Bill Gates, el multimillonario que respeta la cola para comprar una hamburguesa

31-01-2019 - abc.es
Bill Gates, el multimillonario que respeta la cola para comprar una hamburguesa
Bill Gates ha sido el hombre más rico del mundo. Aunque ya no lidera dicho ranking, sí sigue formando parte de él. De hecho, ocupa la segunda posición. Pero ello no le ha hecho olvidar de dónde viene. En los últimos días se está haciendo viral una imagen del cofundador de Microsoft, del pasado 15 de enero, en la que aparece haciendo cola - como cualquier mortal- en un restaurante situado en Seattle, Estados Unidos. Con vaquero gris, zapatillas y jersey granate, Gates, que cuenta con una fortuna estimada en 95.000millones de dólares (83.000 millones de euros), llegó al local y se puso a la cola para esperar su turno. Entonces, pidió una hamburguesa, patatas y un refresco. Todo por solo 7,68 dólares (poco más de 6 euros). La imagen fue compartida por Mike Galos, un exempleado de Microsoft, a quien le envió la foto otro excompañero que reconoció al que fue su jefe y no dudó en inmortalizar el momento. Galos decidió compartirlo en su Facebook con el siguiente texto: «Cuando vales unos 100.000 millones de dólares, eres el responsable del organismo de caridad más grande de la historia (en referencia a la Fundación Gates) y haces cola por una hamburguesa como el resto de las personas. Así es como la gente rica de verdad se comporta, a diferencia de quién quiere un retrete de oro en la Casa Blanca», en clara referencia a Donald Trump. Bill Gates, con esta inesperada imagen, se ha ganado aún más la admiración de todo el mundo. A sus 64 años, dedica la mayor parte de su fortuna a la filantropía a través de su propia fundación, en la que trabaja junto a su mujer Melinda. De hecho, recientemente ha presentado el primer retrete sin agua para afrontar la crisis mundial de saneamiento. Gates creó junto a Paul Allen Microsoft en 1975. Lo que no sabían por entonces era que esa compañía revolucionría el mundo del software y de los ordenadores personales con la creación de Windows. En 2008 decidió apartarse de la compañía que le ha dado todo y dedicarse íntegramente a la Fundación Gates, en la que sus tres hijos también están implicados. Su objetivo es reducir la desigualdad porque «todas las vidas tienen la mismo valor». Y de hecho, así lo ha demostrado una vez más esperando su turno para comprar la cena.