Rusia está utilizando partes de neveras y lavavajillas para construir sus tanques

12-05-2022 - abc.es
Rusia está utilizando partes de neveras y lavavajillas para construir sus tanques
Parece que las sanciones y el cese del negocio de tecnológicas occidentales en Rusia le está saliendo caro al Kremlin. Tanto que, actualmente, está teniendo que utilizar los chips presentes en electrodomésticos como neveras y lavavajillas para fabricar nuevo equipo militar; entre este, tanques. Así lo afirmó el pasado miércoles la secretaria de Comercio de EE.UU., Gina Raimondo, durante una audiencia en el Senado. «Tenemos informes de ucranianos de que cuando encuentran equipo militar ruso en el suelo, está lleno de semiconductores que sacaron de lavavajillas y refrigeradores», expresó la secretaria de Comercio. Según recoge 'The Washington Post', efectivamente, la información compartida por Raimondo procede de funcionarios del Gobierno de Ucrania, quienes afirman que se han encontrado este tipo de semiconductores en tanques rusos capturados por su ejército. Estos también afirman haber encontrado otras partes de dispositivos comerciales en armamento del ejército ruso. Piezas con las que están intentando subsanar la falta de componentes producto de las sanciones levantadas contra el país gobernado por Putin. Raimondo, además, señaló que según la información que maneja, al menos dos frabricantes rusos de tanques se han visto en la necesidad de parar la producción de armamento debido a la enorme escasez de componentes. Cabe recordar que la inmensa mayoría de gandes tecnológicas de Estados Unidos y el resto de países de Occidente comenzaron a detener el envío de chips -presentes a día de hoy en dispositivos de todo tipo, desde electrodomésticos hasta coches y consolas- poco después de que los soldados rusos comenzasen a plantar las botas en suelo ucraniano. Entre ellas, TSMC o Intel. 'Apaños' rusos y ucranianos Esta no es la primera vez que Ucrania llama la atención sobre las carencias de la tecnología militar empleada por Rusia durante la invasión. Hace unas semanas, el ejército del país gobernado por Zelenski compartió un vídeo en el que se podía ver a un militar desmontando un dron ruso Orlan-10, pensado, en concreto, para llevar a cabo labores de reconocimiento. En la grabación, el militar mostraba que el ejército ruso había adherido al dispositivo una cámara Canon corriente. En concreto una EOS Rebel T6i, con un precio de mercado inferior a los 500 euros. Esta, además, habría sido unida al dron mediante el uso de cinta adhesiva. También se podía ver que para el depósito de combustible se empleó lo que parece que es una botella de agua de plástico.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Unpacking the drone &quot;Orlan&quot; <a href="https://t.co/0E3pwyN64l">pic.twitter.com/0E3pwyN64l</a></p>&mdash; ArmyInform (@armyinformcomua) <a href="https://twitter.com/armyinformcomua/status/1513197666670415872?ref_src=twsrc%5Etfw">April 10, 2022</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Mientras tanto, Ucrania también está recurriendo a dispositivos comerciales para poder suplir carencias. Ese es el caso, por ejemplo, de los drones DJI chinos, que también ha estado empleando durante el conflicto el ejército ruso. El país de Zelenski incluso cuenta con un grupo llamada Aerorozvidka dedicado, en parte, a adaptar dispositivos comerciales a las necesidades de la guerra. Incluso están fabricando desde cero sus propios drones, los R-18.