Noticias de "twitter"

01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando a tiempo parcial en su mayoría para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya mucho tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado de prensa. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Irán se suma a Rusia en la «cibercampaña» de desinformación
Ríos de tinta han corrido encabezados por el título de «injerencia rusa». Una práctica que consistía en la creación de decenas, centenares, miles de cuentas falsas en las que se compartía información tendenciosa destinada a desinformar y crear ruido entre la opinión pública en temas tan controvertidos como el racismo, la xenofobia, la inmigración o cualquier tema relacionado con el extremismo político. Y todas las investigaciones apuntaban a Rusia como el origen del fenómeno de las «fake news» («noticias falsas» en su traducción al español), donde ha quedado probado que existen granjas de «trolls» (personas que se dedican a gestionar cuentas falsas) que llevan operando años para influir en procesos políticos como las elecciones de Estados Unidos en 2016, en las que Donald Trump se erigió presidente. Sin embargo, habría un nuevo jugador en el tablero de la desinformación: Irán. Según han hecho público tanto Facebook como Twitter, centenares de perfiles habrían sido eliminados por sendas plataformas. En concreto, el equipo de Mark Zuckerberg ha suprimido «652 páginas, grupos y cuentas (tanto de Facebook como de Instagram, la otra red social del gigante tecnológico) por comportamientos no auténticos coordinados que se originaron en Irán», afirmó el martes de madrugada la red social a través de un comunicado. Twitter, por su parte, eligió su propia red social para informar de la clausura de 284 cuentas previstas para una «manipulación coordinada». Ejemplos de publicaciones de las cuentas eliminadas - Facebook Alertas La voz de alarma de esta nueva campaña de desinformación la habría dado la compañía de ciberseguridad FireEye, quien les alertó sobre la red «Liberty Front Press», un grupo de páginas que estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Además, desde FireEye alertaban que la campaña no se limitaba solo a influir en EE.UU. apoyando políticas favorables a Irán (como el acuerdo nuclear entre ambos países), sino que muchas se especializaban en crear ruido en Oriente Medio, Reino Unido o América Latina. Estas cuentas normalmente se presentaban como organizaciones civiles que compartían noticias en varios países, aunque siempre sin revelar su verdadera identidad. De forma paralela, Facebook también informó de que se eliminaron cuentas de procedencia rusa y apunta a los servicios secretos de este país como «maestros de orquesta» de la campaña de desinformación, si bien por el momento no se han aportado datos precisos de cuántos perfiles se han visto afectados. «Si bien identificamos algunos de los mismos malos actores que eliminamos en los ataques de ciberseguridad antes de las elecciones estadounidenses de 2016, esta actividad más reciente se centró en la política en Siria y Ucrania», informa el equipo de Zuckerberg, dejando claro que Irán y Rusia operaron por separado en estas acciones. Se da el caso de que Microsoft ha eliminado recientemente al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses y que también habrían sido gestionadas por los militares rusos. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios de este país por la posible injerencia rusa en las próximas elecciones de noviembre, donde se elegirá a los candidatos que aspiran a presidir la Casa Blanca. El Kremlin niega tajantemente estas afirmaciones a pesar de que cada vez más dedos apuntan hacia su interferencia virtual en asuntos internacionales.
01-01-1970 | abc.es
Twitter celebra 11 años de «hashtags»: estos son los más populares del 2017
Generar movimientos sociales, hacer peticiones colectivas y reivindicaciones o comentar la actualidad política, son algunos de los principales usos que los españoles hacen del «hashtag», el símbolo de la red social Twitter para dar visibilidad a los temas más relevantes, que cumple once años. Desde su creación en 2007, estas almohadillas han llegado a ser uno de los signos «más influyentes de la era digital», según ha destacado la plataforma Twitter en un comunicado, por lo que la red social ha establecido este jueves de como el #HashtagDay, el Día Internacional del «hashtag», y ha creado un nuevo emoticono para el evento. Estas etiquetas fueron inventadas por Chris Messina, un antiguo empleado de Google, que propuso a los primeros empleados de Twitter que adoptaran ese símbolo, entonces conocido como «pound» (libra), para crear grupos de tuits relacionados. Sin embargo, este objetivo inicial de etiquetar tuits para hacer más fácil localizar los mensajes sobre un mismo tema ha evolucionado hasta convertirse en un instrumento para intercambiar pensamientos, opiniones e ideas con personas de cualquier lugar. En todo el mundo, se comparten una media de 125 millones de «hashtags» cada día en Twitter, lo que «ayuda a los usuarios a ver lo que está pasando en el mundo y a explorar sobre lo que se está hablando en ese momento», ha destacado la red social. En España, durante los últimos meses, los «hashtags» más utilizados han servido para generar movimientos sociales, como el #noesno o #yositecreo, hacer peticiones colectivas o reivindicaciones, como #equiparacionya, o para seguir la actualidad con #barcelona, #madrid o #lamanada. También la música es uno de los temas de conversación más comunes entre los usuarios españoles, quienes utilizan los "hashtags" para seguir a sus grupos favoritos, animar la interacción con los programas televisivos musicales, o para compartir la canción que están escuchando, con la etiqueta en inglés #nowplaying, que ya ha sido empleada más de mil millones de veces en el mundo. El «hashtag»en España también cumple una función en la búsqueda de personas en paradero desconocido, con etiquetas como #desaparecido, además de tratar asuntos relacionados con la vida cotidiana, como #empleo, o para seguir y animar a un equipo de fútbol. Además de estos, a nivel global han destacado en los últimos meses «hashtags» como el del movimiento #metoo, el mundial de #rusia2018, la celebración de la ceremonia de los #oscars o el día a día del presidente #trump, etiquetas que se han convertido en un tema de discusión entre miles de personas y que, en ciertos casos, han llegado a formar parte del debate socio-político.
01-01-1970 | abc.es
El exjefe de seguridad de Facebook advierte que es «demasiado tarde» para blindar las elecciones de EE.UU.
Pese a los esfuerzos de Silicon Valley para evitar una contaminación informativa durante las elecciones legislativas de EE.UU. (de mitad de mandato), la sensación de que no se ha hecho lo suficiente empieza a cobrar fuerza. El ex responsable de seguridad Facebook, Alex Stamos, ha advertido en ese sentido que es «demasiado tarde» para garantizar unos comicios limpios de «fake news». En una publicación personal en la web Lawfare, Stamos cree que existe una gran posibilidad de que se produzca una nueva intromisión por parte de agentes extranjeros vinculados a Rusia o Irán. «Se corre el riesgo de que vuelva a suceder», escribe el antiguo directivo, quien renunció en marzo de su cargo después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. Stamos, de hecho, ha sido un fuerte defensor de investigar y divulgar la actividad rusa en Facebook, lo que provocaron tensiones internas con Mark Zuckerberg, fundador, y Sheryl Sandberg, su número dos. Stamos ha insistido en que Estados Unidos se «arriesga» a que sus elecciones «se conviertan en la Copa Mundial de la guerra de la información». Los esfuerzos de Facebook, Twitter o Microsoft para frenar los intentos de manipular la opinión pública iniciada en Rusia e Irán probablemente «no evitarán nuevas campañas» en el período previo a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Este experto cree que no se han logrado frenar los intentos de grupos extranjeros en intoxicar informativamente las plataformas sociales, que albergan millones de potenciales votantes. «Si bien este fracaso ha dejado a Estados Unidos desprevenido para proteger las elecciones de 2018 todavía hay una posibilidad de defender la democracia estadounidense en 2020», añadió. Las compañías tecnológicas han puesto en marcha diversas medidas en los últimos meses (prohibición de cuentas falsas, eliminación de perfiles de grupos que propagan mensajes extremistas) encaminadas a «limpiar» su imagen por un lado y garantizar que las intentonas de manipulación informativa no caben en sus plataformas. Además de Facebook, Twitter o Microsoft han llevado a cabo sendas respuestas para evitar posibles intromisiones por parte de grupos de procedencia extranjera. Si bien Rusia ha sido pionera en estas técnicas de intoxicación informativa en 2016, en los últimos meses de ha detectado un ague de movimientos procedentes de Irán, otro de los países señalados de EE.UU. Un escenario que preocupa a Stamos dado que ha derivado en que «otros estados-nación» y «agentes maliciosos» se hayan sumado a esta batalla por la desinformación, que puede causar, en su opinión, «resultados devastadores». «De alguna manera, EE.UU. ha transmitido al mundo que no se toma en serio estos temas y que cualquier persona malintencionada puede provocar una guerra de información contra Occidente», escribió. «Existen otros muchos enemigos estadounidenses con capacidades de iniciar una ciberguerra como China o Corea del Norte, que podrían empujar a un candidato u otro», añadió. Además de relatar sus preocupaciones, Stamos ha defendido una serie de medidas para contrarrestar la influencia de las llamadas «fake news» que han enturbiado en el último año la percepción de las redes sociales: la aprobación por parte del Congreso de EE.UU. de un marco legal para abordar la desinformación online, el análisis de las competencias de defensa en ciberseguridad, el desarrollo de sistemas de protección electoral por parte de cada estado y las exigencias de hacer públicos futuros ataques.
01-01-1970 | abc.es
Hasta el año 2016 es posible que más de uno no hubiera escuchado apilados los términos «injerencia» y «extranjera». Las elecciones presidenciales norteamericanas que elevaron a la figura de Donald Trump a la Casa Blanca marcaron un punto de inflexión en el tratamiento informativo y la perspectiva acerca de las redes sociales. Nada ha sido igual desde entonces. La pérdida de confianza hacia los «facebook» y «twitter» de turno han provocado un seísmo de tal magnitud que han tenido que desplegar las velas de su reconversión. Porque ya tocaba. Habían vivido por encima de sus posibilidades, cada vez más centrándose en datos económicos abandonando a sus usuarios, que son el realidad el magma que hace explosionar sus crecimiento. Como se han quitado la careta, los internautas por fin han conocido sus intenciones: sus comentarios en estos servicios, las imágenes que publican voluntariamente, las páginas que siguen y las amistades que se encuentran solo les sirve a estos gigantes de la tecnología como arma para lograr atraer anunciantes. En esa perturbación de sus objetivos iniciales -conectar a la mayor gente posible- las redes sociales han tenido que mover ficha para sacudirse sus miserias, el gran porcentaje de «trolls» que provocan el éxodo de personas famosas, las «fake news» que desinforman a los parroquianos y el aprovechamiento de la marca para intentar engañar por parte de grupos extranjeros interesados. La prueba de fuego se producirá en noviembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Estados Unidos. Las tecnológicas tienen una nueva oportunidad para demostrar que están en condiciones de garantizar una seguridad y limpieza en sus servicios. Se juegan mucho. No pueden volver a cometer el mismo error ni la misma dejadez mientras ven cómo grupos malintencionados aprovechan las redes sociales para engañar y manipular a los potenciales votantes. Repunte de artimañas en Facebook Una de las empresas que más inquietud genera es Facebook. Pero la multinacional estadounidense tiene un plan para proteger las elecciones de un desastre electoral como el que lo golpeó en 2016. No quiere que vuelva a suceder lo mismo. El temor, de nuevo, es que alguien desde regiones como Rusia -uno de los países en el punto de mira- intente usar la red social para sembrar la división entre los votantes. Para ello, según el medio especializado «Recode», se duplicará el número de empleados en seguridad y protección al usuario. La cifra que ha trascendido, aunque algo descabellada, ronda las 20.000 personas colaborando -a tiempo parcial en su mayoría- para evitar que se «cuelen» mensajes malintencionados. Dado el temor acerca de que una posible injerencia extranjera lleve ya tiempo trabajando, los expertos dudan, sin embargo, que a Facebook le dé tiempo en blindarse ante estas prácticas que han empañado su larga trayectoria. Entre otras medidas en las que se pretende llevar a cabo, la red social quiere localizar y eliminar perfiles falsos o, al menos, no verdaderos, disminuir en la medida de lo posible la presencia de enlaces informativos que incluyan contenidos erróneos y, sobre todo, hacer más difícil la compra de anuncios políticos que promuevan a candidatos. Lucha contra «agentes malos» Un paquete de actuaciones que lleva tiempo introduciendo en su plataforma -eliminó casi 1.300 millones de cuentas falsas solo en los últimos seis meses-, aunque la principal prioridad de Facebook -según relata la publicación- es acabar de una vez por todas con las cuentas gestionadas por «bots» y automatizadas. «Lo más importante es buscar cuentas falsas», reconoció en junio la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Si nos fijamos en las cosas que sucedieron en los anuncios rusos en nuestra plataforma en 2016 todo se hizo a través de cuentas falsas». A principios de agosto, Facebook destapó un plan forjado con continuos y «sofisticados» intentos de influir en estas elecciones a través del empleo de perfiles y páginas falsas en la red social. Según anunció un portavoz de la compañía, la firma americana eliminó 32 cuentas de «agentes malos» y que, supuestamente, estaban involucradas a un «comportamiento coordinado de desinformación». Todo ello coincide en el tiempo: esta misma semana Facebook ha desactivado varios cientos de perfiles y páginas de su red social y de Instagram con origen en Irán y Rusia que estaban involucradas presuntamente en varias campañas de desinformación. Irán recoge el testigo de Rusia Uno de los cambios que se están produciendo es que la oleada de ciberataques empiezan a venir desde Irán, otro de los territorios en la lista negra del gobierno norteamericano. «Hoy eliminamos múltiples páginas, grupos y cuentas por comportamiento coordinado y falso en Facebook e Instagram. Parte de esta actividad se originó en Irán y parte se originó en Rusia. Eran campañas diferentes y no hemos identificado ningún enlace o coordinación entre ellas», dijo este martes Facebook en un comunicado. En total, Facebook y Twitter han eliminado más de 600 cuentas, la mayoría de origen iraní, que estaban involucradas con un comportamiento no auténtico coordinado. En otras palabras, las cuentas borradas estaban promoviendo propaganda iraní, en la que se incluía la discusión de temas antisaudíes, antisraelíes y propalestinos. Frente a las artimañas y trucos de hace unos años, queda claro una premisa básica: lo que demostraron las «fake news» en 2016 es que por poco dinero se puede utilizar con beneficio propio una red social tan importante como Facebook, que alberga a más de 240 millones de usuarios solo en Estados Unidos. Republicanos críticos con Putin Un debate envenenado puesto que puede llevarse por delante numerosos usuarios y, por ende, ralentizar su crecimiento de usuarios. Algo que también le ha sucedido a Twitter en su «limpieza» de trolls y cuentas no confirmadas que ha provocado que el contador de los seguidores -«followers» disminuya a los «tuiteros». Pero la guerra ya ha empezado. También Microsoft ha tenido que eliminar al menos cinco páginas web creadas para engañar a los estadounidenses. Para ello, se hacían pasar por sitios oficiales en una campaña de «phishing» -suplantación de identidad- proveniente, según las investigaciones, de grupos rusos. Esta revelación tras meses de sospechas y advertencias por parte de funcionarios estadounidenses por la posible injerencia rusa en las elecciones. Lo curioso del asunto es que, aunque parezca extraño, este caso representa un cambio en los comportamientos de agentes externos. El grupo de cibercriminales vinculado a Rusia perpetró estos ataques contra organizaciones de corte conservador y, atención, críticas con el gobierno de Vladímir Putin. Entre las víctimas del ataque está el Hudson Institute, un centro de ideas conservador que en los últimos años ha investigado supuestos casos de corrupción en Rusia.
01-01-1970 | abc.es
Un exjefe de Facebook cree que es «demasiado tarde» para blindar las elecciones de EE.UU. de fake news
Pese a los esfuerzos de Silicon Valley para evitar una contaminación informativa durante las elecciones legislativas de EE.UU. (de mitad de mandato), la sensación de que no se ha hecho lo suficiente empieza a cobrar fuerza. El ex responsable de seguridad Facebook, Alex Stamos, ha advertido en ese sentido que es «demasiado tarde» para garantizar unos comicios limpios de «fake news». En una publicación personal en la web Lawfare, Stamos cree que existe una gran posibilidad de que se produzca una nueva intromisión por parte de agentes extranjeros vinculados a Rusia o Irán. «Se corre el riesgo de que vuelva a suceder», escribe el antiguo directivo, quien renunció en marzo de su cargo después de saltar el escándalo de la fuga de datos de Cambridge Analytica. Stamos, de hecho, ha sido un fuerte defensor de investigar y divulgar la actividad rusa en Facebook, lo que provocaron tensiones internas con Mark Zuckerberg, fundador, y Sheryl Sandberg, su número dos. Stamos ha insistido en que Estados Unidos se «arriesga» a que sus elecciones «se conviertan en la Copa Mundial de la guerra de la información». Los esfuerzos de Facebook, Twitter o Microsoft para frenar los intentos de manipular la opinión pública iniciada en Rusia e Irán probablemente «no evitarán nuevas campañas» en el período previo a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Este experto cree que no se han logrado frenar los intentos de grupos extranjeros en intoxicar informativamente las plataformas sociales, que albergan millones de potenciales votantes. «Si bien este fracaso ha dejado a Estados Unidos desprevenido para proteger las elecciones de 2018 todavía hay una posibilidad de defender la democracia estadounidense en 2020», añadió. Las compañías tecnológicas han puesto en marcha diversas medidas en los últimos meses (prohibición de cuentas falsas, eliminación de perfiles de grupos que propagan mensajes extremistas) encaminadas a «limpiar» su imagen por un lado y garantizar que las intentonas de manipulación informativa no caben en sus plataformas. Además de Facebook, Twitter o Microsoft han llevado a cabo sendas respuestas para evitar posibles intromisiones por parte de grupos de procedencia extranjera. Si bien Rusia ha sido pionera en estas técnicas de intoxicación informativa en 2016, en los últimos meses de ha detectado un ague de movimientos procedentes de Irán, otro de los países señalados de EE.UU. Un escenario que preocupa a Stamos dado que ha derivado en que «otros estados-nación» y «agentes maliciosos» se hayan sumado a esta batalla por la desinformación, que puede causar, en su opinión, «resultados devastadores». «De alguna manera, EE.UU. ha transmitido al mundo que no se toma en serio estos temas y que cualquier persona malintencionada puede provocar una guerra de información contra Occidente», escribió. «Existen otros muchos enemigos estadounidenses con capacidades de iniciar una ciberguerra como China o Corea del Norte, que podrían empujar a un candidato u otro», añadió. Además de relatar sus preocupaciones, Stamos ha defendido una serie de medidas para contrarrestar la influencia de las llamadas «fake news» que han enturbiado en el último año la percepción de las redes sociales: la aprobación por parte del Congreso de EE.UU. de un marco legal para abordar la desinformación online, el análisis de las competencias de defensa en ciberseguridad, el desarrollo de sistemas de protección electoral por parte de cada estado y las exigencias de hacer públicos futuros ataques.
01-01-1970 | abc.es
Google elimina 58 presuntas cuentas de desinformación vinculadas a Irán
Irán se ha «colado» en la batalla de la desinformación virtual. El país, señalado por Estados Unidos, ha comenzado a ser un punto estratégico para la difusión de informaciones malintencionadas de cara a intoxicar las elecciones legislativas de noviembre. La «purga» de agentes externos ha comenzado. Y a ella se ha sumado, también, Google. El gigante de internet ha aninciado este jueves en un comunicado que ha eliminado en total 58 cuentas de sus principales servicios, YouTube, Blogger y Google+, presuntamente vinculadas a Irán e involucradas en campañas de desinformación. Esta medida se une así a otros movimientos llevados a cabo por empresas del sector de la tecnología. Esta semana Facebook y Twitter desvelaron también que habían desactivado cientos de cuentas en sus redes sociales supuestamente relacionadas con Irán y que, bajo identidades ocultas, difundían bulos y otros contenidos con la intención de desinformar. El vicepresidente sénior y consejero general de Asuntos Globales de Google, Kent Walker, explicó que han trabajado junto a la empresa de seguridad informática FireEye para determinar que estas cuentas ya suprimidas tenían vínculos con IRIB, corporación mediática que agrupa a la radio y televisión públicas de Irán. En ese sentido, la empresa estadounidense aseguró haber rastreado direcciones IP, información de propiedad de dominios y otros datos de las cuentas sospechosas para relacionarlas con IRIB. Los investigadores sostienen que estas cuentas han estado operando de manera coordinada al menos desde enero de 2017. En particular, Google desactivó 39 canales de YouTube (con más de 13.000 visionados en total en Estados Unidos), seis blogs en Blogger y 13 cuentas de Google+. FireEye ha asegurado que sospechó de una «operación de influencia» que parece originarse de Irán, apuntada a audiencias en Estados Unidos, Reino Unido, América Latina y Oriente Próximo. Por otro lado, Google señaló además que ha eliminado 42 canales de YouTube y un blog de Blogger vinculados a Internet Research Agency (IRA), una entidad que se dedica a promover las posiciones del Gobierno ruso en redes sociales e internet. «Nuestras investigaciones sobre estos tópicos están en curso y seguiremos compartiendo nuestros hallazgos con quienes hacen cumplir la ley y otras entidades gubernamentales relevantes en Estados Unidos y otros países», añade Walker.
01-01-1970 | abc.es
Muere un «youtuber» de EEUU tras conducir en dirección contraria y matar a dos mujeres en un accidente
«McSkillet», un popular «youtuber» famoso por su canal de videojuegos, ha fallecido a los 18 de años de edad tras estrellarse con su deportivo contra otro vehículo en California (Estados Unidos). El accidente se produjo después de que la figura de YouTube condujera varios kilómetros en sentido contrario, según informa la cadena BBC. Las autoridades locales han confirmado este mismo sábado que el accidente se produjo el pasado jueves y que en el mismo murieron también las dos ocupantes del vehículo que impactó contra el de la estrella de YouTube: Aileen Pizarro (de 43 años) y su hija Aryana (de apenas 12). El accidente se produjo, siempre según la información desvelada por la BBC, después de que el «youtuber» condujera en dirección contraria a más de 160 kilómetros por hora en la interestatal 805 de San Diego hacia los Ángeles. «McSkillet», cuyo verdadero nombre era Trevor Heitmann, contaba casi con 900.000 usuarios y se había hecho famoso en la red de vídeos «YouTube» por sus «gameplays» de «Counter Strike: Global Offensive». También sumaba unos 300.000 seguidores en otras redes como Twitter donde, atendiendo a la BBC, no dudó en presumir de la potencia del deportivo con el que el pasado jueves protagonizó el accidente. Sin embargo, hace unos meses la vida de este «youtuber» cambió radicalmente cuando se estrelló con su vehículo contra la valla de una escuela secundaria. Después protagonizó un conflicto con la productora del «Counter Strike», Valve, por vender por su cuenta contenido personalizado del juego. Eso provocó que sus ingresos disminuyeran de forma drástica y le llevó a dejar de publicar vídeos durante más de cinco meses. Al parecer, y según han desvelado sus amigos y familiares en las redes sociales, esta controvertida figura de «YouTube» luchaba en los últimos meses contra severos problemas de salud mental.
01-01-1970 | abc.es
Trump le declara la guerra a Google: «Están controlando lo que podemos ver y lo que no»
La relación de amor-odio de Donald Trump con las nuevas tecnologías acaba de llegar a nuevas cotas y esta vez es Google quien está en su punto de mira. El presidente de Estados Unidos, que paradójicamente ha utilizado su famosa cuenta de Twitter para denunciar el asunto, ha asegurado que el buscador más utilizado del mundo «suprime» las noticias de medios conservadores en favor de otros contenidos demócratas. Pero no de cualquier forma, sino manipulando el algoritmo para que aparezcan al principio las noticias «malas» -es decir, las que le critican a él y a su partido- y después las «buenas». Trump se ha dado cuenta de esta situación al introducir las palabras «Trump News» en Google. «El 96% de los resultados son de medios nacionales de izquierda y es muy peligroso», afirma en uno de sus dos tuits. El actual presidente de EE.UU. además lanza una amenaza velada a las tecnológicas: «Google y otros están reprimiendo las voces de los conservadores y ocultando información y noticias que son buenas. Están controlando lo que podemos ver y lo que no. Esta es una situación muy seria, ¡se tratará!». Sin embargo, no ha anunciado ninguna medida concreta. Google search results for ?Trump News? shows only the viewing/reporting of Fake New Media. In other words, they have it RIGGED, for me & others, so that almost all stories & news is BAD. Fake CNN is prominent. Republican/Conservative & Fair Media is shut out. Illegal? 96% of..? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 28 de agosto de 2018..results on ?Trump News? are from National Left-Wing Media, very dangerous. Google & others are suppressing voices of Conservatives and hiding information and news that is good. They are controlling what we can & cannot see. This is a very serious situation-will be addressed!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 28 de agosto de 2018La respuesta de Google En un comunicado remitido a ABC, Google ha contestado a las acusaciones de Trump negando una supuesta manipulación en el algoritmo. «Cuando los usuarios realizan una búsqueda, nuestro objetivo es que reciban los resultados más relevantes para la búsqueda que han realizado en cuestión de segundos», afirman desde la tecnológica. Y añaden: «La búsqueda no se usa para establecer una agenda política y no sesgamos nuestros resultados en función de una ideología política. Cada año, realizamos cientos de mejoras en nuestros algoritmos para garantizar que muestran contenido de alta calidad que responda a las consultas que hacen los usuarios y nunca rankeamos los resultados para manipular una opinión política». No es la primera amenaza No se trata de la primera vez que Trump acusa al sector de «vetarle» en sus dominios online. Esta misma semana, y también utilizando Twitter como medio de expresión, acusaba a las redes sociales de censurar la voz de «millones de personas», reclamando que sea la sociedad quien decida «qué es real y qué no». «Los gigantes de las redes sociales están silenciando a millones de personas. No pueden hacer algo así, incluso si ello implica que debemos seguir escuchando a Medios Falaces como CNN, cuyos índices de audiencia se han resentido gravemente. La gente debe decidir qué es real y qué no, ¡sin censura!», escribió el mandatario. Social Media Giants are silencing millions of people. Can?t do this even if it means we must continue to hear Fake News like CNN, whose ratings have suffered gravely. People have to figure out what is real, and what is not, without censorship!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 24 de agosto de 2018En este mensaje no cargaba directamente sobre ninguna empresa en concreto, aunque sí criticaba el hecho de que a principios de agosto, Facebook, YouTube, y Spotify decidieron retirar de sus plataformas la programación de Alex Jones, un popular comunicador conocido por emplear su programa, «Infowars», para difundir teorías conspirativas que tienen generalmente al partido demócrata en el punto de mira. El presidente reaccionó a aquella decisión acusando a «las redes sociales de masas» de discriminar «las voces republicanas y conservadoras». «No dejaremos que esto ocurra. Están acallando las voces de mucha gente de derechas», escribió entonces Trump, quien también admitió que algunas de estas opiniones eran «buenas y otras malas».
01-01-1970 | abc.es
Trump le declara la guerra a Google: «Están controlando lo que podemos y no podemos ver»
La relación de amor-odio de Donald Trump con las nuevas tecnologías acaba de llegar a nuevas cotas y esta vez es Google quien está en su punto de mira. El presidente de Estados Unidos, que paradójicamente ha utilizado su famosa cuenta de Twitter para denunciar el asunto, ha asegurado que el buscador más utilizado del mundo «suprime» las noticias de medios conservadores en favor de otros contenidos demócratas. Pero no de cualquier forma, sino manipulando el algoritmo para que aparezcan al principio las noticias «malas» -es decir, las que le critican a él y a su partido- y después las «buenas». Trump se ha dado cuenta de esta situación al introducir las palabras «Trump News» en Google. «El 96% de los resultados son de medios nacionales de izquierda y es muy peligroso», afirma en uno de sus dos tuits. El actual presidente de EE.UU. además lanza una amenaza velada a las tecnológicas: «Google y otros están reprimiendo las voces de los conservadores y ocultando información y noticias que son buenas. Están controlando lo que podemos y no podemos ver. Esta es una situación muy seria, ¡se tratará!». Sin embargo, no ha anunciado ninguna medida concreta. Google search results for ?Trump News? shows only the viewing/reporting of Fake New Media. In other words, they have it RIGGED, for me & others, so that almost all stories & news is BAD. Fake CNN is prominent. Republican/Conservative & Fair Media is shut out. Illegal? 96% of..? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 28 de agosto de 2018..results on ?Trump News? are from National Left-Wing Media, very dangerous. Google & others are suppressing voices of Conservatives and hiding information and news that is good. They are controlling what we can & cannot see. This is a very serious situation-will be addressed!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 28 de agosto de 2018La respuesta de Google En un comunicado remitido a ABC, Google ha contestado a las acusaciones de Trump negando una supuesta manipulación en el algoritmo. «Cuando los usuarios realizan una búsqueda, nuestro objetivo es que reciban los resultados más relevantes para la búsqueda que han realizado en cuestión de segundos», afirman desde la tecnológica. Y añaden: «La búsqueda no se usa para establecer una agenda política y no sesgamos nuestros resultados en función de una ideología política. Cada año, realizamos cientos de mejoras en nuestros algoritmos para garantizar que muestran contenido de alta calidad que responda a las consultas que hacen los usuarios y nunca rankeamos los resultados para manipular una opinión política». No es la primera amenaza No se trata de la primera vez que Trump acusa al sector de «vetarle» en sus dominios online. Esta misma semana, y también utilizando Twitter como medio de expresión, acusaba a las redes sociales de censurar la voz de «millones de personas», reclamando que sea la sociedad quien decida «qué es real y qué no». «Los gigantes de las redes sociales están silenciando a millones de personas. No pueden hacer algo así, incluso si ello implica que debemos seguir escuchando a Medios Falaces como CNN, cuyos índices de audiencia se han resentido gravemente. La gente debe decidir qué es real y qué no, ¡sin censura!», escribió el mandatario. Social Media Giants are silencing millions of people. Can?t do this even if it means we must continue to hear Fake News like CNN, whose ratings have suffered gravely. People have to figure out what is real, and what is not, without censorship!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 24 de agosto de 2018En este mensaje no cargaba directamente sobre ninguna empresa en concreto, aunque sí criticaba el hecho de que a principios de agosto, Facebook, YouTube, y Spotify decidieron retirar de sus plataformas la programación de Alex Jones, un popular comunicador conocido por emplear su programa, «Infowars», para difundir teorías conspirativas que tienen generalmente al partido demócrata en el punto de mira. El presidente reaccionó a aquella decisión acusando a «las redes sociales de masas» de discriminar «las voces republicanas y conservadoras». «No dejaremos que esto ocurra. Están acallando las voces de mucha gente de derechas», escribió entonces Trump, quien también admitió que algunas de estas opiniones eran «buenas y otras malas».
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