el número de seguidores de cada uno hasta entras en tu perfil. Si se desincentiva la ansiedad de acumular seguidores, los usuarios producirán mejores publicaciones. Instagram, red de fotografía propiedad de Facebook, también ha dado pasos en esa línea, aunque todavía no lo ha materializado. La plataforma, que gestiona mil millones de cuenta, ha empezado a experimentar con la la eliminación públicamente de los «me gusta». Una interacción que le ha hecho famosa y que, desde que Facebook apareciera hace quince años, se ha convertido en uno de los códigos conductuales más relevantes. Todavía no lo ha hecho efectivo, pero ya da pistas sobre un posible cambio. Lo ha hecho en siete países (Australia, Brasil, Canadá, Irlanda, Italia, Japón y Nueva Zelanda) pero puede acabar con una de las funciones más populares y, de paso, arrancar la mala hierba. Con ello, la compañía pretende darle mayor protagonismo a otro tipo de métricas: la influencia será más una cuestión de calidad que de cantidad. «El tema de ocultarlo es porque Instagram ha detectado que tiene mucho volumen de gente que saca tarjeta de perfiles pero sin sacar un duro. Hay empresas que ponen en contacto a prescriptores con marcas; esa parte la compañìa no la ve. lo que se ve son datos cuantitativos», reflexiona en declaraciones a este diario Esteban Mucientes, director de marketing de Microbio Comunicación. El argumento de la red social es comprensible; considera que la «actividad no auténtica» es mala para la comunidad. Es algo que ya ha empezado a repercutir en las estrategias de marketing digital de las marcas. Según el informe de Trust Insights, la relevancia de los «influencers» de moda -una de las áreas con más proyección- se ha reducido en un 44% sólo este año. Los expertos consideran que la burbuja «influencer» ha explotado. «El tema no es tanto el buscar el tema de cantidad, aunque es importante, pero también lograr resultados. Y es donde Instagram ha empezado a trabajar esa parte para poder meter a más socios, agencias que puedan acceder a la información o prescriptores», añade. A su juicio, un problema que tiene Instagram es la confianza por culpa de prescriptores e «influencers» que tienen muchos usuarios pero, luego, no son capaces de vender nada cuando han creado sus tiendas digitales. «Ocultar una métrica que se ha convertido en estándar dentro de la industria es un buen movimiento porque ese número [el número de me gusta] no demuestra nada», sostiene Mucientes, al tiempo que se muestra tajante: «es una interacción que no demuestra nada». En sintonía se encuentra Ana Aldea, responsable de Data Social, agencia de marketing digital, que considera, sin embargo, que la «la burbuja de los influencers se estaba desinflando» antes de que se quiten los likes. «Si tienes mucha exposición pero no produces acciones concretas no vale para mucho. El like por el like no vale nada», sostiene en conversación por vía telefónica. En su opinión, de hecho, el «me gusta» representa una métrica de vanidad que «a todos nos hace felices», pero no es un motivo importante para hacer un negocio. «Las empresas serias no se van a ver afectadas, pero sí la gente que estaba haciendo campañas con métricas que no tienen fondo. Hay mucho pseudo influencer que tiene muchos likes comprados y se van a ver muy afectados; la pregunta es si hay marcas que confían en esa gente», añade.
23-07-2019 | abc.es
EEUU abre una investigación a Twitter, Facebook y otras empresas tecnológicas
El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció este martes que ha abierto una investigación para examinar las prácticas comerciales de gigantes tecnológicos como Twitter, Facebook y Google con el fin de determinar si están asfixiando a la competencia de manera ilegal. En un comunicado, el Departamento de Justicia de EE.UU. dijo que está «revisando cómo las empresas tecnológicas han conseguido poder en el mercado y si se han involucrado en prácticas que perjudican a la competencia, impiden la innovación o perjudican a los consumidores». Si el Departamento determina que esos gigantes tecnológicos están violando las leyes, entonces «procederá de manera apropiada para buscar una reparación». La investigación del Gobierno de Donald Trump tiene como objetivo evaluar las condiciones en las que compiten las firmas tecnológicas y determinar si algunas compañías han ganado tanto poder que se han convertido en monopolios u oligopolios, impidiendo la competencia de libre mercado. El Departamento de Justicia quiere «garantizar que los estadounidenses tengan acceso a mercados libres en los que las empresas compiten para brindar los servicios que los usuarios desean», agrega el comunicado. El Departamento no menciona en su nota de prensa el nombre de ninguna compañía tecnológica, pero especificó que las pesquisas se dirigirán a las empresas que dominan las búsquedas de Internet, las redes sociales y otros servicios similares, como el desarrollo de sistemas operativos. Actualmente, Twitter y Facebook controlan el negocio de las redes sociales; Amazon domina el comercio electrónico; mientras que Apple y Android (propiedad de Alphabet) tienen casi un duopolio en el desarrollo de los sistemas operativos para móviles Además, el motor de búsqueda de Google (subsidiaria de Alphabet) es el sitio web más visitado a nivel mundial y su servicio de correo electrónico (Gmail), de mapas (Google Maps, Google Street View y Google Earth) tienen una posición dominante en el mercado, así como el sitio de web de vídeos YouTube, también propiedad de Alphabet. En los últimos años, los gigantes tecnológicos se han enfrentado a las críticas de diferentes Gobiernos y organismos como la Unión Europea (UE) debido a la gran cantidad de poder que acumulan y los desorbitados beneficios que obtienen, en ocasiones mayores al PIB de algunas naciones pequeñas. En varias ocasiones, Trump ha pedido mayor vigilancia sobre compañías como Facebook, a las que acusa de estar suprimiendo las voces conservadoras en Internet sin aportar ninguna prueba. En febrero, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) ya anunció la creación de una fuerza especial destinada a investigar si los gigantes tecnológicos violan las leyes antimonopolio.
23-07-2019 | elmundo.es
EEUU investiga a Twitter, Facebook  y Google por competencia desleal
EEUU dice que está "revisando cómo las empresas tecnológicas han conseguido poder en el mercado y si se han involucrado en prácticas que perjudican a la competencia 
23-07-2019 | abc.es
La mayoría de los jóvenes españoles reciben contenido sexual en sus teléfonos móviles
Casi dos de cada tres jóvenes españoles de entre 18 y 24 años (64,86%) -franja conocida como Generación Z o cetennials'- declara haber recibido contenido de tipo sexual en sus teléfonos móviles, el 35,05% protagonizado por alguna persona de su entorno. Esta es una de las conclusiones que revela el «I Observatorio de la Generación Z a través del "smartphone"», un estudio que acaba de lanzar el fabricante europeo de teléfonos móviles Wiko con el objetivo de analizar los hábitos y comportamientos de los jóvenes en relación a este tipo de dispositivos. La encuesta, realizada a más de mil jóvenes españoles comprendidos entre dichas edades, desvela también que uno de cada tres (32,9%) participantes en el estudio reconoce haber enviado ellos mismos mensajes de carácter sexual, siendo muy similar el porcentaje de hombres y de mujeres que ha emitido esos contenidos -con una leve superioridad en el caso del sexo femenino-. Además, de la encuesta se extraen también datos ofrecidos por los participantes de 18 años de cuando aún eran menores de edad. Así, se recoge que cerca de la mitad de los menores españoles de 16 y 17 años (46%) reciben contenido de tipo sexual en sus teléfonos móviles y en un 37% de las ocasiones el protagonista es una persona de su entorno - compañero, amigo o familiar-, una cifra muy similar a la obtenida para los jóvenes de entre 18 y 24 años. Por géneros, un 26% las mujeres menores de edad ha recibido este tipo de mensajes, en los que aparecía alguien conocido, mientras que la cifra aumenta hasta el 43% si hablamos de los hombres. Por otro lado, uno de cada cinco jóvenes de 18 años (20,90%) reconocen haber enviado ellos mismos mensajes de contenido sexual en este periodo en el que aún no eran mayores de edad. Perfil en redes sociales El estudio elaborado por Wiko parte del análisis de la presencia de los jóvenes españoles en redes sociales. La práctica totalidad (98,62%) tiene perfil en redes, siendo Instagram la más popular -donde nueve de cada diez encuestados tienen una cuenta (91,93%)-, seguida de Youtube (86,71%). El dato más significativo es que los jóvenes españoles crean su primer perfil a los 13 años de media, excediendo en muchos casos los límites legales. Si bien depende de la legislación de cada país, en España es obligatorio que en redes sociales como Instagram y Facebook los usuarios tengan al menos 14 años. En otras, como YouTube, es posible tener un perfil a los 13 con un consentimiento de los padres o tutores. La edad mínima baja hasta los 13 años en el caso de Twitter o WhatsApp. Bullying Siguiendo el informe, casi cuatro cada diez españoles (37,01%) de entre 18 y 24 años reconoce haber participado en algún reto viral a través de redes sociales, una práctica cada vez más habitual entre los jóvenes. Un 12% del total de encuestados reconoce, además, hacerlo con cierta asiduidad; mientras que un 24% conoce a gente que sí ha formado parte de un reto, aunque ellos afirman no haberlo hecho nunca. Asimismo, el estudio de WIKO señala que un 29% de los 'centennials' de 18 años asegura haber participado en alguna ocasión en estos retos virales cuando eran menores. De entre todos los que han llevado a cabo algún reto, algunos reconocen haber participado en una novatada, 'bullying' o broma pesada (4,72%), o en un reto viral de miedo o terror (3,05%). Hay algunos jóvenes que van más allá y afirman haber tomado parte en retos que implicaban poner en riesgo su propia integridad física o la de otros (1,97%). Si bien es cierto que los retos virales a los que más se han sumado los jóvenes de entre 18 y 24 años se corresponden con bromas o son de carácter divertido (27,46%), seguidos por los retos de concienciación (16,93%) y los deportivos (15,06%). Por ocio Otras de las conclusiones a las que llega el estudio elaborado por Wiko en nuestro país es que nueve de cada diez jóvenes usan el móvil principalmente por ocio, como puede ser para chatear por WhatsApp o juegos. Le sigue un 85% que utiliza el móvil para consultar las redes sociales: publicar 'posts' en Instagram, actualizar Estados de Facebook, ver contenidos en YouTube o revisar las publicaciones que han colgado. Además, para un 78% de los encuestados también es una vía para estar en contacto con la familia: hablar con sus padres, estar localizado o decirles si llegan tarde. A estos les siguen los que lo utilizan para ver series (62%), para hablar con compañeros de clase u otros temas académicos (60%) o para estar informado de la actualidad (59%). Cabe destacar que un 25% de los jóvenes de entre 18 y 24 años utiliza el móvil para ver contenido de tipo sexual. De ellos, las mujeres lo hacen en menor medida (17,19%), mientras que el dato crece en el caso de los hombres (32,56%).
22-07-2019 | abc.es
Twitter te explicará por qué hay mensajes que no puedes leer
Si se reconoce como un adicto a la red social del pajarito, es probable que en algún momento, mientras estaba leyendo un hilo de mensajes, se haya encontrado un tuit que ha sido eliminado o que no es visible sin que se explique el motivo. Pues bien, Twitter afirma que a partir de ahora comenzará a contextualizar los motivos por los que el mensaje en cuestión ha desaparecido. Así, al menos, lo ha anunciado a través de la aplicación. «En unas pocas semanas, comenzará a ver más contexto en cada aviso para ayudar a explicar por qué los Tweets no están disponibles», ha señalado la red social a través de la cuenta Twitter Support en respuesta a un usuario. We're fixing the issue where you see so many "This Tweet is unavailable" notices in conversations. This is usually due to deleted or protected Tweets, or muted keywords. In a few weeks, you'll start seeing more context on each notice to help explain why Tweets are unavailable. https://t.co/0iW8Eclwvg? Twitter Support (@TwitterSupport) 18 de julio de 2019De este modo, Twitter asegura que en las próximas semanas comenzará a añadir información en los tuits que hayan sido eliminados. Si hacemos caso a esto, se espera que la red social explique cuál es el motivo por el que el mensaje no es visible, ya sea porque un usuario ha decidido eliminarlo o bien porque se encuentra protegido. Al menos por el momento, la aplicación no ha dado ningún ejemplo acerca de cómo funcionará este nuevo servicio.
21-07-2019 | abc.es
FaceApp: ¿seguimos siendo demasiado confiados con las aplicaciones?
En estos últimos días una aplicación llamada FaceApp ha causado revuelo por los permisos que requiere y por la intencionalmente vaga política de uso y tratamiento de los datos personales de sus usuarios. El asunto es que no es la única que lo hace y muy probablemente tampoco será la última. A menudo, muy a menudo, los servicios digitales ocultan bajo una extensa letra pequeña sus verdaderas intenciones. Textos legales farragosos que, pese a la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos que obliga a ser más comprensibles, no cumplen con ese propósito de transparencia muchas veces. Tampoco favorece el hecho de que gran parte de los usuarios acepta los términos de usos sin leer previamente. La sensación es que la concienciación está calando cada vez más, pero es un trabajo lento. Pocos son los que realmente gestionan su privacidad en las redes sociales que más utilizan. Porque Facebook o Twitter disponen de configuraciones para evitar que la información publicada, por ejemplo, sea pública. Pero tampoco suele pasarse por la cabeza de muchos usuarios que los contenidos que suben a estos servicios se pueden comercializar con terceros o pierden la responsabilidad. Son cuestiones aparentemente importantes que se suelen pasar por alto. Es más, uno podría atreverse a deducir que si se leyera atentantamente los términos de uso, más de uno dejaría de formar parte del círculo. Y sucede que puede más el ansia de la moda. Prima más, de hecho, obtener un provecho inmediato para estar dentro de la tendencia estos momentos (pasar el filtro de la edad y compartir el resultado en redes sociales) que los datos que se puedan exponer libremente. Valoramos, en realidad, poco la información que depositamos alegremente en los servicios digitales. Vulnerando la ley Afecta a la mayoría de plataformas de medios sociales, a infinidad de aplicaciones móviles. El escándalo de Cambridge Analytica comenzó con un simple juego en Facebook. Ahora, y pese a la desconfianza, es más fuerte la pertenencia a esta comunidad que la supuesta pérdida de abandonarla. ¿Vale la pena estar en la analizada-escrutada-monitorizada red de Mark Zuckerberg? Puede que algunas estimaciones apunten a que ha perdido actividad, pero la compañía sigue rompiendo récords de beneficio y usuarios en cada trimestre. Muchas empresas, por supuesto, se lo saltan a la torera y no cumplen con las exigencias legales en tratamiento de datos. Aún así, la sensación es que los usuarios siguen siendo demasiado confiados. «Si utilizaste la aplicación aceptaste estar de acuerdo con todo ello. Lo cierto es que, si hubieras leído esto antes, seguramente no la habrías descargado, o quizás sí, pero ya lo habrías hecho sabiendo lo que ello implicaba», apuntan fuentes de la firma de seguridad Sophos, quienes dejan claro uno de los aspectos más relevantes en esta polémica: «es tan importante concienciarnos de que cuando damos permisos a una aplicación o cuando leemos un correo electrónico y hacemos clic en un enlace que puede ser fraudulento, podemos estar cometiendo un error que puede llegar a costarnos más de un disgusto». Según el informe elaborado por IPSOS para Samsung, el 72% de los españoles se muestra preocupado por la seguridad en el móvil. Entre las principales preocupaciones, los usuarios consultados han destacado el acceso a información sensible como pueden ser los datos bancarios. Para el 87% de los españoles esa es la principal preocupación, seguida de fallos de seguridad en servidores con datos y claves con un 82% y el acceso a las claves de las tarjetas en un 79% de los casos. En cuanto al nivel de conocimiento de los riesgos, el 40% reconoce que desconoce las diferentes amenazas que supone un uso irresponsable del móvil. La «fatiga de privacidad» La privacidad y la seguridad es una de los grandes temores, pero pocos ponen remedio. De acuerdo con un estudio de la firma de seguridad Kaspersky Lab, el 13% de consumidores españoles ha visto cómo su información privada o de sus familiares se ha hecho pública. Los esfuerzos para ser menos visible en internet conducen a lo que se denomina «fatiga de privacidad», que está conectada con el hecho de vivir en tensión constante, con un sentimiento continuo de que terceros están aprovechándose de su información personal, y de que cualquier esfuerzo por evitarlo es vano. Algo más de un tercio de los encuestados españoles (36%) no se ve capaz de proteger su privacidad online, aunque solo el 5% de ellos ha perdido el interés por descubrir cómo mejorar su privacidad. El 12% incluso reconoce que cede sus datos personales a compañías para participar en juegos o encuestas como «¿A qué famoso te pareces?» o «¿cuál es tu comida favorita?». En un comunicado, Marina Titova, directora de marketing de productos de consumo de Kaspersky Lab, lo explica: «El incremento de las brechas de datos, unido a la dificultad de gestionar los datos personales online, lleva a los consumidores a sentir una pérdida de control y a estar cansados de pensar sobre su privacidad digital. No existe una solución mágica, pero sí hay muchas formas de reducir los riesgos. Todo comienza con una buena higiene digital y con utilizar herramientas avanzadas y tecnologías que les ayuden a mantener su privacidad digital en orden». Los expertos recomiendan ser conscientes de que los datos personales, aparte de por la salvaguarda de tu derecho a la intimidad, «son muy importantes» por lo que instan a los usuarios a que, «aunque lleva su tiempo», se revisen las políticas de privacidad, en especial los permisos de las aplicaciones que instalas en tus dispositivos móviles como tu smartphone o tablet, incidiendo en lo que se refiere a la cesión de tus datos a terceros. «Es importante que siempre tengas el control sobre tus datos personales. El hecho de subir una fotografía a una red social puede llevar aparejada una serie de consecuencias», apuntan. Según el Estudio Anual de Redes Sociales 2019 de IAB Spain, Laura Burillo Zamora, consultora de seguridad y protección de datos de Entelgy Innotec Security, sigue esa línea: «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones, consintiendo la cesión de datos personales, incluso a terceros que no ofrecen garantías suficientes». A su juicio, la parte positiva es que gracias al revuelo que se ha formado con FaceApp, aunque son muchas más las aplicaciones que tienen deficiencias en materia de privacidad, es que se está hablando de este tema. «La gente poco a poco parece ser más consciente de la gravedad que supone comprometer nuestra privacidad, no porque esta aplicación sea especialmente peligrosa, sino por las consecuencias que puede tener. Lamentablemente, lo que probablemente ocurra es que cuando dejemos de hablar de esta aplicación, tarde o temprano aparecerá otra nueva igual de llamativa. Y aunque entrañe riesgos, la gente la usará sin reflexionar sobre lo que implica. En general, somos poco cautos y tenemos poca memoria con este tipo de riesgos que entraña la tecnología», sostiene. Tampoco favorece el hecho de que gran parte de los usuarios acepta los términos de usos sin leer previamente. La sensación es que la concienciación está calando cada vez más, pero es un trabajo lento. Pocos son los que realmente gestionan su privacidad en las redes sociales que más utilizan. Porque Facebook o Twitter disponen de configuraciones para evitar que la información publicada, por ejemplo, sea pública. Pero tampoco suele pasarse por la cabeza de muchos usuarios que los contenidos que suben a estos servicios se pueden comercializar con terceros o pierden la responsabilidad. Son cuestiones aparentemente importantes que se suelen pasar por alto. Es más, uno podría atreverse a deducir que si se leyera atentantamente los términos de uso, más de uno dejaría de formar parte del círculo. Y sucede que puede más el ansia de la moda. Prima más, de hecho, obtener un provecho inmediato para estar dentro de la tendencia estos momentos (pasar el filtro de la edad y compartir el resultado en redes sociales) que los datos que se puedan exponer libremente. Valoramos, en realidad, poco la información que depositamos alegremente en los servicios digitales. Afecta a la mayoría de plataformas de medios sociales, a infinidad de aplicaciones móviles. El escándalo de Cambridge Analytica comenzó con un simple juego en Facebook. Ahora, y pese a la desconfianza, es más fuerte la pertenencia a esta comunidad que la supuesta pérdida de abandonarla. ¿Vale la pena estar en la analizada-escrutada-monitorizada red de Mark Zuckerberg? Puede que algunas estimaciones apunten a que ha perdido actividad, pero la compañía sigue rompiendo récords de beneficio y usuarios en cada trimestre. Muchas empresas, por supuesto, se lo saltan a la torera y no cumplen con las exigencias legales en tratamiento de datos. El asunto de los permisos Aún así, la sensación es que los usuarios siguen siendo demasiado confiados. «Si utilizaste la aplicación aceptaste estar de acuerdo con todo ello. Lo cierto es que, si hubieras leído esto antes, seguramente no la habrías descargado, o quizás sí, pero ya lo habrías hecho sabiendo lo que ello implicaba», apuntan fuentes de la firma de seguridad Sophos, quienes dejan claro uno de los aspectos más relevantes en esta polémica: «es tan importante concienciarnos de que cuando damos permisos a una aplicación o cuando leemos un correo electrónico y hacemos clic en un enlace que puede ser fraudulento, podemos estar cometiendo un error que puede llegar a costarnos más de un disgusto». Según el informe elaborado por IPSOS para Samsung, el 72% de los españoles se muestra preocupado por la seguridad en el móvil. Entre las principales preocupaciones, los usuarios consultados han destacado el acceso a información sensible como pueden ser los datos bancarios. Para el 87% de los españoles esa es la principal preocupación, seguida de fallos de seguridad en servidores con datos y claves con un 82% y el acceso a las claves de las tarjetas en un 79% de los casos. En cuanto al nivel de conocimiento de los riesgos, el 40% reconoce que desconoce las diferentes amenazas que supone un uso irresponsable del móvil. La privacidad y la seguridad es una de los grandes temores, pero pocos ponen remedio. Los expertos recomiendan ser conscientes de que los datos personales, aparte de por la salvaguarda de tu derecho a la intimidad, «son muy importantes» por lo que instan a los usuarios a que, «aunque lleva su tiempo», se revisen las políticas de privacidad, en especial los permisos de las aplicaciones que instalas en tus dispositivos móviles como tu smartphone o tablet, incidiendo en lo que se refiere a la cesión de tus datos a terceros. «Es importante que siempre tengas el control sobre tus datos personales. El hecho de subir una fotografía a una red social puede llevar aparejada una serie de consecuencias», apuntan. «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones» Laura Burillo Zamora, consultora de seguridad y protección de datos de Entelgy Innotec Security, sigue esa línea: «A pesar de las continuas advertencias, en general, seguimos siendo muy confiados en lo que respecta a los permisos que otorgamos cuando descargamos aplicaciones, consintiendo la cesión de datos personales, incluso a terceros que no ofrecen garantías suficientes». A su juicio, la parte positiva es que gracias al revuelo que se ha formado con FaceApp, aunque son muchas más las aplicaciones que tienen deficiencias en materia de privacidad, es que se está hablando de este tema. «La gente poco a poco parece ser más consciente de la gravedad que supone comprometer nuestra privacidad, no porque esta aplicación sea especialmente peligrosa, sino por las consecuencias que puede tener. Lamentablemente, lo que probablemente ocurra es que cuando dejemos de hablar de esta aplicación, tarde o temprano aparecerá otra nueva igual de llamativa. Y aunque entrañe riesgos, la gente la usará sin reflexionar sobre lo que implica. En general, somos poco cautos y tenemos poca memoria con este tipo de riesgos que entraña la tecnología», sostiene.
17-07-2019 | abc.es
El «emoji», ¿el idioma del siglo XXI?
Los emojis están cada vez más presentes en nuestro día a día a través de WhatsApp o a través de nuestras redes sociales. Y es que, todos utilizamos diariamente los emoticonos para sustituir palabras, decir que estamos haciendo o mostrar algún sentimiento. Este miércoles 17 de julio se celebra el Día Mundial del Emoji y este día se eligió porque es la fecha que aparece en el emoticono de calendario, es decir, un «emoji» marca la celebración de su gran día. Esta celebración es algo «no oficial» y cumple su quinto aniversario para conmemorar el mayor lenguaje del siglo XXI. Unicode Consortium, organización sin ánimo de lucro, es la encargada de mantener y actualizar la lista de emojis. Hoy en día, hay más de 2.800 emoticonos aprobados por esta organización, quien cada cierto tiempo, hace nuevas incorporaciones. Los usuarios de Facebook envían al día más de 60 millones de emoticonos en la plataforma y en Twitter, la cara con lágrimas de risa es el emoji que más popular, como se recoge en un estudio de Hootsuite. Desde hace 5 años, cada 17 de julio se celebra el Día Mundial del Emoji, un día en el que se conmemora el uso de los emoticonos en todas las redes sociales, y anima a los usuarios a comunicarse solo con estos símbolos en este día. Según el informe Digital 2019, casi 3.500 millones de personas en todo el mundo son activas en redes sociales y, según datos arrojados por Facebook, al día se envían más de 60 millones de emoticonos en la plataforma. En Twitter, la cara con lágrimas de risa es el más popular entre los usuarios de esta plataforma. Desde julio de 2013, ha sido usado 2.291.000.000 veces. El corazón rojo (1.097.000.000 veces compartido), el símbolo del reciclaje (936.000.000), la cara con ojos de corazones (843.000.000) y el corazón de juego de cartas (700.000.000) completan el ránking de los cinco emoticonos más usados en Twitter. Por el contrario, y según los datos obtenidos de Digital 2019, el emoticono de la cara sonrojada (176.000.000), el gesto de levantar las manos (180.000.000), el corazón azul (182.000.000), la cara sonriente con gafas de sol (200.000.000) y las notas musicales (201.000.000), se sitúan en los últimos lugares de la lista de los 30 emoticonos más empleados. Apple se vuelca Aprovechando la coyuntura, Apple ha mostrado un adelanto del nuevo catálogo de emoji que estará disponible este otoño y ha revelado los últimos diseños que aportarán más diversidad al teclado, además de novedades sensacionales en categorías tan populares como comida, animales, actividades y caras. Habrá grandes cambios en el emoji en el que aparecen dos personas dándose de la mano, que suele representar a parejas y relaciones. Ahora los usuarios podrán elegir entre 75 combinaciones con distintos tonos de piel y sexos. En línea con la propuesta que la compañía hizo al Consorcio Unicode el año pasado para incluir más emoji sobre temas relacionados con la discapacidad, el teclado tendrá disponibles un perro guía, una oreja con audífono, sillas de ruedas, una prótesis de brazo y una prótesis de pierna. «Uno de los valores de Apple es abrazar la diversidad en todas sus expresiones, y estas nuevas opciones ayudarán a llenar el vacío que había en el teclado de emoji», apuntan fuentes de la empresa en un comunicado. Habrá novedades en muchas otras categorías, por ejemplo, una cara bostezando, un traje de baño, nuevos alimentos (como un gofre, falafel, mantequilla y ajo) y nuevos animales (como un perezoso, un flamenco, un orangután y una mofeta). Categorías crecientes Los emoticonos están divididos en ocho categorías. En primer lugar, la categoría de alimentos y bebidas donde se pueden encontrar muchísimos platos elaborados, como la paella, la hamburguesa o una ensalada. En esta misma categoría podemos encontrar también verduras, frutas o utensilios de cocina. Aunque la paella consiguió convertirse en un emoji en 2016, hay un producto emblema de nuestra gastronomía y muy reconocido en el exterior, que todavía no está incluido y se trata de más ni menos que el jamón. El jamón todavía no tiene El jamón, por increíble que parece, todavía no tiene un emoji. Por eso, desde Eresma ha lanzado la campaña #porunemojidejamon. Para ello, han habilitado un espacio en su web para que todo el mundo se sume a esta acción. Y los interesados pueden votar entre tres opciones para el emoji del jamón, y la votación estará abierta hasta el próximo 21 de julio. La opción más votada será la escogida para presentar como «emoji» del jamón. «Si eres un apasionado del jamón curado, serrano o ibérico, tienes que unirte. Entre todos tenemos que hacer mucho ruido para captar la atención de Unicode. Hemos puesto la primera piedra, pero necesitamos la ayuda de todos para conseguirlo», ha afirmado Aida de Santos, responsable de Marketing y Comunicación de Eresma.
12-07-2019 | abc.es
Twitter restablece el servicio tras una caída a nivel mundial
La red social Twitter volvió a estar operativa este jueves a últimas horas de la noche después de una caída del servicio a nivel mundial. Esta duró aproximadamente hora y media, un tiempo durante el cual usuarios de todo el planeta no pudieron acceder al portal a causa de un fallo técnico. «La interrupción del servicio se debió a un cambio de la configuración interna, que estamos solucionando. Algunas personas ya pueden volver a usar Twitter y estamos trabajando para garantizar que Twitter esté disponible para todo el mundo lo antes posible», indicó la red social en un comunicado. Según pudo comprobar Efe, usuarios que no habían podido acceder durante el rato que duró la interrupción del servicio en distintos puntos de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Asia, ya volvían a tener la conexión disponible. El portal especializado DownDetector situó los focos de la caída del servicio en los cinco continentes, aunque el mayor número de usuarios afectados se detectaron en Europa Occidental y Norteamérica (donde también se concentran la mayor parte de tuiteros), con focos secundarios en Japón, Brasil, India, Argentina, Colombia y Perú, entre otros países. Los internautas empezaron a alertar de problemas para acceder a la red social tanto en teléfonos y otros dispositivos móviles como en ordenadores alrededor de las 18.45 del jueves y en DownDetector indicaron no poder abrir la plataforma usuarios de lugares tan dispares como los Países Bajos, Turquía, Sudáfrica, Canadá e Indonesia. La semana pasada, las aplicaciones propiedad de Facebook, WhatsApp e Instagram, sufrieron también una caída del servicio a nivel mundial que impidió a los usuarios publicar y descargar fotografías en estas aplicaciones. En esa ocasión, los problemas con Facebook e Instagram se concentran en Europa Occidental, EE.UU., México y Filipinas, mientras que los de WhatsApp afectaron a la misma región europea y a Suramérica, especialmente Venezuela, Brasil, Perú, Chile y Argentina. Aunque los fallos del servicio a nivel global en las redes sociales son algo relativamente habitual, no es tan común que el servicio se interrumpa en todo el mundo, y siempre causa revuelo entre los internautas, que normalmente acuden a las plataformas no afectadas para expresar su insatisfacción.
11-07-2019 | abc.es
Twitter registra caídas del servicio en todo el mundo
Si la semana pasada se producía una caída en cadena de las redes sociales de Facebook (Whatsapp e Instagram entre ellas), hoy le ha tocado a Twitter. La red social lleva cerca de media hora dando problemas a la hora de compartir nuevo contenido y de acceder a la aplicación. Cuando se intenta realizar alguna de estas operaciones, el usuario se encuentra con un mensaje de Twitter en el que se puede leer: «Ocurrió un problema técnico. Gracias por darte cuenta. Vamos a arreglarlo y todo volverá pronto a la normalidad». Twitter afirma que está investigando ahora mismo cuales son las razones por las que los usuarios no pueden acceder a la red social. A excepción de Madrid y Barcelona, en España los problemas no están resultando tan graves por el momento. Estados Unidos y el centro y norte de Europa, especialmente Reino Unido, Japón y Brasil registran una caída más grave. Así lo muestra el portal web «Downdetector», que habla de 50.000 afectados repartidos por todo el globo.
10-07-2019 | abc.es
Twitter anuncia que comenzará a combatir el odio a la religión
Twitter ha anunciado la inclusión de los comentarios de «odio» contra los sentimientos religiosos a su lista de contenidos prohibidos en la red social, de manera que a partir de este mismo martes la empresa exigirá que se retiren los mensajes que reciban denuncias por este motivo. En una entrada en el blog oficial de la compañía, los responsables de Twitter explicaron que, tras meses de conversaciones con el público, expertos externos y los propios trabajadores de la firma, han decidido incluir en la lista «lenguaje que deshumanice a otros en base a su religión». La empresa explicó que si recibe una denuncia por un mensaje de estas características que haya sido enviado con anterioridad a este martes -día de inicio de la nueva política-, el tuit «deberá ser eliminado», pero no se suspenderá la cuenta del usuario que lo emitió al haber ocurrido antes de que la normativa entrase en vigor. Twitter incluso publicó algunos ejemplos del tipo de mensajes que considerará que «deshumanizan» a los miembros de una religión: «Tenemos que exterminar a las ratas. Estos (grupo religioso) son aberrantes», «(Grupo religioso) son virus. Están poniendo enfermo a este país» o «(Grupo religioso) deberían ser castigados. No estamos haciendo lo suficiente para deshacernos de estos sucios animales». Así, de ahora en adelante, la empresa de San Francisco (EE.UU.) considera comentarios de «odio» aquellos que promuevan la violencia en base a la religión, la raza, la etnia, el origen nacional, la orientación sexual, el sexo, la identidad sexual, la edad, el sufrir una incapacidad o una enfermedad grave. La actualización de las políticas de contenidos de Twitter tiene lugar un día después de que otra red social muy popular, Instagram, anunciase el lunes que notificará mediante una alerta a aquellos usuarios que hagan comentarios considerados «ofensivos» con el objetivo de que «recapaciten» y eliminen sus palabras antes de que estas lleguen al receptor. Los responsables de la plataforma de fotografías (propiedad de Facebook) explicaron que la detección de estos comentarios se lleva a cabo mediante un sistema de inteligencia artificial entrenado para identificar posibles casos de acoso en línea y pusieron como ejemplos las frases «eres muy feo y estúpido» y «eres un estúpido perdedor. Te odio». Si alguien intenta escribir frases como estas dirigidas a otro usuario, antes de su publicación le aparecerá el siguiente mensaje: «Mantengamos Instagram como un entorno compasivo. Estamos pidiendo a los usuarios que recapaciten antes de colgar comentarios que son similares a otros que han sido denunciados con anterioridad».
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