Noticias de "twitter"

11-05-2017 | abc.es
Piénsatelo dos veces antes de redifundir un vídeo sexual o retuitear un tuit injurioso
Si eres usuario de la Red seguro que recuerdas el vídeo porno que protagonizaron en 2016 los jugadores del Éibar y que se hizo viral. Pero lo que es más probable que desconozcas es que si contribuiste en su redifusión podría caerte una pena de 1 a 3 años de prisión, tal y como establece el Código Penal. Así de claro y contundente se mostró Vicente Magro Servet, magistrado de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid, durante el evento «Cibercrimen y delitos informáticos» organizado por el SUP, en colaboración con Kaspersky, este miércoles en Alcorcón. «Yo estoy convencido de que la gente no sabe que puede estar cometiendo un delito con esas acciones», aseguró el magistrado, quien considera fundamental «la formación de los ciudadanos en educación digital». Y es que la ciberdelincuencia tiene una peculiaridad: «Son delitos que las víctimas pueden evitar. Un ciudadano prácticamente no puede hacer nada ante un robo con violencia e intimidación. Pero en ciberdelincuencia lo puedes evitar. Te puedes defender del hecho delictivo, por eso es fundamental la enseñanza. Podemos conseguir que la víctima no sea víctima del ciberdelincuente». Magro Servet no escondió la preocupación que tanto la justicia como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tienen en el sentido de «proteger al ciudadano de los delitos que se están produciendo» tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Hablamos del «sexting» o «phising», términos ya popularmente conocidos, que protagonizan día a día la actualidad. De hecho, el crimen tradicional esta registrando descensos anuales en España del 3%-4% mientras que el cibercrimen aumenta un 12%. El 80% de los delitos que se cometen en internet son estafas y el 10% pornografía infantil. Nuevos escenarios «El hecho de estar detrás de un ordenador no significa que el delincuente pueda cometer delitos porque se esconde tras el anonimato», ha recordado el magistrado, aunque ha reconocido que el uso de las nuevas tecnologías otorgan cierta facilidad a la hora de delinquir. Si a ello le sumamos que se prevé que más de un 80% de la población mundial esté conectada en en 2020, el panorama supone un gran cambio para agentes y justicia, que tiene que hacer frente a nuevos desafíos. «Un ciudadano prácticamente no puede hacer nada ante un robo con violencia e intimidación. Pero en ciberdelincuencia lo puedes evitar. Te puedes defender del hecho delictivo, por eso es fundamental la enseñanza»«El cibercrimen mueve en el mundo 500.000 millones de euros anuales», ha recordado Magro Servet. Se trata de una industria relativamente nueva pero tan poderosa como la prostitución o el narcotrafico. «El ciberdelincuente no es una sola persona. Son auténticas organizaciones con una estructura jerárquica y empresarial capaces de crear múltiples víctimas». Cabe recordar la popular red «Mariposa», desactivada por la Guardia Civil y el FBI en 2010 que había robado datos personales y bancarios de más de 800.00 usuarios de 190 países e infectado ordenadores de 500 grandes empresas y 40 entidades bancarias. «La red empresarial del cibercrimen sabe cómo actuar», ha afirmado el magistrado. Y la muestra está en que 9 de cada 10 usuarios ha recibido algún tipo de bulo en su correo y el 6,5 ha sido víctima de una estafa. «La gente está picando», ha recordado el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, insistiendo en la peculiaridades del cibercrimen y en la necesidad de formar a todo ciudadano. Por eso, el juez ha dado un gran consejo a los usuarios que, sin saberlo, «desconocen que puede estar cometiendo un delito» en internet poniendo como ejemplo el vídeo sexual de los jugadores del Éibar. «La mujer dice en la grabación explícitamente 'no me grabes'. La mera expresión de la víctima, que luego se difunde sin autorización, evidencia que no hay consentimiento. Su difusión es un delito de «sexting» contemplado en el Código Penal, cuya pena va de 2 a 5 años», explicó. Precaución ante el contenido delictivo «Pero ojo con redifundir esa grabación. Hay que pensarlo dos veces. La gente redifunde mensajes que recibe sin saber que puede cometer un delito porque es contenido delictivo. Por ejemplo, la redifusión de ese vídeo está contemplado en el Código Penal con una pena de 1 a 3 años de prisión». Este popular vídeo llegó a tener cerca de 1 millón de redifusiones. Este caso, y otros que se han hecho muy populares por ejemplo en Twitter, evidencian la necesidad de educar a la población en algo que desconoce. «Los primero que hay que trabajar en ciberdelincuencia es educación con respecto a los ciudadanos. Nos va a restar víctimas y trabajo. Si tenemos una buena cultura de prevención, los delincuentes lo tendrán más difícil para engañar», ha recordado. En este sentido, el responsable ha insistido también en cómo el retuit de este tipo de contenidos hay que pensarlo dos veces. Por todo ello, Magro Servet ha propuesto a la Comisión de Justicia del Senado introducir en el Código Penal una nueva pena con la que poder inhabilitar a un usuario condenado del uso de aparatos informáticos o redes en internet, «sobre todo para delitos menos graves de calumnias, contra intimidad o contra el honor que se cometen a través de las redes sociales». Para el magistrado resulta fundamental que «prestadores de servicios de internet colaboren con la justicia y agentes y consideren que la libertad de expresión está por encima de las víctimas, de la protección de ciudadanos en materia cibercrimen» en casos como delitos de odio o calumnias a través de las redes sociales. «Es una pena eficaz porque las penas, en ciberdelincuencia, tiene que ser eficaces. De lo contrario, el Código Penal no tiene efecto», ha asegurado.
10-05-2017 | abc.es
Piénsatelo dos veces antes de redifundir un vídeo sexual o retuitear un tuit injurioso
Si eres usuario de la Red seguro que recuerdas el vídeo porno que protagonizaron en 2016 los jugadores del Éibar y que se hizo viral. Pero lo que es más probable que desconozcas es que si contribuiste en su redifusión podría caerte una pena de 1 a 3 años de prisión, tal y como establece el Código Penal. Así de claro y contundente se mostró Vicente Magro Servet, magistrado de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid, durante el evento «Cibercrimen y delitos informáticos» organizado por el SUP, en colaboración con Kaspersky, este miércoles en Alcorcón. «Yo estoy convencido de que la gente no sabe que puede estar cometiendo un delito con esas acciones», aseguró el magistrado, quien considera fundamental «la formación de los ciudadanos en educación digital». Y es que la ciberdelincuencia tiene una peculiaridad: «Son delitos que las víctimas pueden evitar. Un ciudadano prácticamente no puede hacer nada ante un robo con violencia e intimidación. Pero en ciberdelincuencia lo puedes evitar. Te puedes defender del hecho delictivo, por eso es fundamental la enseñanza. Podemos conseguir que la víctima no sea víctima del ciberdelincuente». Magro Servet no escondió la preocupación que tanto la justicia como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tienen en el sentido de «proteger al ciudadano de los delitos que se están produciendo» tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Hablamos del «sexting» o «phising», términos ya popularmente conocidos, que protagonizan día a día la actualidad. De hecho, el crimen tradicional esta registrando descensos anuales en España del 3%-4% mientras que el cibercrimen aumenta un 12%. El 80% de los delitos que se cometen en internet son estafas y el 10% pornografía infantil. Nuevos escenarios «El hecho de estar detrás de un ordenador no significa que el delincuente pueda cometer delitos porque se esconde tras el anonimato», ha recordado el magistrado, aunque ha reconocido que el uso de las nuevas tecnologías otorgan cierta facilidad a la hora de delinquir. Si a ello le sumamos que se prevé que más de un 80% de la población mundial esté conectada en en 2020, el panorama supone un gran cambio para agentes y justicia, que tiene que hacer frente a nuevos desafíos. «Un ciudadano prácticamente no puede hacer nada ante un robo con violencia e intimidación. Pero en ciberdelincuencia lo puedes evitar. Te puedes defender del hecho delictivo, por eso es fundamental la enseñanza»«El cibercrimen mueve en el mundo 500.000 millones de euros anuales», ha recordado Magro Servet. Se trata de una industria relativamente nueva pero tan poderosa como la prostitución o el narcotrafico. «El ciberdelincuente no es una sola persona. Son auténticas organizaciones con una estructura jerárquica y empresarial capaces de crear múltiples víctimas». Cabe recordar la popular red «Mariposa», desactivada por la Guardia Civil y el FBI en 2010 que había robado datos personales y bancarios de más de 800.00 usuarios de 190 países e infectado ordenadores de 500 grandes empresas y 40 entidades bancarias. «La red empresarial del cibercrimen sabe cómo actuar», ha afirmado el magistrado. Y la muestra está en que 9 de cada 10 usuarios ha recibido algún tipo de bulo en su correo y el 6,5 ha sido víctima de una estafa. «La gente está picando», ha recordado el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, insistiendo en la peculiaridades del cibercrimen y en la necesidad de formar a todo ciudadano. Por eso, el juez ha dado un gran consejo a los usuarios que, sin saberlo, «desconocen que puede estar cometiendo un delito» en internet poniendo como ejemplo el vídeo sexual de los jugadores del Éibar. «La mujer dice en la grabación explícitamente 'no me grabes'. La mera expresión de la víctima, que luego se difunde sin autorización, evidencia que no hay consentimiento. Su difusión es un delito de «sexting» contemplado en el Código Penal, cuya pena va de 2 a 5 años», explicó. Precaución ante el contenido delictivo «Pero ojo con redifundir esa grabación. Hay que pensarlo dos veces. La gente redifunde mensajes que recibe sin saber que puede cometer un delito porque es contenido delictivo. Por ejemplo, la redifusión de ese vídeo está contemplado en el Código Penal con una pena de 1 a 3 años de prisión». Este popular vídeo llegó a tener cerca de 1 millón de redifusiones. Este caso, y otros que se han hecho muy populares por ejemplo en Twitter, evidencian la necesidad de educar a la población en algo que desconoce. «Los primero que hay que trabajar en ciberdelincuencia es educación con respecto a los ciudadanos. Nos va a restar víctimas y trabajo. Si tenemos una buena cultura de prevención, los delincuentes lo tendrán más difícil para engañar», ha recordado. En este sentido, el responsable ha insistido también en cómo el retuit de este tipo de contenidos hay que pensarlo dos veces. Por todo ello, Magro Servet ha propuesto a la Comisión de Justicia del Senado introducir en el Código Penal una nueva pena con la que poder inhabilitar a un usuario condenado del uso de aparatos informáticos o redes en internet, «sobre todo para delitos menos graves de calumnias, contra intimidad o contra el honor que se cometen a través de las redes sociales». Para el magistrado resulta fundamental que «prestadores de servicios de internet colaboren con la justicia y agentes y consideren que la libertad de expresión está por encima de las víctimas, de la protección de ciudadanos en materia cibercrimen» en casos como delitos de odio o calumnias a través de las redes sociales. «Es una pena eficaz porque las penas, en ciberdelincuencia, tiene que ser eficaces. De lo contrario, el Código Penal no tiene efecto», ha asegurado.
09-05-2017 | abc.es
«Netflix está regalando un año de suscripción gratuita»: la nueva estafa que circula por WhatsApp
WhatsApp es, por desgracia, una herramienta muy buena para difundir bulos y estafas cibernéticas. En los últimos días, este tipo de acciones se están disparando. Por ejemplo, recientemente os contamos la mentira que circulaba por la popular aplicación de mensajería instantánea que aseguraba que pasaría a ser un servicio de pago. Ahora, la Policía Nacional ha utilizado su canal de Twitter para advertir a los usuarios de otra estafa que promete cuentas «premium» gratuitas de Netflix durante un año. El mensaje en cuestión afirma que «Netflix está regalando un año de suscripción gratuita». Viene acompañado de un enlace falso que esconde su apariencia debido a que contiene el nombre y la imagen del servicio de vídeo. El bulo se ha difundido rápidamente gracias a la estrategia de pedir reenviar el mensaje a diez contactos, tal y como suele suceder en estos casos. Una vez completado este paso, los cibercriminales piden introducir el número de teléfono para obtener las supuestas cuentas gratuitas en la popular plataforma de vídeo. ¿Te crees que te van a regalar @NetflixES por un año si reenvías un mensaje a 10 contactos? #NoPiques ? Quieren tus datos o colarte #malware pic.twitter.com/jWlcpaaRQj? Policía Nacional (@policia) 8 de mayo de 2017Detrás de estas promesas, según denuncia la Policía, se esconde en realidad una peligrosa estafa cuyo objetivo es hacerse con los datos personales y el número de teléfono del usuario. Se recomienda no hacer clic en el enlace que acompaña al mensaje, lo cual supondría también exponerse a resultar infectado por «malware» en el teléfono utilizado, según alerta la cuenta de las fuerzas de seguridad.
09-05-2017 | abc.es
La televisión lineal se muere: YouTube, Twitter y Facebook quieren plantar cara a Netflix, Amazon y HBO
La televisión en directo tiene mucha vida aún. Eventos deportivos, informativos y noticias la sustentarán. Pero cada vez más los consumidores de contenidos audiovisuales pasan por otras formas de consumo que bajo el paraguas de internet se han inaugurado en los últimos años. El auge y popularización de servicios digitales como Netflix demuestra una demanda creciente en la sociedad. La aparición de alternativas, a su vez, sustenta un nuevo ecosistema de negocio y distribución con una base en común: es el consumidor quien decide qué, cuándo y dónde consumir los contenidos que uno desea. La televisión lineal se mantiene aún como la principal forma de acceso, pero en los últimos tiempos arrojan dudas sobre su viabilidad futura. Aplicaciones propias y servicios digitales creados por los propios medios televisivos abrazan ese futuro que es cada vez más actual, el de la televisión a la carta. Al amparo de las altas velocidades de internet, los sistemas «streaming» han entrado en la vida de muchas personas como un terremoto. Más de 93 millones de suscriptores alberga ya la plataforma Netflix. Es solo un ejemplo de cómo internet es el presente de la televisión, de ahí que las batallas por los derechos de ciertos programas de éxito capaces de ellos solos empujar a los seguidores a pagar una cuota mensual como «Juego de Tronos» (HBO) no dejan sino explicar el cambio de paradigma. Y que, ahora, hayan descubierto sus cartas gigantes de la esfera de la tecnología como YouTube o Facebook refleja ese creciente interés por llevar los mágicos algoritmos informáticos a las creaciones multimedia. El vídeo era el futuro, decían. Y va a ser que sí. La tecnología ha desdibujado las fronteras de la televisión. Sin ir más lejos, el consumo de televisión y vídeo en dispositivos móviles se ha incrementado en un 85% desde el año 2010, según un estudio de Ericsson, que además indica que el visionado de contenidos bajo demanda ha crecido un 50% en los últimos seis años. El último informe de Ericsson (2016) sobre consumo de televisión y medios audiovisuales recoge que el tiempo medio de visionado de televisión y vídeo en dispositivos móviles ha aumentado en más de 200 horas anuales desde 2012, o 1,5 horas más a la semana. Twitter y Snapchat no se quedan al margen Visto ese panorama no es de extrañar que Facebook haya decidido entrar por la puerta grande en este negocio. La multinacional americana, en su deseo de atrapar a sus casi dos mil millones de usuarios de esta red social para todo, distribuirá un catálogo de una veintena de series que se distribuirán de manera gratuita, un modelo inverso al establecido por Netflix, Amazon Prime Vídeo y YouTube Red. La idea es apoyarse en su largo plantel de anunciantes para financiar las grandes superproducciones. Su apuesta, crear contenidos propios y producciones originales. Teniendo en cuenta que el formato publicitario audiovisual es muy goloso, tampoco es de extrañar que servicios de comunicación digital es como Snapchat haya puesto en el punto de mira la distribución de contenidos de vídeo entre su público, generalmente usuarios jóvenes que se mueven como pez en el agua en el entorno móvil. Para ello la compañía americana ha cerrado acuerdos con cadenas como BBC o ESPN para ofrecer vídeos (en vertical). Twitter, por su parte, quiere apostar aún más por su propia naturaleza. La red es sinónimo de directo y, desde hace tiempo, también quiere ser el lugar de la televisión en directo por internet, de ahí que hayan firmado acuerdos con importantes jugadores de la industria deportiva como NFL, NBA, MLB para retransmitir partidos a través de su plataforma o emitir encuentros de eSports en donde Twitch (Amazon) ha demostrado su gran potencialidad. Y esa apuesta parece que no le ha salido nada mal, puesto que la compañía del pajarito azul asegura haber emitido más de 800 horas de contenidos en directo y 450 eventos en vivo entre sus usuarios. El futuro se construye en la televisión.
05-05-2017 | abc.es
La última «amenaza» de WhatsApp: pasará a ser de pago si no reenvías este mensaje
Si eres usuario de WhatsApp, comprobaste cómo en la noche del pasada miércoles te quedabas sin servicio. La popular aplicación de mensajería instantánea sufrió una caída mundial durante más de dos horas. Un hecho que los creadores del «spam» han decidido utilizar para difundir un nuevo bulo. Y es que es probable que aguien de tu agenda de contactos te haya enviado un mensaje que escribe Karelis Hernández, supuesta directora de WhatsApp. Dice así: «Hola, soy Karelis Hernández, directora de whatsapp, este mensaje es para informarles a todos nuestros usuarios que sólo nos quedan 530 cuentas disponibles para nuevos teléfonos, y que nuestros servidores han estado recientemente muy congestionados, por lo que estamos pidiendo su ayuda para solucionar este problema. Necesitamos que nuestros usuarios activos reenvíen este mensaje a cada una de las personas de su lista de contactos a fin de confirmar nuestros usuarios activos que utilizan WhatsApp, si usted no envía este mensaje a todos sus contactos de WhatsApp, entonces su cuenta permanecerá inactiva con la consecuencia de perder todos sus contactos. El símbolo de actualización automática en su SmartPhone, aparecera con la transmisión de este mensaje. Su SmartPhone se actualizará dentro de las 24 horas siguientes, contará con un nuevo diseño, un nuevo color para el chat y su icono pasará de ser verde a azul. Whatsapp pasará a tarifa de pago a menos que seas un usuario frecuente. Si tienes al menos 10 contactos envía este sms y el logotipo se convertirá en rojo para indicar que eres un usuario frecuente. Mañana empiezan a cobrar los mensajes por whatsapp a 0.37 centavos. Reenvía este mensaje a mas de 9 personas de tus contactos y te será gratuito de por vida fíjate y se pondrá azul la pelotita de arriba». ¿Tu también has recibido este mensaje por Whatsapp? Nuevo #bulo circulando por la Red ¡Qué no te engañen! https://t.co/PTRPawupda pic.twitter.com/LZgOlymysy? OSI Seguridad (@osiseguridad) 5 de mayo de 2017Ahora, te invitamos a reflexionar. ¿Te has parado a pensar lo afortundado que eres de que una directiva de una compañía tan importante te mande un mensaje así? Es como si, por ejemplo, Mark Zuckerberg te enviara un mensaje a través de Facebook Messenger informándote de que van a cambiar la política de privacidad de la red social. ¿Te imaginas a Zuckerberg escribiendo y enviando un mensaje a los más casi 2.000 millones de usuarios que tiene Facebook? ¿Crees realmente que Karelis Hernández ha querido enviar este mensaje? No hay que olvidar que WhatsApp tiene más de 1.200 millones de usuarios en todo el mundo. Pregúntate: ¿Habrá enviado Karelis este mensaje también en francés, inglés, rumano.. para informar a los usuarios de los diferentes países? Ironías aparte, los usuarios de WhatsApp han de saber que se trata de un bulo. Basta con leer con un poco de detenimiento el mensaje para ver, por ejemplo, que tiene faltas ortográficas, lo cuál ya debe hacernos sospechar cuando nos llegan mensajes de este tipo. Además, Karelis Hernández no es directora de WhatsApp, los chats no cambian de colores por ciencia infusa y es falso que solo queden 530 cuentas disponibles. Jamás un usuario de WhatsApp va a recibir un mensaje del responsable de la compañía para informarle de un cambio. Y menos te va a pedir que reenvíes el mensaje a tus contactos. El objetivo de este tipo de mensajes es saturar el servicio. Lo mejor es ignorarlo e informarse por ejemplo en Google o preguntar a alguien cercano. De hecho, este mensaje no es la primera vez que se vuelve viral. Otras veces es un tal German Menafre quien se hace pasar por responsable de WhatsApp: ?¡RELAAAX! ¡Que no cunda el pánico! #WhatsApp solo tiene 530 cuentas disponibles ???? ES UN #BULO pic.twitter.com/3VHeHduz8I? Policía Nacional (@policia) 4 de mayo de 2017En estos días, también se ha difundido un bulo muy similar. Alex Brettan, supuesto director de WhatsApp, avisa de que «WhatsApp costará dinero por orden de Donald Trump»: Desde la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), recuerdan que WhatsApp es una de las aplicaciones de mensajería instantánea más usadas para distintos fines, «pudiendo alguno de ellos comprometer la privacidad y seguridad de los usuarios». A menudo, se difunden por la «app» estafas, extorsiones, infección por «malware» o «sexting». Por esta razón, os dejamos con la infografía en la que la entidad muestra a los usuarios qué no debe hacer en WhatsApp y porqué:
04-05-2017 | abc.es
¿Pero cuál ha sido la causa del fallo mundial de WhatsApp?
Puede que los usuarios que se sumaron después de 2014 no lo recuerden. Pero WhatsApp, sobre todo en sus inicios, era como una escopeta de feria. Fallaba muy a menudo. Las caídas del servicio eran recurrentes. Día sí, día no se producían fallos técnicos que dejaban sin conexión a miles de personas. Se entendía por su filosofía «startup». Se comprendía. Y se perdonaba. Era una razón obvia al tratarse de una pequeña compañía que daba sus primeros pasos. Que sus servidores se colapsaran por las ingentes peticiones de nuevos usuarios y el procesamiento de las miles de conversaciones era asumible. Todo cambió con su llegada a Facebook a pesar que tres días después de efectuar la compra se dio un batacazo. Bajo el paraguas de la multinacional americana, lo que era tan solo una mera pero prometedora aplicación de chat se empezó a mirar con lupa. No había justificación en caso de sufrir un desliz técnico. No se podía colgar ni siquiera diez minutos el servicio. Se hizo suya una de las grandes obsesiones de las compañías de internet, soportar el esfuerzo de la escalada internacional. Y durante todos estos años ese problema parecía haberse corregido al formar parte de uno de los mayores entramados de internet. Actualización o colapso Y la ocasión de volver a aquellos momentos de incertidumbre que sus seguidores se lo tomaban a risa se produjo ¿casualmente? este miércoles durante la presentación de los resultados de Facebook. Por el momento se desconocen las verdaderas causas del servicio, aunque se especula con la posibilidad de que la empresa esté probando algunas novedades dentro de la plataforma (la cuenta de @WABetaInfo advertía de una «increíble actualizción» próximamente) o, simplemente, un fallo (importante) en las infraestructuras técnicas de esta conocida aplicación que mueve más de 1.200 millones de usuarios. En opinión de Dave Anderson, experto en tecnología de la firma Dynatrace, una actualización de la aplicación que se encontraba en pruebas por parte de la compañía puede haber sido la culpable del fallo mundial. En declaraciones a la cadena BBC, Anderson ha recordado que WhatsApp suele enviar una nueva versión del servicio cada pocos días y es «posible que estén introduciendo códigos de programación nuevos cada hora para para prepararse para su lanzamiento». En opinión, «cada desarrollo [técnico] contempla riesgos y únicamente se necesita una línea de código errónea para que la aplicación y la aplicación fallará». Tampoco ha trascendido la gravedad del asunto, pero el impacto ha sido mayor del que se creía; tuvo un alcance internacional y dejó sin servicio a millones de usuarios, principalmente de áreas de Europa y Brasil. En un comunicado remitido a este diario, la compañía norteamericana ha asumido este problema que se prolongó durante tres horas hasta pasada la medianoche del jueves en España: «Los usuarios en todo el mundo no pudieron acceder a WhatsApp durante unas horas, pero ya hemos solucionado el problema; pedimos disculpas por las molestias». Los fallos de WhatsApp quedaron reflejados en el traslado de muchos de sus usuarios a otras plataformas, como su rival Telegram, o en los incesantes mensajes publicados en otras redes sociales como Facebook o Twitter, en donde manifestaban su malestar por no poder acceder al servicio. Afortunadamente, la caída de los servidores se produjo en España a unas horas (entre las 22 y 24 horas) en donde gran parte de los ciudadanos se encuentran a punto de irse a dormir, por lo que el efecto pudo ser menor. Pero este episodio demuestra, una vez más, la excesiva adicción de este tipo de herramientas digitales en la comunicación actual. Tanto WhatsApp como Facebook han cambiado radicalmente la manera de interactuar entre las personas. Y lo ha hecho, principalmente, a través del empuje de su principal socio, el teléfono móvil inteligente. Sin embargo, y pese a los esfuerzos de la compañía americana en ofrecer alternativas para escritorio PC, WhatsApp sigue siendo, por su naturaleza, una «app». Es decir, un programa para el entorno móvil. Tal es la adopción del servicio que, según los últimos datos del estudio anual de redes sociales elaborado por IAB Spain, los españoles consultan más de cinco horas a la semana (seis veces al día) WhatsApp, siendo la red social por excelencia en este territorio. Teniendo en cuenta que se estima que en España existen 22 millones de internautas, el total de usuarios es importante. Facebook decidió en 2014 tirar de chequera y desembolsar, en una de las operaciones financieras más importantes de la historia, 13.800 millones de euros en adquirir una simple aplicación, WhatsApp. En su momento se tildó incluso de locura, pero con el tiempo se han podido observar las verdaderas intenciones de la compañía: borrar de un plumazo a la competencia y tomar los datos personales de millones de personas de todo el mundo. Pese al tremendo gasto, la multinacional americana no dio de lado su otra aplicación de chat, Messenger, de la que convirtió en independiente de la red social original, potenciándola hasta lograr los 1.200 millones de usuarios registrados, unas cifras que igualan a la masa de WhatsApp. Es más, Facebook quiere potenciar su propia «app», que ha utilizado en muchos casos como fábrica de ideas y plataforma para el ensayo de futuros servicios. La marca «WhatsApp», pese a su alta penetración en países europeos como España, no ha logrado arrastrar a los usuarios en EE.UU. Y eso es un problema, porque en este territorio esta «app» gestiona únicamente 20.5 millones de usuarios (el 16%), según datos de la consultora Statista, que apunta que en otros países, sin embargo, sí tiene una presencia mayor. El 55% de la población en Alemania utilizan WhatsApp. En Estados Unidos, las aplicaciones de mensajería móvil más populares son Facebook Messenger, Hangouts y Snapchat. ¿Acaso ha empezado Facebook a descuidar WhatsApp? ¿Importa cada vez menos? ¿Se ha convertido en una «app» de segunda división? David Marcus, máximo responsable del servicio, apuntaba a inicios de año en un comunicado algunas de las claves de su desarrollo y crecimiento de cara al futuro. «Messenger es tu sala de estar virtual», escribía. «Es su directorio global de personas y empresas», insistía. Ese interés se percibe en cómo la compañía ha enriquecido la plataforma con juegos, pegatinas, videollamadas, «chatbots», pagos móviles. Una «app» para todo. Y, además, con la posibilidad de obtener rentabilidad gracias a la publicidad, no como sucede en su «hermana». Más recientemente sacó pecho de la evolución del servicio: «El pasado F8, abrimos la plataforma Messenger a la comunidad global de desarrolladores. Desde entonces, hemos escuchado y aprendido mucho, y estamos encantados de ver cómo se convierte en un canal próspero para que marcas, desarrolladores y consumidores puedan conectarse entre sí y con las cosas que les gustan. También hemos pasado los últimos doce meses enfocados en mejorar y lanzar productos y herramientas que nos ayuden a mantenernos en contacto».
04-05-2017 | abc.es
¿Pero qué le está pasando a mi WhatsApp?
Puede que los usuarios que se sumaron después de 2014 no lo recuerden. Pero WhatsApp, sobre todo en sus inicios, era como una escopeta de feria. Fallaba muy a menudo. Las caídas del servicio eran recurrentes. Día sí, día no se producían fallos técnicos que dejaban sin conexión a miles de personas. Se entendía por su filosofía «startup». Se comprendía. Y se perdonaba. Era una razón obvia al tratarse de una pequeña compañía que daba sus primeros pasos. Que sus servidores se colapsaran por las ingentes peticiones de nuevos usuarios y el procesamiento de las miles de conversaciones era asumible. Todo cambió con su llegada a Facebook a pesar que tres días después de efectuar la compra se dio un batacazo. Bajo el paraguas de la multinacional americana, lo que era tan solo una mera pero prometedora aplicación de chat se empezó a mirar con lupa. No había justificación en caso de sufrir un desliz técnico. No se podía colgar ni siquiera diez minutos el servicio. Se hizo suya una de las grandes obsesiones de las compañías de internet, soportar el esfuerzo de la escalada internacional. Y durante todos estos años ese problema parecía haberse corregido al formar parte de uno de los mayores entramados de internet. Y la ocasión de volver a aquellos momentos de incertidumbre que sus seguidores se lo tomaban a risa se produjo ¿casualmente? este miércoles durante la presentación de los resultados de Facebook. Por el momento se desconocen las verdaderas causas del servicio, aunque se especula con la posibilidad de que la empresa esté probando algunas novedades dentro de la plataforma o, simplemente, un fallo (importante) en las infraestructuras técnicas de esta conocida aplicación que mueve más de 1.200 millones de usuarios. Tampoco ha trascendido la gravedad del asunto, pero el impacto ha sido mayor del que se creía; tuvo un alcance internacional y dejó sin servicio a millones de usuarios, principalmente de áreas de Europa y Brasil. En un comunicado remitido a este diario, la compañía norteamericana ha asumido este problema que se prolongó durante tres horas hasta pasada la medianoche del jueves en España: «Los usuarios en todo el mundo no pudieron acceder a WhatsApp durante unas horas, pero ya hemos solucionado el problema; pedimos disculpas por las molestias». Los fallos de WhatsApp quedaron reflejados en el traslado de muchos de sus usuarios a otras plataformas, como su rival Telegram, o en los incesantes mensajes publicados en otras redes sociales como Facebook o Twitter, en donde manifestaban su malestar por no poder acceder al servicio. Afortunadamente, la caída de los servidores se produjo en España a unas horas (entre las 22 y 24 horas) en donde gran parte de los ciudadanos se encuentran a punto de irse a dormir, por lo que el efecto pudo ser menor. Pero este episodio demuestra, una vez más, la excesiva adicción de este tipo de herramientas digitales en la comunicación actual. Tanto WhatsApp como Facebook han cambiado radicalmente la manera de interactuar entre las personas. Y lo ha hecho, principalmente, a través del empuje de su principal socio, el teléfono móvil inteligente. Sin embargo, y pese a los esfuerzos de la compañía americana en ofrecer alternativas para escritorio PC, WhatsApp sigue siendo, por su naturaleza, una «app». Es decir, un programa para el entorno móvil. Tal es la adopción del servicio que, según los últimos datos del estudio anual de redes sociales elaborado por IAB Spain, los españoles consultan más de cinco horas a la semana (seis veces al día) WhatsApp, siendo la red social por excelencia en este territorio. Teniendo en cuenta que se estima que en España existen 22 millones de internautas, el total de usuarios es importante. Facebook decidió en 2014 tirar de chequera y desembolsar, en una de las operaciones financieras más importantes de la historia, 13.800 millones de euros en adquirir una simple aplicación, WhatsApp. En su momento se tildó incluso de locura, pero con el tiempo se han podido observar las verdaderas intenciones de la compañía: borrar de un plumazo a la competencia y tomar los datos personales de millones de personas de todo el mundo. Pese al tremendo gasto, la multinacional americana no dio de lado su otra aplicación de chat, Messenger, de la que convirtió en independiente de la red social original, potenciándola hasta lograr los 1.200 millones de usuarios registrados, unas cifras que igualan a la masa de WhatsApp. Es más, Facebook quiere potenciar su propia «app», que ha utilizado en muchos casos como fábrica de ideas y plataforma para el ensayo de futuros servicios. La marca «WhatsApp», pese a su alta penetración en países europeos como España, no ha logrado arrastrar a los usuarios en EE.UU. Y eso es un problema, porque en este territorio esta «app» gestiona únicamente 20.5 millones de usuarios (el 16%), según datos de la consultora Statista, que apunta que en otros países, sin embargo, sí tiene una presencia mayor. El 55% de la población en Alemania utilizan WhatsApp. En Estados Unidos, las aplicaciones de mensajería móvil más populares son Facebook Messenger, Hangouts y Snapchat. ¿Acaso ha empezado Facebook a descuidar WhatsApp? ¿Importa cada vez menos? ¿Se ha convertido en una «app» de segunda división? David Marcus, máximo responsable del servicio, apuntaba a inicios de año en un comunicado algunas de las claves de su desarrollo y crecimiento de cara al futuro. «Messenger es tu sala de estar virtual», escribía. «Es su directorio global de personas y empresas», insistía. Ese interés se percibe en cómo la compañía ha enriquecido la plataforma con juegos, pegatinas, videollamadas, «chatbots», pagos móviles. Una «app» para todo. Y, además, con la posibilidad de obtener rentabilidad gracias a la publicidad, no como sucede en su «hermana». Más recientemente sacó pecho de la evolución del servicio: «El pasado F8, abrimos la plataforma Messenger a la comunidad global de desarrolladores. Desde entonces, hemos escuchado y aprendido mucho, y estamos encantados de ver cómo se convierte en un canal próspero para que marcas, desarrolladores y consumidores puedan conectarse entre sí y con las cosas que les gustan. También hemos pasado los últimos doce meses enfocados en mejorar y lanzar productos y herramientas que nos ayuden a mantenernos en contacto».
04-05-2017 | abc.es
El truco desconocido de la calculadora del iPhone que te hará la vida más fácil
Si eres usuario de iPhone estarás más que acostumbrado a la calculadora del terminal. En más de una ocasión habrás utilizado esta herramienta para hacer cuentas pero es probable que desconozcas una función secreta -y muy útil- que acaba de dar a conocer un joven y que se ha vuelto viral. Jazz Johnson, de 19 años, publicó a través de su cuenta de Twitter la nueva funcionalidad que había descubierto en la calculadora del iPhone. Aunque él no es el primero que da con esta función, sí ha sido el encargado de difundirla. Y es que el joven descubrió en Reddit el truco, que había sido publicado en 2014. Al verla, el joven cogió su iPhone para ver si era verdad. Y efectivamente, lo es. Se trata de un truco con el que los usuarios de Apple pueden borrar los números de la calculadora sin tener que usar el teclado: basta con deslizar el dedo sobre el último número hacia la izquierda o derecha. De esta manera, se va eliminando el último número. Ya que a él le pareció útil, decidió difundir un vídeo a través de su cuenta de Twitter explicando el truco. Lleva más de 25.000 retuits por lo que evidencia que esta funcionalidad de la calculadora del iPhone era desconocida por gran parte de los usuarios: PSA: you can backspace on the iPhone calculator pic.twitter.com/sBJMlANDNJ? CENSORED dialogue (@censoredialogue) 3 de mayo de 2017
30-04-2017 | elmundo.es
Twitter, en vivo y en directo
De entre todos los problemas de Twitter el más complejo y difícil de resolver es sin duda la búsqueda de un propósito, una definición exacta de qué es, por qué importa y qué papel juega en la experiencia de Internet del siglo XXI. 
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