¿Tienes dudas? Te ayudamos a elegir tu primer altavoz inteligente

26-01-2020 - abc.es
¿Tienes dudas? Te ayudamos a elegir tu primer altavoz inteligente
«Alexa, enciende la luz de la cocina». «OK Google, reproduce ?The Witcher? en Netflix». «Oye Siri, qué temperatura hace». Estos son algunos ejemplos de instrucciones de voz que permiten los llamados asistentes digitales. Software que empiezan a modular los aparatos electrónicos domésticos en esa búsqueda por cambiar la manera en la que los seres humanos se relacionan con las máquinas. Y que ha tenido un primer acercamiento desde los altavoces inteligentes. A la hora de la verdad, sin embargo, los consumidores, muchas veces, desconocen sus posibilidades, qué tipo de producto se adapta mejor a sus necesidades y qué ventajas pueden tener. Es un negocio que crece exponencialmente. El 19% de los dispositivos domésticos en Europa son altavoces inteligentes, según la consultora IDC. En general, la elección de uno de estos dispositivos se reduce a tres tipos de asistentes, Siri (que es de Apple), Alexa (desarrollado por Amazon) y Assistant (que pertenece a Google). En función de los hábitos y necesidades de cada consumidor deberá optar por uno u otro, y es ahí desde las ramificaciones se extienden. Porque, por lo pronto, el ecosistema de voz basado en Alexa es más amplio. Está integrado en innumerables dispositivos electrónicos de muchas marcas, con lo que no es necesario contar con un producto de la gama Echo, los altavoces inteligentes de Amazon, para utilizarlo. Ya es posible encontrarlo en equipos como barras de sonido, televisores, neveras o lámparas. Su funcionamiento es simple y opera a través de las llamadas «skills», microaplicaciones con las que los usuarios dan permiso a nuevas interacciones como puede ser escuchar el boletín informativo de un medio de comunicación como ABC o reproducir sonidos de ambiente. Amazon, con gran diversidad Pero, claro, para elegir un altavoz de Amazon con Alexa casi hay que hacer un máster. La oferta de altavoces no hace más que multiplicarse, está claro que el gigante del comercio electrónico se está esforzando por llegar a todos los públicos con su asistente personal, y las opciones son casi infinitas. Así que repasemos de mayor a menor nuestros favoritos. Por ejemplo, la multinacional estadounidense cuenta en su catálogo con el Echo Dot y su variante con reloj. Estos son los mejores que se pueden comprar en relación calidad precio. Cuesta unos 34,99 euros, pero es un equipo efectivo. El sonido es más que suficiente pese a su tamaño, y es el altavoz inteligente que mejor entiende el lenguaje, incluso con ruido ambiente. La siguiente opción es el Echo Show. Se ha pasado así de la opción más barata a la más cara. Cuesta unos 229,99 euros este altavoz con pantalla HD de 10 pulgadas pero presenta el mejor sonido de la gama. Una gran solución para aquellos que no estén cómodos hablándole a un altavoz, ya que la pantalla da una respuesta en imagen a la conversación y ésta es mucho más fácil de manejar. Pedirle música, el truco del día, las noticias o el tiempo, nunca fue más fácil. Queda mucho para el día de la madre, pero es el regalo perfecto para introducirles en el mundo de los asistentes virtuales, video llamadas y contenido casi ilimitado. También hay que olvidarse del contenido que no sea de Amazon, nada de Netflix o YouTube, sólo de Amazon Prime. Echo Show es el altavoz más sólido de Amazon, fácil de usar y con una gran calidad de sonido y audio, su lugar perfecto, la cocina, donde generalmente no puedes usar las manos y te ayuda a poner un temporizador o buscar una receta. El altavoz Echo -a secas- se sitúa entre el Echo Dot y el Echo Plus. Mejora notablemente la calidad de sonido para lograr un sonido espacial 360º. Si no quieres gastar el doble con el modelo Plus pero quieres una calidad de sonido mejor que la del dot, este es tu altavoz. En cambio, el gigante de internet cuenta con otros modelos con pantalla; el Echo Show 5 tiene 5 pulgadas, mismas funciones a nivel general que sus «hermanos» y por un precio muy reducido, casi del tamaño de móvil. Es práctico, pero no es suficiente para consumir contenido de video debido a sus 5.5 pulgadas, pero la pantalla ayuda a interactuar con Alexa. El altavoz de los sibaritas del sonido es el Echo Plus. Suena realmente bien y el diseño es muy discreto. Probablemente se encuentre entre los altavoces inteligentes con mejor sonido que hemos probado. Si lo que buscas es sonido, el Echo Plus es tu opción. El Echo Flex, el sustituto del Echo Input, el último en incorporarse en la larga lista de altavoces de Amazon, es el más barato pero también es el que tiene una funcionalidad más reducida. Se enchufa directamente sobre la toma eléctrica, y tiene como función principal manejar la domótica del hogar sin más complicaciones, con una calidad de sonido realmente baja. Lo interesante se encuentra en sus accesorios, como la luz nocturna o el sensor de infrarrojos que se acoplan al Echo Flex para complementarlo. En general, todos los dispositivos de esta familia cuentan con micrófonos con alta sensibilidad que hasta susurrándoles funcionan correctamente. Google, en la terna Otra opción interesante es Google, que cuenta con varios dispositivos. Uno de ellos es el Home. Con forma cilíndrica, este altavoz presenta un sonido bastante aceptable para una habitación media pero sin demasiada potencia. Tiene 142 milímetros de alto. Es pequeño y fácil de ubicarlo en cualquier sitio. Presenta un sistema de reconocimiento bastante preciso, aunque a veces no lo entiende todo perfectamente. Cuesta unos 99 euros y con simples comandos de voz empleados de una manera natural se tiene a mano millones de operaciones porque emplea el motor de búsqueda. Una opción para completar es el Home mini, que es un pequeño disparador que tiene una visión más transversal; se puede ubicar en el dormitorio para hacerle peticiones como encender la luz, poner una alarma o avisar a otra persona a través de otro altavoz ubicado en una habitación colindante. Son buenas opciones, pero la firma estadounidense cuenta también con otro modelo muy avanzado y con pantalla de 7 pulgadas, el Nest Hub, con el que se puede ver desde la televisión a consumir incluso contenidos audiovisuales. El dispositivo permite añadir todo tipo de aparatos y «gadgets» para el hogar de una manera ordenada, ya sea el termostato, la cámara de vigilancia, los sistemas de iluminación o los enchufes inteligentes. Por su naturaleza, este dispositivo parece estar muy orientado a dos espacios del hogar, la cocina o el dormitorio. Ahí es donde, a priori, más utilidad puede tener. Puede hacer las veces de porta retrato digital o despertador. Todo se gestiona, además, desde la aplicación Home. El dispositivo, disponible por 129 euros. Apple, buen sonido La otra gran alternativa es Apple con su HomePod (329 euros), aunque tiene algunas limitaciones como asistente. Es, junto con el Sonos Move (399 euros), el que presenta mejor calidad de sonido. Ambos trabajan muy bien las frecuencias medias y graves, ofreciendo además una gran potencia. En el caso del modelo de Sonos, es más abierto porque integra Google Assistant y Amazon Alexa, lo que le permite reproducir música, consultar las noticias, configurar alarmas o hacer preguntas. Este dispositivo destaca especialmente por su enfoque más cercano a ser un reproductor de música de calidad. Y en este terreno se marca un tanto. Su sonido, impecable y potente, logra además ajustare a las diferentes condiciones geométricas de la habitación. Lo hace de manera automática, con lo que puede escucharse de manera similar independientemente de donde se sitúe. La transmisión de audio, en cambio, presenta algunas dudas al respecto. Funciona muy bien con su propia tecnología, AirPlay, con lo que los dispositivos Android se encontrarán con un aparato más limitado. También se aprecia el esfuerzo de la compañía en cerrar el círculo de su ecosistema. Si no se es suscriptor de Apple Music, su servicio de música en «streaming», o se tiene una amplia librería de canciones se notarán muchas limitaciones. En caso contrario, si se utiliza esta plataforma de manera habitual es una gozada, porque se pueden pasar canciones, buscar por género o título simplemente pronunciándolo por voz. Como asistente digital, el dispositivo es más bien limitado. Se ha integrado a Siri, el «cerebro» que mueve las peticiones de voz, en un altavoz, con lo que se tendrá dos software trabajando a la misma vez (en el HomePod y en el iPhone). Aunque reconoce la voz muy bien, incluso sin levantar la voz desde la otra punta de la habitación.