Noticias de "twitter"

10-09-2018 | abc.es
La nueva ambición humana: ser inmortales en el mundo digital
La obsesión por superar la muerte física es un objetivo en el que trabajan compañías tecnológicas tan importantes como Google. Hasta que este «pequeño problema técnico», -como algunos expertos lo definen-, se resuelva gracias a la inteligencia artificial, queda otro tipo de muerte pendiente también por resolver: la digital. Es lo que se conoce como «e-death». A menudo, perfiles en Facebook de usuarios fallecidos se quedan en el aire. Y sus seres queridos los nombran en su «timeline» porque «te echo de menos», «hoy sería tu cumpleaños» o «se cumple otro año si ti». El aludido, por desgracia, jamás responde. Pero, ¿qué pasaría si lo hiciera? Esta es la idea en la que trabaja Eterni.me, una compañía cuyo objetivo es conseguir que los usuarios de la Red vivan para siempre. Para conseguirlo, la empresa recoge -de forma voluntaria- todos los pensamientos, historias y recuerdos de un usuario concreto. Crea, así, un avatar inteligente que se le parezca, al que tendrá que entrenar mientras viva para que aprenda todo sobre él: las interacciones que realiza, su vocabulario, habilidades a la hora de conversar? Se trata de una inteligencia artificial superior a Siri o Cortana, capaz de entender e imitar al humano, a quien «sustituirá» casi a la perfección. Este avatar pasaría a la acción después de que el usuario fallezca. Más de 40.000 personas se han unido a este proyecto que, de momento, está en fase beta. «De ellos, la mayoría son ?millennials? de habla inglesa, mientras que los hispanohablantes son el tercer grupo más grande», asegura a este periódico Marius Ursache, fundador de esta curiosa «startup». Los participantes -vivos- dan permiso a Eterni.me para que acceda a su vida digital completa. Es decir, desde un perfil en Instagram, Facebook o Linkedin hasta su correo electrónico, cuenta en Amazon, «smartphone» o los dispositivos inteligentes que use. De esta manera, el avatar aprende cada paso que el usuario da en la Red gracias a la inteligencia artificial. Solo así sabrá cómo moverse cuando él muera: conocerá a la perfección cuáles son los amigos de Facebook con los que más interactúa, la manera en la que se comunica o las imágenes que más le gustan en Instagram. La opción de vivir para siempre como un avatar digital nace de este profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como respuesta a una necesidad del nuevo siglo: dar una salida a la actividad online de cualquier persona. «Cuando alguien fallece, más allá del círculo familiar o de amigos, no mucha más gente se interesa por esa persona, pero todos los recuerdos de generaciones preservados para siempre gracias a Eterni.me ofrecerán mucha información sobre un determinado periodo histórico. Una especie de historia ?oral? generada por el usuario, pero de mayor poder para sus seres queridos», explica a este diario Ursache. Una biblioteca humana 2.0 El objetivo, según apunta el profesor, no es reemplazar por un avatar a la persona fallecida sino crear una biblioteca digital pero, en vez de libros, de gente, una especie de historia interactiva de las generaciones actuales y futuras. «En este momento, la gente sólo puede inscribirse en nuestra lista de espera ?beta? a través de nuestra página web. Una vez que Eterni.me se vaya a lanzar, enviaremos a los interesados invitaciones por correo electrónico con las instrucciones y el enlace a la aplicación». Y es que una vez que la persona muera, los familiares y amigos que deseen seguir interactuando con él, tendrán que descargarse la «app» de Eterni.me. «Es lo que llamamos el confort psicológico», apunta su creador, un «beneficio» del que la familia y amigos de un ser querido fallecido disfrutarán todos los días del resto de sus vidas. De momento, poca información más desvela Marius Ursache sobre su proyecto, ya que la compañía trabaja día a día en perfeccionar los algoritmos que permitan a esa inteligencia artificial simular nuestra identidad y hacerla, al fin, realidad. ¿Qué pasa con las cuentas de un fallecido? ¿Facebook me deja decidir qué hacer con mi perfil cuando muera? Todo usuario vivo puede configurar que su cuenta se convierta en conmemorativa cuando fallezca o, de lo contrario, eliminarla. En el primer caso, se convierte en una página estática identificada como «En memoria de (nombre)» que conserva las fotos y publicaciones hechas. Se trata de una especie de punto de encuentro en el que amigos y familiares pueden compartir recuerdos. ¿Qué pasa con mi correo de Gmail? Google cuenta con la opción «Administrador de cuentas inactivas» para que el usuario decida si quiere compartir sus datos con un amigo o un familiar, o bien eliminar la cuenta por completo, tras un periodo determinado de inactividad. ¿Hay que comunicar a Twitter el fallecimiento de un usuario? Sí. La red de «microblogging» no permite decidir en vida al tuitero qué quiere hacer con su perfil. La compañía exige el envío de un formulario para solicitar la eliminación de la cuenta de un fallecido. Solo una persona autorizada o un familiar pueden llevar a cabo este procedimiento. «Cuando presentes tu solicitud, te enviaremos instrucciones por correo electrónico para que nos proporciones más detalles, como información sobre el fallecido, una copia de tu DNI y una copia del certificado de defunción. Este es un paso necesario para evitar denuncias falsas o no autorizadas», explica la compañía. ¿Cómo se denuncia la cuenta de un difunto en Instagram? Al igual que Facebook, la popular red social de fotografía ofrece la posibilidad de convertir el perfil en cuenta conmemorativa, algo que puede configurar el usuario en vida o, tras su fallecimiento, un familiar puede solicitarlo. La otra opción es que «los familiares directos verificados» pidan la eliminación de la cuenta.
09-09-2018 | abc.es
La red de micromensajes busca nuevas fórmulas para reducir la tiranía de sus usuarios más provocadores, que a golpe de tuit causan la fuga de intelectuales y personalidades públicas. Lorenzo Silva, escritor - Oscar del Pozo «Twitter genera una falsa democracia» -¿Por qué decidió cerrar su perfil en esta plataforma? - Me proporcionaba más desventajas o inconvenientes que ventajas, me suponía más un coste de tiempo y de atención que de beneficio. Y también porque percibí que, a escala general y dada mi propia experiencia, al ir creciendo la visibilidad la conversación pasó de ser muy enriquecedora en un principio a irse degradando de manera galopante. - ¿A qué cree que se debe esa degradación? - Al contenido que primero se encontraba. En Twitter hay dos contenidos principales: el que te encuentras, que producen otros, y el que mantienes con el resto de usuarios. El contenido generado por otros me parece más inerte (e instulzación). Es bastante inútil ver cómo cuentan sus cosas cotidianas, insultan o se hacen notar para que que no se olvide de ellos, algo que la plataforma fomenta. Perder el tiempo en eso no es un uso muy inteligente. Luego el contenido que generas percibí que, si al principio las interacciones eran bastante constructivas e instructivas, me di cuenta que un porcentaje creciente era ciego, un fondo de saco. Como hablar contra la pared, y eso tampoco tiene mayor interés para mí. Y cuando crece tu audiencia puedes ver que estos mensajes de alguna manera es inasumible, difícil de procesar salvo que le dediques mucho tiempo al cabo del dia. - Sintió que se perdió el encanto. . Al principio era mucho eso. Un volumen principal iban por esos derroteros. Luego empezaron a entrar otras cosas, y tenía que desplazar mucha broza hasta llegar ahí. Hace poco me escribió una lectora a través de mi web para hablar de un libro. ¡Qué necesidad hay de que se exhiba una conversación entre una lectora y yo! Casi hasta perdemos. Miras el perfil [en Twitter] y son personas inmaduras sin ningún tipo de fuste. El tiempo es corto y los que tenemos una edad tenemos cada vez menos. Te genera un caudal de conversación que no tiene valor. La plataforma es la suma de sus mensajes. Su finalidad, y no nos engañemos, no es favorecer la conversación sino extraer datos de sus usuarios. Por su propio diseño y finalidad económica lo que hace es que ese tipo de contenidos [tóxicos] no lo restringe sino que ha generado una dinámica para fomentarlo. Cada vez veo más cosas y gente que ha perdido las maneras y las referencias. La plataforma incentiva eso, lo convierte todo en mensajes personales y te sientes interpelado. He visto conversaciones de personas a las que considero con buen criterio que pierden el tiempo en esto. - ¿Cree que el servicio visibiliza las conductas de la sociedad? - La ventaja que tiene es que ofrece una presencia libre e individual, y la gente toma la que crea conveniente. Para mí lo mejor es no estar. Si hacemos una valoración de qué contribuye al debate del conjunto de la sociedad, podemos decir que no la está mejorando. Genera una falsa democracia, los debates no son más ricos ni están más matizados. Tiene una pequeña pega, como todas estas plataformas, que es la necesidad de ser inmediato porque si no te pasas de moda, y hay cuestiones que requieren de un análisis y de llegar a una conclusión de que es posible que hay una incertidumbre. Está normalizando un modo de expresión categórica y precipitada; de ?aqui estoy yo?. Twitter ha generado esa palabra abominable llamada ?zasca?». Eric Frattini, escritor y periodista - Belén Díaz Alonso «Ya no hay riqueza en el debate» ¿Por qué decidió abandonar lo que usted llama «el bar» de Twitter? Por tres razones. El primero es que cambiaron el logaritmo y no me aparecían nada más que publicaciones relacionadas con el independentismo catalán, tema en el que yo he sido muy «cañero». Si quería saber, por ejemplo, que Fernando Alonso había abandonado la Fórmula 1, por Twitter no encontraba nada, situación que antes no pasaba. La segunda razón es que la compañía empezó a amenazar con que iba a retirar cuentas falsas y a mi me quitaron unos 500 seguidores. Y, por último, por cansancio. Al final siempre es lo mismo y el debate que había al principio, en el que las discusiones eran de todo tipo de temas y argumentadas, dejaron de existir. Sin embargo, su cuenta aún no ha desaparecido. Me recomendó un amigo que no la borrara, porque podrían crear un perfil y hablar en mi nombre, porque he sido muy belicoso. Después de anunciar en un tuit que me iba, recibí mensajes de mucha gente, de amigos e incluso de diputados, pidiéndome que no me marchara. Pero no quería seguir participando y ni siquiera he retuiteado desde entonces. Había gente con la que era un placer debatir y era precioso cuando comenzabas una discusión con, por ejemplo, Pérez-Reverte y, de repente, había personas anónimas que se habían leído tus libros o publicaciones que se metían y aportaban riqueza al debate intelectual. Pero hace mucho que Twitter ha dejado de ser eso. ¿No se va por los «haters»? No, a mi me dan igual. Entiendo que alguien que se compre mis libros y le parezcan una basura, me lo diga. Lo que no tolero es el insulto o la falta de respeto. La mayoría de insultos iban por el lado de ?puto facha?, cuando yo tenía 12 años cuando murió Franco y casi no sé cómo se escribe. En el momento en que alguien me falta al respeto, le bloqueo y punto. Tendré como 1.700 personas bloqueadas. ¿Es Twitter, en su opinión, fiel reflejo de la sociedad? Absolutamente. Lo que puse en la despedida, lo del ?bar? de Twitter, es porque ocurre lo mismo que en este tipo de establecimientos. Por la televisión en un bar sacan una imagen y todo el mundo se pone a comentar. En dos segundos son expertos en arquitectura; a los otros dos, en política; y, a los dos siguientes, en deportes. Twitter es el reflejo digital de la sociedad española. Y el anonimato se convierte en la puerta del insulto. Cuando vas a un bar y ves a un personaje popular, si tienes mucho valor, quizás lo saludes. Pero en redes sociales y gracias al supuesto anonimato, la gente se permite hasta insultar. Por ejemplo, una gran amiga mía, Cristina Cifuentes, aunque está alejada de la política aún tiene que aguantar que se le siga acosando por redes sociales, incluso cuando pone cosas sobre su familia o en vacaciones. Esos cobardes no tendrían el valor de acercarse en la vida real. Pero ojo, porque al anónimo ya le están empezando a tocar al timbre de casa y ha habido detenciones. ¿Cuándo acabó la «edad dorada» de Twitter? Para mí, que he estado nueve años, hasta 2012 había debates muy interesantes. Es curioso, pero últimamente he tenido buenas conversaciones en Linkedin. Pero es muy diferente, porque en esta red social todos llevamos nombre, apellidos, empresa y cargo, y nos jugamos mucho más. Si Twitter es el bar, LinkedIn sería la cafetería del Palace, donde todo es educación y en donde aún nadie me ha llamado fascista.
09-09-2018 | abc.es
La degradación de la comunidad en Twitter provoca una fuga de cerebros
El mundo ha cambiado en los últimos diez años. La tecnología y, sobre todo, el crecimiento y popularización de los servicios de internet, ha modificado los hábitos de los consumidores. Los ciudadanos se han convertido en usuarios. En «hablantes» que alimentan los muros virtuales de las grandes plataformas sociales. De ellas, Twitter, la mayor red de micromensajes, sobresalió como una gota en medio de un mar de conexiones. Aspiraba a mejorar la democracia, a implantar una bidireccionalidad entre marcas o famosos con sus audiencias específicas. En definitiva, a crear conversación. Pero la descabalgada de los usuarios más provocadores, los llamados «trolls», y el crecimiento de la desinformación amenaza con llevarse por delante sus aportaciones al relato del mundo. La «tuitdemocracia» ha dejado de existir y se teme que se haya implantado una «tiranía» a golpe de «tuit». Intelectuales y personalidades famosas no han aguantado el acoso y derribo al que se han visto sometidos y han decidido abandonar la plataforma, que acumula más de 335 millones de usuarios a nivel global. Ejemplos, muchos: a nivel internacional han abandonado el barco la actriz Megan Fox (allá por 2013) o su compañera Millie Bobby Brown (ella tan solo hace unos meses después de convertirse en un «meme» homófobo). En nuestro país, la sangría ha sido notable. Los escritores Lorenzo Silva y Eric Frattini; el columnista David Gistau; el exministro y presentador Maxim Huerta; la «influencer» Dulceida y, después, su amigo, el director Javier Ambrossi, en represalia por los ataques hacia la «it girl» del momento. Por motivos diversos otros muchos famosos han tirado la toalla como Ed Sheeran, Alec Baldwin, Alisyn Camerota, Ta-Nehisi Coates, Andrés Calamaro, Jennifer Love Hewitt o Ashton Kutcher lo hicieron en los últimos años. Muchos de ellos aún conservan sus cuentas abiertas, pero ni rastro de actividad. ¿Acaso Twitter ha perdido su inocencia? «El problema es que ahora el fenómeno se ha masificado tanto que van en manada. Y con un único objetivo, porque están totalmente orquestados y financiados. Así son imposibles de combatir» «Se ha convertido en una especie de selva donde ya no se escucha ni se lee, como antes. No es territorio neutral», afirma Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, quien achaca a la «profesionalización» de los «trolls» que la red social del pájaro se haya convertido en un lugar hostil. Este experto recuerda casi con cariño a estos provocadores: «Eran seres entrañables, díscolos, desafortunados y totalmente desechables. E individuales. El problema es que ahora el fenómeno se ha masificado tanto que van en manada. Y con un único objetivo, porque están totalmente orquestados y financiados. Así son imposibles de combatir», se queja. Señala directamente a los partidos políticos como responsables del crecimiento de estos personajes. «La política ha entendido la influencia que tiene esta plataformay ahora trabajan en este campo. Y el problema es que Twitter está tomando partido», explica, refiriéndose a la «limpieza» que la plataforma ha hecho en los últimos meses para combatir las cuentas falsas. En teoría, se han eliminado los perfiles «congelados o restringidos» aquellos que han tenido algún «comportamiento sospechoso de repente» o los que no han confirmado su cuenta de correo electrónico para su verificación en los registros internos. Es decir, los inactivos. «Pero en realidad no nos han explicado muy bien por qué. De hecho, las quejas que tenemos en la asociación vienen más por el lado de que se eliminan cuentas sin dar demasiadas explicaciones», sostiene a este diario Domingo. Lorenzo Silva, escritor - Oscar del Pozo «Twitter genera una falsa democracia» -¿Por qué decidió cerrar su perfil en esta plataforma? - Me proporcionaba más desventajas o inconvenientes que ventajas, me suponía más un coste de tiempo y de atención que de beneficio. Y también porque percibí que, a escala general y dada mi propia experiencia, al ir creciendo la visibilidad la conversación pasó de ser muy enriquecedora en un principio a irse degradando de manera galopante. - ¿A qué cree que se debe esa degradación? - Al contenido que primero se encontraba. En Twitter hay dos contenidos principales: el que te encuentras, que producen otros, y el que mantienes con el resto de usuarios. El contenido generado por otros me parece más inerte (e instulzación). Es bastante inútil ver cómo cuentan sus cosas cotidianas, insultan o se hacen notar para que que no se olvide de ellos, algo que la plataforma fomenta. Perder el tiempo en eso no es un uso muy inteligente. Luego el contenido que generas percibí que, si al principio las interacciones eran bastante constructivas e instructivas, me di cuenta que un porcentaje creciente era ciego, un fondo de saco. Como hablar contra la pared, y eso tampoco tiene mayor interés para mí. Y cuando crece tu audiencia puedes ver que estos mensajes de alguna manera es inasumible, difícil de procesar salvo que le dediques mucho tiempo al cabo del dia. - Sintió que se perdió el encanto. . Al principio era mucho eso. Un volumen principal iban por esos derroteros. Luego empezaron a entrar otras cosas, y tenía que desplazar mucha broza hasta llegar ahí. Hace poco me escribió una lectora a través de mi web para hablar de un libro. ¡Qué necesidad hay de que se exhiba una conversación entre una lectora y yo! Casi hasta perdemos. Miras el perfil [en Twitter] y son personas inmaduras sin ningún tipo de fuste. El tiempo es corto y los que tenemos una edad tenemos cada vez menos. Te genera un caudal de conversación que no tiene valor. La plataforma es la suma de sus mensajes. Su finalidad, y no nos engañemos, no es favorecer la conversación sino extraer datos de sus usuarios. Por su propio diseño y finalidad económica lo que hace es que ese tipo de contenidos [tóxicos] no lo restringe sino que ha generado una dinámica para fomentarlo. Cada vez veo más cosas y gente que ha perdido las maneras y las referencias. La plataforma incentiva eso, lo convierte todo en mensajes personales y te sientes interpelado. He visto conversaciones de personas a las que considero con buen criterio que pierden el tiempo en esto. - ¿Cree que el servicio visibiliza las conductas de la sociedad? - La ventaja que tiene es que ofrece una presencia libre e individual, y la gente toma la que crea conveniente. Para mí lo mejor es no estar. Si hacemos una valoración de qué contribuye al debate del conjunto de la sociedad, podemos decir que no la está mejorando. Genera una falsa democracia, los debates no son más ricos ni están más matizados. Tiene una pequeña pega, como todas estas plataformas, que es la necesidad de ser inmediato porque si no te pasas de moda, y hay cuestiones que requieren de un análisis y de llegar a una conclusión de que es posible que hay una incertidumbre. Está normalizando un modo de expresión categórica y precipitada; de ?aqui estoy yo?. Twitter ha generado esa palabra abominable llamada ?zasca?». Conforme el servicio ha ganado en seguidores, el aumento de un tipo de «tuitero» que al amparo del anonimato del que se sirve la red social no cesa en proferir insultos y acuchillar digitalmente a todo aquel que no piense como él ha provocado un éxodo de intelectuales y personalidades famosas en sus trabajos. Cansados. Hastiados. No ha contribuido tampoco la propia compañía norteamericana a sanear su propia plataforma. Entre algunas de las medidas que ha llevado a cabo para reducir el impacto de los mensajes de contenido extremista y la presencia de «trolls» se encuentra la eliminación de aquellos perfiles que no han completado el formulario de inscripción una vez registradas sus cuentas. El acoso y derribo hacia los famosos y la polarización de los temas candentes amenazan la conversación en la red social. Aunque también ha dado pasos hacia una mejora de las publicaciones, la esencia más pura de Twitter radica en la inmediatez y el escaso espacio de los mensajes -desde el año pasado se permite hasta 280 caracteres-. Una fórmula que obliga a condensar las opiniones, a sintetizar los mensajes. Lo que más se estila es ser categórico y rotundo, aunque los llamados «hilos» -encadenar «tuits» para formar parte de un todo- ha cobrado una gran relevancia en los dos últimos años, inaugurando, además, una nueva narrativa de comunicación. Más voces, más discusión ¿Ha servido para relanzar los discursos? Los expertos dudan que se haya ganado en un lenguaje más reposado, cargados matices y buscando puntos de vista distintos. «Cuantos más beneficios buscan más explota la plataforma fomentando dinámicas que generan ruido. Es una red que sirve para comunicar y discutir, pero la intervención comerical daña al sistema y dificulta que haya una conversación más normal y pausada», apunta Javier González de Rivera, profesor de Sociología de la Universidad Complutense. «Intervienen y degradan la propia experiencia de uso, la desnaturaliza de algún modo y hace que la gente esté un poco cansada» Otro aspecto interesante sobre la evolución de la plataforma es el aumento del número de usuarios que se ha producido. «Al aumentar los perfiles hay una mayor representación de grupos y clases sociales, y eso hace que existan más polémicas», añade este experto, quien recuerda que a medida que se han sumado seguidores ha crecido la potencialidad de conflicto. En su opinión, una de las aportaciones de Twitter es que el espacio sea el mismo para todos. «Elimina el contexto social» implantando un efecto liberador y democratizador, aunque a veces puede derivar en «una agresividad excesiva y comentarios irreflexivos». También juegan un papel importante los algoritmos, fórmulas matemáticas que se emplean en este tipo de servicios para organizar los contenidos, pero que «intervienen y degradan la propia experiencia de uso, la desnaturaliza de algún modo y hace que la gente esté un poco cansada», añade De Rivera. Su gran desafío pasa por eliminar a los «tuiteros» de ideologías extremistas y reducir la desinformación sin que merme la audiencia. Eric Frattini, escritor y periodista - Belén Díaz Alonso «Ya no hay riqueza en el debate» ¿Por qué decidió abandonar lo que usted llama «el bar» de Twitter? Por tres razones. El primero es que cambiaron el logaritmo y no me aparecían nada más que publicaciones relacionadas con el independentismo catalán, tema en el que yo he sido muy «cañero». Si quería saber, por ejemplo, que Fernando Alonso había abandonado la Fórmula 1, por Twitter no encontraba nada, situación que antes no pasaba. La segunda razón es que la compañía empezó a amenazar con que iba a retirar cuentas falsas y a mi me quitaron unos 500 seguidores. Y, por último, por cansancio. Al final siempre es lo mismo y el debate que había al principio, en el que las discusiones eran de todo tipo de temas y argumentadas, dejaron de existir. Sin embargo, su cuenta aún no ha desaparecido. Me recomendó un amigo que no la borrara, porque podrían crear un perfil y hablar en mi nombre, porque he sido muy belicoso. Después de anunciar en un tuit que me iba, recibí mensajes de mucha gente, de amigos e incluso de diputados, pidiéndome que no me marchara. Pero no quería seguir participando y ni siquiera he retuiteado desde entonces. Había gente con la que era un placer debatir y era precioso cuando comenzabas una discusión con, por ejemplo, Pérez-Reverte y, de repente, había personas anónimas que se habían leído tus libros o publicaciones que se metían y aportaban riqueza al debate intelectual. Pero hace mucho que Twitter ha dejado de ser eso. ¿No se va por los «haters»? No, a mi me dan igual. Entiendo que alguien que se compre mis libros y le parezcan una basura, me lo diga. Lo que no tolero es el insulto o la falta de respeto. La mayoría de insultos iban por el lado de ?puto facha?, cuando yo tenía 12 años cuando murió Franco y casi no sé cómo se escribe. En el momento en que alguien me falta al respeto, le bloqueo y punto. Tendré como 1.700 personas bloqueadas. ¿Es Twitter, en su opinión, fiel reflejo de la sociedad? Absolutamente. Lo que puse en la despedida, lo del ?bar? de Twitter, es porque ocurre lo mismo que en este tipo de establecimientos. Por la televisión en un bar sacan una imagen y todo el mundo se pone a comentar. En dos segundos son expertos en arquitectura; a los otros dos, en política; y, a los dos siguientes, en deportes. Twitter es el reflejo digital de la sociedad española. Y el anonimato se convierte en la puerta del insulto. Cuando vas a un bar y ves a un personaje popular, si tienes mucho valor, quizás lo saludes. Pero en redes sociales y gracias al supuesto anonimato, la gente se permite hasta insultar. Por ejemplo, una gran amiga mía, Cristina Cifuentes, aunque está alejada de la política aún tiene que aguantar que se le siga acosando por redes sociales, incluso cuando pone cosas sobre su familia o en vacaciones. Esos cobardes no tendrían el valor de acercarse en la vida real. Pero ojo, porque al anónimo ya le están empezando a tocar al timbre de casa y ha habido detenciones. ¿Cuándo acabó la «edad dorada» de Twitter? Para mí, que he estado nueve años, hasta 2012 había debates muy interesantes. Es curioso, pero últimamente he tenido buenas conversaciones en Linkedin. Pero es muy diferente, porque en esta red social todos llevamos nombre, apellidos, empresa y cargo, y nos jugamos mucho más. Si Twitter es el bar, LinkedIn sería la cafetería del Palace, donde todo es educación y en donde aún nadie me ha llamado fascista.
07-09-2018 | abc.es
Twitter echa al periodista ultraconservador Alex Jones
Twitter y Periscope han anunciado finalmente la suspensión «permanente» de las cuentas oficiales del comunicador estadounidense ultraconservador Alex Jones, famoso por difundir teorías conspirativas a través de su página web «Infowars», cuya cuenta también ha sido censurada por ambas redes sociales. «Hoy suspendemos de manera permanente de Twitter y Periscope las cuentas de @realalexjones e @infowars. Adoptamos esta medida en base a informaciones sobre una serie de tuits y vídeos divulgados este miércoles que violaban nuestra política de comportamiento abusivo, que se sumaban a pasadas denuncias», justificó la empresa responsable de ambas redes sociales en un comunicado este jueves. Jones, locutor de radio de ideología de extrema derecha, ha defendido en su programación teorías muy polémicas y generalmente contrarías al Partido Demócrata, como, por ejemplo, que el tiroteo registrado en 2012 en la escuela primaria Sandy Hook, en el que murieron 20 niños y 6 adultos, fue una «farsa». Con esta decisión, Twitter ha acabado sumándose a Facebook, Apple y Youtube, que a principios de agosto vetaron de todas sus plataformas al polémico Jones por considerar que sus teorías conspirativas carecen de base e incitan al odio. En ese momento, la red de los 280 caracteres optó por no actuar contra el comunicador alegando que no había violado ninguna norma interna de la empresa y defendiendo el derecho a la libertad de expresión. Tanto Jones como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrieron precisamente a Twitter para criticar la medida, que calificaron como una muestra más de la «censura» a la que se ven sometidos los conservadores por las empresas tecnológicas de Silicon Valley. La suspensión anunciada este jueves por Twitter se produce después de que este miércoles Jones acudiera a una audiencia del Senado en la que el director general de Twitter, Jack Dorsey, y la responsable de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, tuvieron que explicar qué medidas están tomando para evitar injerencias extranjeras en futuras elecciones. Al finalizar la audiencia, Jones se encaró con algunos senadores, como Marco Rubio, ante quienes denunció que las medidas de las compañías tecnológicas se están usando contra los usuarios de ideología conservadora. También el Departamento de Justicia anunció este miércoles en un comunicado que el fiscal general, Jeff Sessions, se reunirá con los fiscales estatales del país a finales de mes para analizar si las empresas tecnológicas pueden estar «ahogando intencionalmente el libre intercambio de ideas».
07-09-2018 | abc.es
Twitter prepara un gran cambio de diseño en los ordenadores
Las redes sociales han virado hacia el móvil. Las que nacieron en un entorno de escritorio, en las ventanas tradicionales de los ordenadores, abrazaron a los teléfonos como su salvación. Y las que se crearon más tarde ya lo hicieron directamente en este formato. Twitter, red de micromensajes, tenía una visión clara desde el principio acerca de cómo debía ser su diseño adaptado a pequeñas pantallas, pero con el tiempo su aplicación nativa ha capitalizado su manera de acceder a sus contenidos. Eso sí, sigue habiendo quejas de sus usuarios en el diseño de sus «apps». La compañía, cuya innovación y mejoras ha sido muy recurrente, prepara un profundo lavado de imagen en su versión de escritorio para navegadores web. Su nueva interfaz, que se encuentra en fase de pruebas, ofrece un manera más sencilla de acceder a los contenidos y agiliza los accesos a las diferentes herramientas disponibles. Supone, por tanto, uno de los cambios profundos más importantes de los últimos años. Introduce varias novedades interesantes por el simple hecho de adelgazar la barra de navegación. Apuesta, así, por un sistema expansivo y progresivo para añadir más funciones. Una característica interesante es que permite que los sitios web se fijen a una barra de tareas, al igual que una aplicación.
07-09-2018 | abc.es
Cómo mencionar a tus contactos en Gmail
Gmail es uno de los gestores de correo electrónico más utilizados del mundo, pero en ocasiones no se aprovechan muchas de las funciones que incluye. Sacarle partido es necesario. Hay muchos trucos y herramientas disponibles que están encaminadas para una experiencia más cómoda. Una de las novedades más recientes la posibilidad de hacer menciones a otros contactos. Es una característica que funciona más o menos como las menciones de Twitter, red de micromensajes que ha popularizado esta forma de interrelacionarse con los contactos. Además de servir para hacer una llamada a una persona en particular, esta función también permite añadir terceras personas al correo y, por tanto, poner en contacto a varios usuarios. Una medida útil que está enfocada a ser más sencillo todo el proceso. Cuando el destinatario recibe el texto con una mención puede pinchar directamente sobre el nombre que se incluye abriéndose una ventana para iniciar la redacción de un email. Es una función que viene activada por defecto y se puede utilizar en cualquier momento. Pasos a seguir 1.- Abre Gmail y pulsa en «redactar» un correo electrónico 2.- Una vez que se ha añadido el asunto del mismo y la cuenta de destino, los usuarios ya pueden escribir directamente el texto que se pretende enviar. 3.- En el cuerpo del texto se puede añadir una mención tan solo introduciendo el caracter «@», la clásica arroba que suele encontrarse en la tecla del ordenador 2 o en el teclado digital de los teléfonos móviles. 4.- Entonces, hay que añadir el nombre de la persona que se quiere incluir. El sistema, de manera automática, sugiere desde una ventana flotante los nombres en los que coincida los caracteres introducidos. 5.- Cabe recordar que aparecerán en esas sugerencias aquellas direcciones de correo que previamente se haya entablado conversación o se encuentren guardados en la lista de contactos.
06-09-2018 | abc.es
Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. La crisis de reputación que se han visto sometidas estas plataformas a consecuencia de su dejadez con las llamadas «fake news» -noticias falsas- o su tratamiento demasiado laxo frente a los mensajes extremistas ha provocado que más de un usuario se replantee si vale o no la pena formar parte de estos servicio que, cmo en el caso de Facebook, acumulan más de 2.300 millones de usuarios en todo el mundo. Así lo considera el científico y escritor Jaron Lanier en su último ensayo, que lleva por título «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato». Una obra de auténtica reflexión que se pasea por ciertas controversias en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara el autor. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80 la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste. Decálogo para irse de las redes sociales 1.- Estás perdiendo el libre albedrío 2.- Es la mejor manera de resistir a la locura de nuestro tiempo 3.- Te están convirtiendo en un idiota 4.- Están socavando la verdad 5.- Están vaciando de contenido todo lo que dices 6.- Están destruyendo tu capacidad de empatizar 7.- Te hacen sentir infeliz 8.- No quieren que tengas dignidad económica 9.- Hacen imposible la política 10.- Aborrecen tu alma
06-09-2018 | abc.es
Por qué tienes que borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. Así lo considera Jaron Lanier en su libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato», una obra de auténtica reflexión en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara Lanier. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80' la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Jaron Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste.
06-09-2018 | abc.es
«Fake news»: Facebook se ciñe al guión, Twitter se abre en canal y Google deja la silla vacía
Ni el Congreso ni el Senado de Estados Unidos piensan pasar por alto el poder que en la última década las grandes tecnológicas han acaparado en su país y en todo el mundo. La influencia de las «fake news», las noticias falsas que se dispersaron por sus plataformas a la velocidad del viral y que interfirieron en procesos electorales como las presidenciales de EE.UU. de 2016 (que dieron la victoria a Donald Trump), son prueba de ello. Y ahora, a unos meses de elegir a los próximos candidatos a presidentes, la administración quiere respuestas y acciones. Por eso ha llamado este miércoles a comparecer a representantes de Facebook, Twitter y Google, pero solo los dos primeros se han prestado al combate. La directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, no se salió del discurso oficial. Con un semblante serio, pero revelando una seguridad incluso excesiva -más teniendo en cuenta que a su red social se le «escapan» diariamente miles de cuentas falsas que propagan este tipo de contenido-, ha afirmado ante el Senado que está «en guerra» contra estos entes digitales, que ya no solo llegan de Rusia, sino también de otras partes del planeta, como Irán. La número dos de Facebook ha vuelto a admitir que fueron demasiado lentos «para detectarlo y para actuar», y ha entonado el «mea culpa» de nuevo: «Eso es culpa nuestra. Esta interferencia fue completamente inaceptable, violó los valores de nuestra empresa y del país que amamos», ha asegurado en un discurso con tintes patrióticos más exagerados de los que mostró su «jefe», Mark Zuckerberg, cuando relató delante de la misma cámara primero y del Congreso después, la situación después del escándalo de datos con Cambridge Analytica, por el que se utilizaron los datos de 87 millones de personas en el mundo entero también con el fin de interferir en procesos políticos (si bien con un responsable mucho más etéreo). Ha enumerado los esfuerzos de la tecnológica en detectar y cerrar cuentas falsas y también se ha referido a la publicidad, que ahora se plantea como un sistema más transparente sobre todo en cuanto a la propaganda política. «Estos pasos no detendrán a todos los que intenten jugar con el sistema, pero lo harán mucho más difícil», ha afirmado Sandberg, sin salirse un ápice del discurso oficial. Twitter no sabe cómo arreglarlo En la línea contraria se ha mostrado el director general de Twitter, Jack Dorsey, quien se mostraba mucho más taciturno y arrepentido. «Soy una persona de pocas palabras y normalmente tímida, pero me doy cuenta de la importancia de hablar ahora», comenzaba Dorsey en su discurso, en el que recalcaba que la red social del pájaro identifica unos 10 millones de cuentas falsas a la semana. Sin embargo, afirmó que su compañía aún no ha dado con la clave para acabar con el fenómeno de las «fake news», que le están costando a Dorsey que sus acciones hayan bajado un 5%. «Si no encontramos soluciones a los problemas que estamos viendo, perdemos nuestro negocio», ha aseverado el directivo. No obstante, Dorsey insistió en que su empresa no puede imponer a los usuarios cómo manejar la red social, mientras Twitter trata de encontrar la forma de frenar la manipulación con fines políticos en su plataforma. De hecho, Dorsey ha sido criticado por no poner veto a cuentas extremistas, como las de Alex Jones, un periodista de ideología de extrema derecha, al igual que el restablecimiento del perfil de Richard Spencer, líder de uno de los principales grupos que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Google ni está ni se le espera Al lado de Dorsey y Sandberg, una silla vacía con el letrero de «Google». En un principio, Alphabet (matriz de la tecnológica) confirmó su asistencia. Sonaron los nombres de Larry Page, fundador y CEO de Alphabet, o Sundar Pichai, sucesor de Page y consejero delegado de Google. Pero al final desde la tecnológica propuso enviar a su representante legal, Kent Walker, y la Cámara lo rechazó. Varios senadores se mostraron decepcionados con la ausencia, que puede granjearle a Google más enemigos de los que piensa. Más aún cuando el presidente Trump ha señalado directamente a su buscador acusándolo de manipular los resultados para que las noticias que hablan mal de él y de su partido tengan prioridad.
05-09-2018 | abc.es
Alerta por una campaña masiva de «sextorsión»: «Si no pagas, publicaré tus vídeos sexuales»
La Policía Nacional ha alertado a través de las redes sociales de una campaña de «sextorsión» que se está difundiendo a través del correo electrónico de forma masiva en España este verano. En concreto, se trata de emails en los que se exige un pago de entre 400 a 2.900 dólares en bitcoins para evitar que el remitente difunda unas supuestas imágenes privadas que hará públicas si no recibe el dinero. Así, la cuenta de correo 'redesabiertas@policia.es' -destinada para denunciar este tipo de casos- ha recibido centenares de mensajes diarios sobre posibles casos que, tal y como se apuntó desde Policía, están siendo analizados de forma individualizada. Aún así, los agentes alertan de que en la mayoría de los casos son una estafa y piden que no se «pique» en la trampa. Además, aconseja no contestar al email ni entablar ningún tipo de conversación. Otras acciones útiles son bloquear y marcar como correo no deseado al remitente de los correos, desconfiar de cualquier email que pueda parecer extraño y de origen desconocido, no «clicar» sobre enlaces del cuerpo del correo recibido, no abrir archivos adjuntos remitidos desde el email sospechoso, renovar la contraseña del correo electrónico, equipo y aplicaciones informáticas regularmente y establecer contraseñas seguras y mantener actualizados los equipos informáticos. ?? ¡ ¡ ¡ ¡ R E P E T I M O S ! ! ! ! Campaña masiva de #sextorsión online: Si te envían un e-mail solicitando pagos de entre 400 y 2.900 dólares en #bitcoins para no difundir supuestas imágenes íntimas#NoPiques #NoEsReal pic.twitter.com/v6PAcj0H4E? Policía Nacional (@policia) 5 de septiembre de 2018Crecen los casos de «sextorsión» El fenómeno de la «sextorsión» se ha popularizado en los últimos años a través de Internet. Consiste en amenazar a los usuarios con la relevación de fotos, videos o información sobre su intimidad, obtenidas sin consentimiento previo, solicitándoles una cuantía económica a cambio de no realizar su difusión. En la nueva modalidad, los responsables tratan de conseguir pagos económicos de las víctimas. Para ello, les indican haber conseguido la contraseña de sus correos electrónicos o afirman haber instalado un malware en las páginas web pornográficas supuestamente visitadas. Además, les indican haber conseguido imágenes o videos personales íntimos suyos tras activar la webcam de su ordenador cuando visitaban esas páginas. En concreto en esta ola masiva de correos «timo», uno de los emails más populares es un escrito en el que el extorsionador reclama 500 bitcoins antes de 24 horas o hará realidad esta amenaza: «Enviaré tus videos a tu familia y los publicaré en las redes sociales». En el mismo mensaje, en el que disculpa su torpe español por «no ser hablante nativo», afirma que, tras el pago, borraría el material comprometido. «No quiero entrar en detalles del contenido, pero quiero darle un consejo acerca de lo inseguro que puede ser internet», completa en la misiva el cibercriminal. Cómo saber si me han «hackeado» la cuenta En algunos casos, los estafadores agregan la contraseña de la cuenta, lo que puede asustar a las potenciales víctimas que reciben el correo. La Policía alerta que, en realidad, este dato se puede haber obtenido por filtraciones masivas ocurridas hace años en la red, hecho por el cual la contraseña que se facilita a los usuarios y que dicen haber conseguido los delincuentes mediante la utilización de un software malicioso, no es otra que una contraseña antigua obtenida en la filtración de claves y contraseñas. De hecho, cualquier internauta puede saber a través de esta página web si su contraseña ha sido filtrada en portales como este, en el que además indican qué portales, en concreto, han sufrido robos de datos. En el caso de que esté comprometida, se aconseja renovar todas las contraseñas vinculadas a esta dirección.
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