Noticias de "twitter"

08-11-2018 | abc.es
Rusia vuelve a entrar en el juego de las «fake news» (y Facebook lo sabe)
Cambridge Analytica, anuncios falsos. Noticias falsas. Bulos, intoxicación informativa. Y numerosos escándalos alrededor del consumo de contenidos informativos a través de las redes sociales han empañado en dos años la evolución de las plataformas sociales de los grandes gigantes del sector. Facebook, la gran bola de fuego, ha conectado a Rusia las 115 cuentas eliminadas recientemente por «comportamiento no auténtico». Pese a los intentos de las empresas tecnológicas, los países que durante los últimos tiempos más han inundado de propaganda y mensajes extremistas no han cesado su actividad. Una muestra que pone de nuevo sobre el tablero a las guerras virtuales que se libran en varios continentes y que han situado a los servicios digitales (redes sociales y aplicaciones) como herramientas de las que aprovecharse. Son conscientes las empresas del sector que lo que se cuece en sus plataformas es un potaje de inventos, de mentiras y de bulos. Lo han intentado resolver reforzando mecanismos automatizados y ampliando su plantilla de revisores humanos, pero siguen colándose intrusos que, en lugar de venir en son de paz, aspiran a manipular a los usuarios. Están lográndolo y incluso aún más que en 2016 cuando se detectaron los primeros indicios de las llamadas «fake news». Según un estudio (PDF) de la universidad de Oxford (Reino Unido), los contenidos basura se han compartido en la última campaña electoral de Estados Unidos aún más que en la anterior, cuando se nombró presidente del gobierno a Donald Trump. El informe pone de relieve que en Twitter, la conocida red de micromensajes y la preferida de Trump, las publicaciones falsas han crecido cinco puntos por encima de hace dos años; un 25% por encima. Un dato revelador y curioso a tenor de las medidas de las plataformas de contrarrestar los bulos. La mayoría de enlaces provienen de páginas de reciente creación, con lo que se complica su seguimiento. Titulares impactantes y contenidos conspiranoicos son los más frecuentes. Los «trolls» rusos atacan de nuevo Facebook, siguiendo un aviso de las autoridades policiales, ha eliminado más de 100 cuentas de Facebook e Instagram debido a la «inquietud» de que estaban vinculadas a la Agencia de Investigación de Internet (IRA) con sede en Rusia y comprometidas «con un comportamiento inauténtico coordinado, que está prohibido en nuestra servicios», relata en declaraciones al medio especializado «Techcrunch» Nathaniel Gleicher, jefe de la política de seguridad cibernética de Facebook. «Es un recordatorio de que estos usuarios malintencionados no se rendirán, y por esta razón es tan importante que trabajemos con el gobierno de EE.UU. y otras compañías de tecnología para mantenerlos a raya». En una declaración conjunta emitida con el FBI, Facebook se ha comprometido a continuar trabajando con agencias gubernamentales. «Los estadounidenses deben ser conscientes de que los actores extranjeros, y Rusia en particular, continúan tratando de influir en el sentimiento público y las percepciones de los votantes», promete. «Estados Unidos no tolerará la injerencia extranjera en nuestras elecciones de Rusia, China, Irán u otras naciones».
08-11-2018 | abc.es
Instagram tendrá aún más publicidad: baraja la opción de implantar «Stories» promocionadas
Facebook no atraviesa por su mejor momento así que toca relanzar las otras dos opciones: WhatsApp e Instagram. Con la «app» de mensajería instantánea ya lo sabemos: los anuncios publicitarios en los Estados de WhatsApp llegarán a principios de 2019. En Instagram, los usuarios llevan ya tiempo viendo publicidad, primero en el «fedd» y después en «Stories». Pero ahora la compañía ha decidido rizar el rizo y sacar aún más beneficio: permitirá a las páginas de empresas promocionar «Historias» incluso entre los usuarios que no les sigan. La nueva función, que Instagram ha confirmado a «TechCrunch», es similar a la opción de promoción de publicaciones de Facebook. Se trataría de una modalidad de anuncios denominados «Promote» para que las páginas de negocios con perfil en la aplicaciones muestren sus anuncios de forma efímera, característica principal de las «Stories», pero sin invertir demasiado esfuerzo. Y es que el usuario, aunque no siga a esa cuenta, corre el riesgo de que el anuncio le salte igualmente. Cuando las marcas decidan promocionar «Historias», podrán elegir cómo quieren orientar su campaña. «Los administradores pueden elegir la orientación automática de usuarios similares a sus seguidores, personas de un lugar determinado o usar todos los parámetros de orientación de Instagram para insertar su historia en la cola de 'Historias' de más usuarios como un anuncio que también puede vincular al perfil de Instagram de la empresa o sitio web», recoge «TechCrunch». Se trata, en definitiva, de que una marca pague más a Instagram para mostrar instantáneamente publicaciones en el «feed» de más usuarios. Instagram prueba Promote Stories - Matt Navarra «Puedo confirmar que estamos probando esta característica a nivel mundial. No sabemos cuándo se implementará al 100%, pero lo mantendremos informado», ha asegurado un portavoz de la compañía al popular medio. Fue el consultor Matt Navarra quien compartió, vía Twitter, las capturas de pantalla de esta nueva función. Instagram tiene ya dos millones de anunciantes activos, en comparación con los seis millones de Facebook. Pero «Promote» puede incrementar esa cifra, aunque veremos si es a costa de perder o no usuarios. De momento, desde la compañía, se muestran optimistas en encontrar un equilibrio entre la publicidad y el entretenimiento que Instagram Stories ofrece.
07-11-2018 | elpais.com
Jóvenes y con ingresos por encima de la media, así es el perfil de los usuarios de Twitter en España
La red social publica un informe sobre las características de los internautas que más utilizan esta plataforma
07-11-2018 | abc.es
Sentido común y tecnología: claves para luchar contra las incesantes «fake news» en internet
Estados Unidos ha celebrado este jueves las primeras elecciones legislativas desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca. El año que viene, en España se celebrarán las elecciones autonómicas aunque antes, en diciembre, a los andaluces les tocará elegir quién será su próximo presidente. Y así sucesivamente. La clave de todo ello es que hay un antes y un después tras el escándalo de las «fake news», o, dicho de otra manera, de cómo las informaciones falsas que circulan por la Red pueden decidir quién será el próximo presidente de un país. Desde el año 2016, cuando Trump se impuso a Clinton en las elecciones de EE.UU., las grandes compañías tecnológicas, como Facebook y Twitter, han luchado por combatir las informaciones falsas que se difunden por internet de una manera tan veloz que en ocasiones resulta incontrolable. Pero no solo las grandes tecnológicas han invertido grandes esfuerzos, también los gobiernos. Este martes, sin ir más lejos, España y Rusia pactaron la creación de un grupo de seguridad para frenar la difusión de noticias falsas. Además, por primera vez, la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada en diciembre de 2017, incluyó el la lucha contra las «fake news» como una amenaza más. «Actos como el uso y difusión de la información y datos sensibles y acciones hostiles que incluyen actividades de desinformación e interferencias en procesos electorales representan hoy un desafío de grandes dimensiones», asegura el documento del Consejo Nacional de Ciberseguridad, entidad encargada de vigilar este tipo de contenido. «Estamos informados al minuto de cualquier cuestión que pasa en el globo. Esto, que esencialmente es bueno, también permite un uso fraudulento con diversos fines», explica José Rosell, socio director de S2 Grupo, compañía especializada en ciberseguridad . Aunque las informaciones falsas han existido toda la vida, el experto señala que «el problema ahora es la tecnología y el alcance mundial» que de forma inmediata obtiene un texto sin pies ni cabeza. «Son fáciles de abordar, baratas y llegan a millones de personas con muy poco esfuerzo», especifica el experto. Precisamente por eso son «un fenómeno contra el que es difícil actuar ya que la velocidad con la que se mueve la información es enorme», añade Rosell. Y muestra de ello es un reciente estudio del Oxford Internet Institute (OII) llevado a cabo durante el pasado mes de octubre, que asegura que al analizar 2.5 millones de tuits y 6.986 páginas de Facebook durante 30 días, encontraron que «la cantidad de noticias basura que circuló en las redes sociales fue mayor que las que circularon durante las elecciones presidenciales de los EE.UU». Desconfiar y contrastar De hecho, el informe de Gartner «Predicciones Tecnológicas para el 2018» asegura que en 2022 el público occidental consumirá más noticias falsas que verdaderas. Un panorama, sin duda, desalentador. «Hay que seguir luchando con tecnología, algoritmos.. pero sobre todo para que todos apliquemos el sentido común y no nos creamos todo lo que leemos en una red social, por ejemplo», puntualiza Rosell. «Es ahora cuando el periodismo bien entendido es más importante que nunca. Debemos desarrollar la capacidad de contrastar la información antes de darla por buena. Es lo que la prensa, bien entendida, ha hecho durante muchos años», sentencia. Por ello es fundamental que no nos creamos todo lo que vemos en internet, WhatsApp o similares, afirma el experto. «Cualquiera puede decir cualquier cosa, sin ningún criterio, en una red social o en un sistema de mensajería y debemos aprender a no confiar en todo lo que nos llega al móvil, a la tableta o al ordenador. Lo mejor es contrastar las informaciones con fuentes contrastables como páginas web de medios importantes de comunicación», aconseja. Al mismo tiempo, políticos y empresas tienen tareas pendientes. «Los políticos deben (deberían) poner de su parte y en relación a las empresas, quienes más pueden hacer son las que manejan grandes volúmenes de información: buscadores, redes sociales..», opina Rosell.
05-11-2018 | abc.es
Gab, el polémico «Twitter racista», reaparece: «Nunca nos rendiremos»
«Nunca nos rendiremos. La libertad de expresión y la libertad siempre ganarán». Con estas contundentes o amenazantes palabras, Andrew Torba, presidente ejecutivo de Gab, prometía reiniciar la actividad de su polémica red social; acusada de albergar a usuarios de ideología extrema, entre los que se investiga a Robert Bowers, sospechoso de perpetrar la masacre que en una sinagoga de Pittsburgh (EE.UU.) hace dos semanas. El directivo ha vuelto a levantar el servicio que se quedó temporalmente desconectado durante la última semana tras conocerse que era la plataforma que utilizó el detenido. En su presentación, se define como «una red social que defiende la libertad de expresión, la libertad individual y el libre flujo de información online». La firma ha alcanzado un acuerdo con la compañía registradora de dominios Epik, con sede en Seattle (EE.UU.), para volver a poner en marcha el servicio. La compañía, que se fundó en 2016, se ha convertido en un refugio para usuarios de ideología extrema y radical que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Su objetivo es combatir el modelo implantado por las compañía de Silicon Valley, a las que acusa de coartar la libertad de expresión y censurar a los usuarios. Después de relacionarse con Bowers, el empresario descargó la responsabilidad en el acusado y no en la plataforma. Sin embargo, en los últimos días se ha producido un boicot por parte de otras compañías tecnológicas. La compañía GoDaddy suspendió el dominio después iniciar una investigación en la que concluyó la existencia de «numerosos casos de contenido que promueve y alienta la violencia contra las personas». Otras marcas como PayPay, Microsoft o Medium retiraron también el apoyo comercial. Robert Bowers se refirió a la Sociedad de Ayuda para Inmigrantes Hebreos (HIAS) como culpable de un supuesto problema social y de seguridad nacional: «A HIAS le gusta atraer invasores para que maten a nuestra gente. No puedo sentarme y ver cómo matan a mi gente. A la mierda vuestra perspectiva, voy a entrar», escribió en su perfil en Gab, supuestamente antes de matar a 11 personas en una sinagoga. Pese a ser considerada responsable, la red social de ultraderecha respondió a las críticas publicando un comunicado en el que decía que «los delincuentes y el comportamiento criminal existen en todas las plataformas de redes sociales».
04-11-2018 | abc.es
Qué es Gab, el «Twitter racista» que utilizó el asesino de la sinagoga de Pittsburgh
Existe una sensación de impunidad en internet. A medida que la conversación se ha trasladado a las redes sociales, la pugna entre libertad de expresión y la protección de uno de los pilares fundamentales de la evolución de internet, el anonimato, se ha acrecentado. Las grandes plataformas sociales como Facebook o Twitter han aprendido la lección, pero no son los únicos foros de discusión que existen en este interminable mar de conocimientos. La hasta ahora desconocida red social Gab, que permanece ahora inaccesible temporalmente, se ha convertido en un pilar fundamental para conocer las verdaderas intenciones de Robert Bowers, sospechoso de perpetrar una masacre que en una sinagoga de Pittsburgh (EE.UU.) durante un rezo la pasada semana. El tiroteo se saldó con 11 muertos y otros 6 heridos. Un nuevo escenario de violencia en la que los investigadores tratan de esclarecer. Las primeras hipótesis apuntan a que el asesino, de 46 años, dejó plasmadas sus intenciones en esta plataforma, una especie de Twitter que ha cobrado cierta relevancia como herramienta de discusión de simpatizantes de ultraderecha. En los últimos años, de manera discreta y casi silenciosa, ha venido ganando fama hasta el punto que este año acumuló 5 millones de dólares en inversión privada. Mezcla de Twitter y Reddit Este servicio digital nació oficialmente hace dos años coincidiendo con la «limpieza» de Twitter y Facebook de cuentas que fomentaban el odio. Con el lema de «sin censura», el servicio permite a sus usuarios leer y escribir mensajes multimedia de hasta 300 caracteres, que la compañía define como «gabs». Esas publicaciones se pueden votar para darle mayor relevancia al estilo de otro foro mundialmente conocido, Reddit. Cualquiera puede decir allí prácticamente lo que uno desee. Las pretensiones de su creador, Andrew Torba, era la de crear una plataforma que contrarrestara el monopolio de las grandes redes sociales. Pero se le fue de las manos. Su idea de potenciar la libertad de expresión potenció un refugio para grupos de extremistas, que han campado a sus anchas sin temor a represalias. «Creamos Gab con el propósito de desahogarnos y no para matar. Esa no era nuestra intención», explicó a Reuters Utsav Sanduja, exjefe de operaciones de Gab. Con unos 450.000 usuarios registrados -800.000 usuarios, según otras fuentes consultadas-, el principal objetivo cuando se lanzó era el de atraer a usuarios conservadores y nacionalistas. Pero pronto se llenó de discursos radicales y antisemitas. Atrajo a neonazis. Y se implantó la ley del más fuerte. El estás conmigo o contra mí. De hecho, el portal ha sido calificado como el «lugar favorito» de ciertos usuarios controvertidos que han sido suspendidos de otros servicios mayoritarios como Richard Spencer, Mike Cernovich o Alex Jones, que en los últimos tiempos se han erigido como iconos de la supremacía blanca en Estados Unidos. En la actualidad, precisamente, y a raíz de los últimos escándalos, las principales plataformas sociales han aceptado la necesidad de poner coto a los usuarios más radicales y a los llamados «trolls», perfiles que se dedican a propagar el odio y el insulto. La legislación española ha trabajado para debilitar su presencia, pero todavía se producen casos singulares casi a diario. Pero este perfil de usuario polémico se ha trasladado a otros servicios de corte más minoritario. Gab es ese ejemplo; apenas restringe las publicaciones más extremistas. Boicot de Silicon Valley El principal sospechoso en el tiroteo de la sinagoga ha mantenido una cuenta activa y verificada en Gab, donde mostraba un código (14/88) empleado por grupos neonazis. Días antes de su crimen, Bowers publicó en esta red social una dura crítica contra la Sociedad de Ayuda al Inmigrante Hebreo (HIAS), organización sin ánimo de lucro que ayuda a los refugiados judíos a trasladarse a Estados Unidos. Su mensaje cobra ahora una mayor relevancia tras los asesinatos: «Los judíos son hijos de Satanás». Estos mensajes publicados el 29 de septiembre se han incorporado a la investigación. Está acusado de 44 cargos federales, que le pueden llevar directamente a la pena capital. La red social ha asegurado en un comunicado que tomó medidas «rápidas y proactivas» para ponerse en contacto con la policía de inmediato tras confirmar la identidad del sospechoso, confirmando así los datos del usuario antes de suspender la cuenta. «Gab desaprueba y condena inequívocamente todos los actos de terrorismo y violencia», reza el texto colgado en su página web. A raíz de ese caso, varios proveedores han retirado sus campañas de publicidad. Otras firmas de Silicon Valley como Google o PayPal han pedido un boicot, aunque la compañía quiere seguir activa: «Somos la startup más censurada y difamada de la historia, lo que significa que somos una amenaza la oligarquía de Silicon Valley».
01-11-2018 | elpais.com
¿Cuánto odio hay en Twitter? No mucho, pero es constante y hay para todos
Un algoritmo que ha empezado a usar el Ministerio del Interior sirve de termómetro de la red social
31-10-2018 | abc.es
Apple cancela la actualización de WatchOS 5.1 después de que varios relojes se hayan bloqueado
Tim Cook recordó este martes, durante la presentación de los nuevos iPad Pro y Mac Book Air, que iOS 12.1 se podía descargar ya para iPhone. El nuevo sistema operativo trae, entre otras novedades, videollamadas por FaceTime grupales. Sin embargo, el CEO de Apple obvió otra actualización, la del Apple Watch Series 4. Ahora sabemos por qué. Apple ha decidido paralizar de momento el lanzamiento de WatchOS 5.1 después de los problemas que han experimentado numerosos usuarios en sus dispositivos, tal y como demuestran las denuncias que han llegado hasta la compañía. Y es que la actualización del nuevo software, que se produjo junto con iOS 12.1, parece haber bloqueado algunos relojes, tal y como cuenta «CNET». Los de Cupertino han reconocido el fallo al medio en un comunicado enviado este martes: «Debido a que un pequeño número de clientes de Apple Watch ha experimentado un problema al instalar watchOS 5.1 hoy, retiramos la actualización del software como medida de precaución. Cualquier cliente afectado debe comunicarse con AppleCare. Estamos trabajando en una solución para una próxima actualización del software». Apple decidió suspender, horas después de lanzarla, la actualización de WatchOS 5.1 después de que algunos usuarios informaran, vía Twitter y Reddit, de que la nueva versión bloqueaba el «smartwatch». Aunque este problema no afecta a todos los Apple Watch Series 4, lo mejor es que de momento nadie tenga acceso a watchOS 5.1. Con watchOS 5, el Apple Watch analiza la frecuencia cardíaca de forma intermitente y en segundo plano, y avisa al usuario si detecta una frecuencia irregular que pueda ser síntoma de fibrilación auricular. También lo avisa si está por encima o por debajo de un determinado umbral. Además, para detectar las caídas, se utilizan un acelerómetro y un giroscopio de última generación así como algoritmos creados específicamente para identificar las caídas. El Apple Watch analiza la trayectoria de la muñeca y la aceleración del impacto y envía al usuario una alerta tras la caída, que este puede ignorar o usar para llamar a los servicios de urgencias médicas. Si el Apple Watch detecta inmovilidad durante 60 segundos tras la notificación, llamará automáticamente a los servicios de urgencias y enviará un mensaje con la ubicación a los contactos de emergencia. Es precisamente en este sistema de caídas donde watchOS 5.1 ofrece una mejora: el reloj es capaz de enviar un mensaje de audio grabado a los servicios de emergencia al detectar la caída, y así ofrece la ubicación exacta (latitud y longitud). Antes, la ubicación se enviaba a un contacto de emergencia seleccionado por el usuario.
30-10-2018 | abc.es
El botón «Me gusta» de Twitter tiene los días contados
«El corazón es un símbolo universal que va más allá de los idiomas y las culturas». Esta era parte de la explicación que Twitter dio en 2015 cuando decidió incluir el botón de «Me Gusta», representado por un corazón, y eliminar el de «Favoritos», simbolizado por una estrella. Esta novedad respondía a un cambio de estrategia en la popular red de microblogging en un claro objetivo por «llegar a un público más amplio». Hoy, dos años y medio más tarde, queda demostrado que algo ha fallado. Twitter, tal y como avanza en exclusiva «The Telegraph», va a eliminar el botón de «Me Gusta» para «mejorar la calidad del debate». Así lo reconoció Jack Dorsey, CEO de la compañía, durante un evento en el que aseguró que se desharía del corazón «pronto». Sin embargo, no parece que la medida vaya a implementarse pronto. Y es que en realidad Jack Dorsey se adelantó y dio información sobre los futuros planes en los que trabaja Twitter ya que poco después de la información publicada por «The Telegraph», Brandon Borrman, vicepresidente de Comunicaciones de Twittter, lanzó el siguiente tuit: Short story on "like." We've been open that we're considering it. Jack even mentioned it in front of the US Congress. There's no timeline. It's not happening "soon." https://t.co/jXBmkudWYv? Brandon Borrman (@bborrman) 29 de octubre de 2018«Estamos reconsiderando la opción de eliminar 'Me gusta'», aseguró el responsable, pero «no hay plazos marcados» y «no pasará pronto». Borrman realizó estas declaraciones sobre un tuit que la propia compañía también lanzó al respecto: «Como hemos estado explicando desde hace tiempo, estamos dándole vueltas para asegurar que estamos incentivando una conversación saludable, y eso incluye el botón 'Me Gusta'. Por el momento, no tenemos planes que compartir».
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