«Doom Eternal»: la saga de disparos más salvaje se reinventa en su nueva entrega

23-01-2020 - abc.es
«Doom Eternal»: la saga de disparos más salvaje se reinventa en su nueva entrega
Quedan dos meses para que podamos disfrutar al completo de la siguiente edición de una de las sagas más longevas de los videojuegos. ABC ha podido probar la versión final, que saldrá el 20 de marzo, y lo que hemos visto nos ha gustado mucho. Tanto, que podemos decir que «Doom Eternal», que estará disponible para PS4, Xbox One, Switch, Stadia y ordenador, es un digno miembro de la popular franquicia de disparos en primera persona. La obra muestra cambios respecto a los pasados títulos. Sus creadores han seguido las tendencias del sector y han hecho del nuevo «Doom» un juego exigente. Incluso en los niveles de dificultad más bajos morir y reintentar es algo habitual, ya que todo está pensado para que cada ubicación se supere con lo justo de munición y vida. La narrativa también tendrá bastante importancia, por lo que veremos muchas más cinemáticas y desarrollaremos misiones que tienen como objetivo algo más que acabar con todo bicho viviente. El argumento, no obstante, lo conocemos todos: los demonios han escapado del infierno, seres de pesadilla con multitud de habilidades del averno armados hasta los dientes, y es nuestro deber devolverles a su lugar de origen con todo tipo de armas futuristas y sanguinarias ejecuciones. Sin mucho spoiler, en «Doom Eternal» tendremos que superar misiones para reparar la nave desde la que asaltaremos los diferentes mundos, donde tenemos que acabar con los sacerdotes infernales que han causado que los demonios campen a sus anchas. Mayor dificultad y mejores gráficos El apartado gráfico, como ya vimos en el E3 y Gamescom, ha mejorado considerablemente respecto a «Doom». Han pasado cuatro años y es natural que la amplitud de escenarios, la definición de los demonios y las texturas se hayan adaptado a los tiempos que corren. Al no ser una versión definitiva no lo pudimos probar al máximo de su resolución ni apartado gráfico. Hay tres cosas que van a caracterizar a «Doom Eternal» y lo van a diferenciar claramente de los anteriores Doom. La primera es la escasez de recursos. Eso de ir disparando a diestro y siniestro se ha acabado. La munición, botiquines y armadura son terriblemente escasos. No vamos a encontrarlos diseminados por todos lados como estabamos acostumbrados. De este modo, se volverá normal que en plena contienda acabemos a puñetazos porque nos hemos quedado sin munición. Hay tres formas de conseguir munición, vida y armadura. La vida se consigue realizando ejecuciones. Cuando nuestro oponente está conmocionado será el momento de hacer una sangrienta ejecución, entonces caen esferas de vida. Las ejecuciones ya no son un mero movimiento estético, sino que hay que ir haciéndolas constantemente para recuperar el daño que nos están haciendo. La munición, se recupera utilizando la motosierra, lo mismo que la ejecución pero con la sierra. Eso sí, para usarla tenemos que tener combustible que también es escaso. La armadura, por otra parte, se consigue con el lanzallamas, quemando a los demonios a lo bonzo y matándolos después, la armadura irá cayendo según mueren.<iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/FkklG9MA0vM" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> La segunda característica de este juego van a ser los saltos y las plataformas, vamos a estar saltando como si de un Mario Bros se tratara de un lado a otro constantemente. Las paredes son escalables y los escenarios están diseñados con plataformas que se hunden a los pocos segundos en mares de lava. En algunos puntos puede resultar algo estresante vernos atascados en una pantalla de plataformas, donde hay que acertar perfectamente con tiempos. Algo que convierte a la obra en el Doom más vertical de la historia. La tercera son los puntos débiles de los demonios más grandes. Aunque son bastante obvios, exxplotarlos es fundamental para avanza en el juego. Por ejemplo, el Cacodemon, un demonio redondo que va flotando y arrojando bolas de energía por la boca, si le disparamos una granada se la tragará y quedará conmocionado para la ejecución final. Al Revenant, que es un esqueleto con lanzamisiles sobre los hombros, le tendremos que disparar primero a los lanzamisiles para desarmarlo. No son opciones, debido a la escasez de munición si sólo disparamos no conseguiremos abatir a ningún demonio grande. Una de las críticas que sufrió «Doom» fue la escasez de escenarios que se iban repitiendo una y otra vez en todo el progreso del juego. En «Doom Eternal» pasaremos por varios mundos que cuentan con una ambientación diferente, desde el puro infierno llameante, a un mundo helado, o al interior de una bestia. En ese aspecto «Doom Eternal» supera con creces a su predecesor. Aunque no estemos hablando de un RPG, la obra tiene un intrincado árbol de progreso donde podemos mejorar todo nuestro arsenal y adaptarlo a nuestro estilo de juego. Desde las armas que pueden usar diferentes MODs, a los puntos de arma para darles bonificaciones, los cristales para mejorar características del personaje y los puntos de mejora del traje pretor. Los cuatro se consiguen de formas diferentes, y hará que nuestro personaje lleve una evolución única. En cuanto a las armas, en lo que hemos podido probar, son las clásicas que ya vimos en Doom, junto con el lanzallamas que se incorpora a «Doom Eternal».