«Será difícil que los e-books lleguen a copar el 25 o 30 por ciento del mercado de libros»

19-01-2020 - abc.es
«Será difícil que los e-books lleguen a copar el 25 o 30 por ciento del mercado de libros»
Cada día es más habitual ver a gente leyendo con algo que no es un libro. Ya sea un móvil, una tableta o un e-reader, la sociedad se está acostumbrando a dejar de lado el papel y disfrutar de la lectura de otra manera. Las tecnológicas son conscientes del potencial futuro que tiene el mercado del libro digital, que, a día de hoy, ronda el 5% pero que puede llegar al 25% en los próximos años. «Será difícil ver un día que uno de cada tres o de cada cuatro personas que lean lo hagan con un e-reader, pero tenemos grandes posibilidades de crecimiento en estos años», comenta Fabian Gumucio, responsable de Rakuten Kobo, en una entrevista con ABC. «Hay países como Estados Unidos en los que el mercado ronda el 25% y ese será el objetivo, pero será difícil», reconoce. Sin embargo, en su opinión el mercado del papel no peligra por el crecimiento de los e-books. «La gente seguirá comprando libros en el futuro, pero se acabarán enterando de que existe otra manera de leer y acabarán consumiendo los dos formatos», comenta. Para ello tienen que convencer a los lectores de que se cambien o, por lo menos, que prueben el nuevo sistema. «Hemos hecho estudios, contactando con gente que lee habitualmente y dejándoles un e-reader durante un mes», explica Gumucio. El 80% de ellos quedó convencido, aunque no todos dejaron de leer en papel, sino que empezaron a compatibilizar los dos formatos. «El problema es que la gente hoy piensa que el e-reader es una tableta y no ve la diferencia hasta que lo prueba. Cuando lo hace, ve que se parece mucho más al papel de lo que creía, que tiene luz, que es resistente al agua, que puede llevar muchos libros? ahí es cuando se convence», comenta. La piratería, el gran rival La gran competencia de los e-books no son los libros, sino la piratería, algo contra lo que tienen que pelear tanto los editores en papel como los digitales. «Por desgracia, no lo podemos controlar», reconoce Gumucio, quien asegura que en España hay más que en otros países. «Lo único que podemos hacer es seguir ofreciendo una mejor experiencia de lectura e intentar convencer a los usuarios con eso», indica. El mercado musical y cinematográfico también tenían ese problema hace años y han conseguido reducirlo con un modelo suscripción barata y mensual. «Estamos trabajando en este sentido, aunque lo tenemos mucho más complicado que otros mercados porque un libro no sabes si te gusta en 30 segundos», comenta Gumucio, precavido, aunque sabe que en Holanda (el país con mayor piratería hace tres años) ya han implantado ese modelo de tarifa plana y ha funcionado. El futuro dirá si en España se consigue un éxito similar.