El cibercrimen se forra con los pasaportes Covid, los precios de documentos falsos suben un 600%

15-01-2022 - abc.es
El cibercrimen se forra con los pasaportes Covid, los precios de documentos falsos suben un 600%
La pandemia lo ha transformado todo. A día de hoy, si una persona quiere viajar en avión o, incluso, entrar en un bar a tomar una copa, se puede encontrar con la necesidad de contar con un documento que acredite que ha sido vacunado o que no está infectado con Covid. El cibercrimen, que está a la que salta, lleva tiempo haciendo negocio con aquellas personas que, por las razones que fueren, no quieren recibir las correspondientes dosis; pero que, sin embargo, no están dispuestas a renunciar a ningún plan por ello. Y, además, cada vez están sacando más dinero gracias a ellos. Según la empresa de ciberseguridad Check Point, la llegada de la sexta ola y de Ómicron no solo ha provocado que la curva de contagios por Covid 19 se dispare, también está permitiendo que los cibercriminales que ofrecen documentos fraudulentos que acreditan que una persona se ha vacunado, o que no ha contraído el virus, se disparen. Si hace unos meses las pruebas falsas de PCR y de antígenos se vendían normalmente por 75 y 100 dólares, ahora esos mismos documentos tienen un precio de entre 200 y 600 dólares (170 y 450 euros), lo que supone un incremento de hasta el 600%. «Estas pruebas y certificados falsos se pueden encontrar en sitios de la Dark Web así como en Telegram», explica en conversación con ABC Eusebio Nieva, director técnico de Check Point. El experto señala que el repunte en los precios se debe, en buena medida, a un aumento en la demanda de este tipo de documentos fraudulentos: «Cada vez hay más países que actualizan sus normas para exigir vacunación y pruebas PCR, y eso implica que la gente que no se ha vacunado por decisión propia tenga esta como única posibilidad para viajar o acceder a determinados establecimientos». Nieva afirma que la gente «ahora está más ansiosa que antes», asimismo señala que la falsificación de documentos afecta a todos los países occidentales. No hay ninguno que se salve. Con todo, destaca que, por ejemplo, reproducir un pasaporte Covid fraudulento, y que funcione, no es sencillo, ya que cuenta con un código QR para su validación, y estos son muy complicados de romper. Básicamente, el cibercriminal debería haber entrado previamente dentro del sistema de verificación para realizar alteraciones que lo permitiese. «Dudo mucho que estas falsificaciones funcionen o pasen una verificación adecuada. La firma está en una base de datos accesible solo para la comprobación. La inmensa mayoría son falsos. Siendo muy generosos no hay ni un 0,01% que sean correctos. O atacas el cifrado o la base de datos», remarca Nieva. Oferta de un certificado digital compartido en un canal de Telegram - Check Point Cárcel y multa La falsificación de documentos de este tipo no es una buena idea. Y no solo porque, como señala Nieva, en el 99,99% de los casos no funcionan, sino porque, además, puede terminar saliendo muy caro. Según se recoge en el artículo 392 del Código Penal, si un particular comete una falsificación en un documento público, oficial o mercantil, «será castigado con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses». La multa económica sería fijada por el juez a cargo del caso.