Noticias de "google"

06-09-2018 | abc.es
Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. La crisis de reputación que se han visto sometidas estas plataformas a consecuencia de su dejadez con las llamadas «fake news» -noticias falsas- o su tratamiento demasiado laxo frente a los mensajes extremistas ha provocado que más de un usuario se replantee si vale o no la pena formar parte de estos servicio que, cmo en el caso de Facebook, acumulan más de 2.300 millones de usuarios en todo el mundo. Así lo considera el científico y escritor Jaron Lanier en su último ensayo, que lleva por título «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato». Una obra de auténtica reflexión que se pasea por ciertas controversias en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara el autor. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80 la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste. Decálogo para irse de las redes sociales 1.- Estás perdiendo el libre albedrío 2.- Es la mejor manera de resistir a la locura de nuestro tiempo 3.- Te están convirtiendo en un idiota 4.- Están socavando la verdad 5.- Están vaciando de contenido todo lo que dices 6.- Están destruyendo tu capacidad de empatizar 7.- Te hacen sentir infeliz 8.- No quieren que tengas dignidad económica 9.- Hacen imposible la política 10.- Aborrecen tu alma
06-09-2018 | abc.es
Por qué tienes que borrar tus redes sociales de inmediato
Las redes sociales están convirtiendo a las personas en seres rencorosos, con falta de empatía, tristes, asustadizos, aislados y banales. Así lo considera Jaron Lanier en su libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato», una obra de auténtica reflexión en la que pone de manifiesto cómo seguir siendo autónomos e independientes en un mundo en el que Facebook, Twitter, Google y compañía nos vigilan sin cesar y se hacen cada vez más poderosas y ricas. Para quienes aún no se hayan dado cuenta, las grandes corporaciones tecnológicas ganan infinitas cantidades dinero a costa de los usuarios, influyendo en su comportamiento y cambiándolo a su antojo. A pesar de esta cruda realidad, «Internet en sí no es un problema», aclara Lanier. Este científico y escritor, conocido por fundar en los años 80' la primera compañía de realidad virtual (VPL Research), domina a la perfección el mundo «tech» de Silicon Valley. «No tienes que renunciar a tus amigos» pero «no hay necesidad que una compañía embaucadora se interponga entre tú y ellos», continúa. También, explica, el usuario puede ver vídeos en Youtube sin usar una cuenta de Google. «Tendrás una experiencia mucho menos manipuladora». Y es que aunque la mayoría de los usuarios no sean conscientes, la verdad es que las redes sociales despliegan tal vigilancia constante que son capaces de manipular el inconsciente de cada persona. Por esta razón, Jaron Lanier ofrece diez argumentos para borrar nuestro rastro de la Red al mismo tiempo que detalla cómo funciona el entramado de empresas tecnológicas que se dedican a recopilar datos de millones de usuarios y manejar a su antojo un sinfín de información. Basta con recordar Cambridge Analytica. Entre las razones que aduce Lanier para huir de las redes sociales se encuentran la pérdida del libre albedrío con la publicidad dirigida o la infelicidad que en verdad genera Facebook por mucho que Mark Zuckerberg se empeñe en «conectar personas». Cabe recordar que los «Amigos» de la mayor red social son en realidad seres manipulados, es decir, el producto, no el cliente. La influencia de las redes sociales en la política, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones, o incluso en la economía, ya que el modelo de negocio de estas empresas se basa en recopilar datos de los usuarios y ganar dinero con ellos, son otras de las razones que analiza el autor. Por descabellada que parezca esta idea, el experto asegura que el usuario ahorrará tiempo «tomando el control» de su propia vida. «Te asombrará descubrir -dice- cuanto tiempo te hacían perder las estratagemas de incordio». Si el usuario abandona sus cuentas , aunque solo sea durante un tiempo, será capaz de tomar consciencia, de pensar por sí mismo, sin influencias ni oscuras artimañas que las redes sociales ejecutan de forma indiscriminada. «Si quieres una vida más feliz, un mundo más justo y pacífico, o simplemente la oportunidad de pensar por ti mismo sin ser monitoreado e influenciado por las corporaciones más ricas de la historia, lo mejor que puedes hacer es cancelar tus cuentas», insiste.
06-09-2018 | abc.es
«Fake news»: Facebook se ciñe al guión, Twitter se abre en canal y Google deja la silla vacía
Ni el Congreso ni el Senado de Estados Unidos piensan pasar por alto el poder que en la última década las grandes tecnológicas han acaparado en su país y en todo el mundo. La influencia de las «fake news», las noticias falsas que se dispersaron por sus plataformas a la velocidad del viral y que interfirieron en procesos electorales como las presidenciales de EE.UU. de 2016 (que dieron la victoria a Donald Trump), son prueba de ello. Y ahora, a unos meses de elegir a los próximos candidatos a presidentes, la administración quiere respuestas y acciones. Por eso ha llamado este miércoles a comparecer a representantes de Facebook, Twitter y Google, pero solo los dos primeros se han prestado al combate. La directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, no se salió del discurso oficial. Con un semblante serio, pero revelando una seguridad incluso excesiva -más teniendo en cuenta que a su red social se le «escapan» diariamente miles de cuentas falsas que propagan este tipo de contenido-, ha afirmado ante el Senado que está «en guerra» contra estos entes digitales, que ya no solo llegan de Rusia, sino también de otras partes del planeta, como Irán. La número dos de Facebook ha vuelto a admitir que fueron demasiado lentos «para detectarlo y para actuar», y ha entonado el «mea culpa» de nuevo: «Eso es culpa nuestra. Esta interferencia fue completamente inaceptable, violó los valores de nuestra empresa y del país que amamos», ha asegurado en un discurso con tintes patrióticos más exagerados de los que mostró su «jefe», Mark Zuckerberg, cuando relató delante de la misma cámara primero y del Congreso después, la situación después del escándalo de datos con Cambridge Analytica, por el que se utilizaron los datos de 87 millones de personas en el mundo entero también con el fin de interferir en procesos políticos (si bien con un responsable mucho más etéreo). Ha enumerado los esfuerzos de la tecnológica en detectar y cerrar cuentas falsas y también se ha referido a la publicidad, que ahora se plantea como un sistema más transparente sobre todo en cuanto a la propaganda política. «Estos pasos no detendrán a todos los que intenten jugar con el sistema, pero lo harán mucho más difícil», ha afirmado Sandberg, sin salirse un ápice del discurso oficial. Twitter no sabe cómo arreglarlo En la línea contraria se ha mostrado el director general de Twitter, Jack Dorsey, quien se mostraba mucho más taciturno y arrepentido. «Soy una persona de pocas palabras y normalmente tímida, pero me doy cuenta de la importancia de hablar ahora», comenzaba Dorsey en su discurso, en el que recalcaba que la red social del pájaro identifica unos 10 millones de cuentas falsas a la semana. Sin embargo, afirmó que su compañía aún no ha dado con la clave para acabar con el fenómeno de las «fake news», que le están costando a Dorsey que sus acciones hayan bajado un 5%. «Si no encontramos soluciones a los problemas que estamos viendo, perdemos nuestro negocio», ha aseverado el directivo. No obstante, Dorsey insistió en que su empresa no puede imponer a los usuarios cómo manejar la red social, mientras Twitter trata de encontrar la forma de frenar la manipulación con fines políticos en su plataforma. De hecho, Dorsey ha sido criticado por no poner veto a cuentas extremistas, como las de Alex Jones, un periodista de ideología de extrema derecha, al igual que el restablecimiento del perfil de Richard Spencer, líder de uno de los principales grupos que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Google ni está ni se le espera Al lado de Dorsey y Sandberg, una silla vacía con el letrero de «Google». En un principio, Alphabet (matriz de la tecnológica) confirmó su asistencia. Sonaron los nombres de Larry Page, fundador y CEO de Alphabet, o Sundar Pichai, sucesor de Page y consejero delegado de Google. Pero al final desde la tecnológica propuso enviar a su representante legal, Kent Walker, y la Cámara lo rechazó. Varios senadores se mostraron decepcionados con la ausencia, que puede granjearle a Google más enemigos de los que piensa. Más aún cuando el presidente Trump ha señalado directamente a su buscador acusándolo de manipular los resultados para que las noticias que hablan mal de él y de su partido tengan prioridad.
05-09-2018 | abc.es
Google Art Selfie: tu parecido razonable puede servir para algo más que un juego
Ya tenemos otro caso de manual. Una empresa pone a disposición de los usuarios un nuevo servicio. Es divertido y, de repente, se convierte en viral. Es lo que le ha sucedido a Art Selfie, una nueva función dentro de la aplicación Arts & Culture, un proyecto de Google que inició sus primeros pasos hace siete años. Pero, ahora, ha desembarcado en España permitiendo que los usuarios puedan buscar una coincidencia de sus rostros con una obra pictórica. El servicio se basa en la tecnología de reconocimiento facial -visión computerizada o biométrica- para que, una vez captada la imagen del usuario, el sistema localice en tiempo récord las conciencias de las facciones y la cara de la persona con retratos de obras pictóricas de algunos de los museos más importantes del mundo. Es decir, buscar tu parecido razonable con un cuadro. En concreto, se entrega hasta cinco resultados en función de la similitud con un «selfie». Dado que se pueden compartir, los usuarios han inundado de sus dobles artísticos en las redes sociales. Por supuesto, forma parte de una serie de alianzas con distintas galerías para digitalizar las obras, una medida que inició hace varios años la compañía norteamericana. En concreto, se estima la presencia de lienzos de unos 1.200 museos de 70 países. Con ello, uno puede divertirse buscando si se parece a alguna obra históricas. El resultado es un mero pasatiempo, un simple entretenimiento que permite echarse unas risas con los amigos: «me parezco a Rembrandt», «pues yo al caballero de Anton van Dyck». Google: «no se guardan los resultados» Pero puede tener un trasfondo mayor. El servicio, que inició sus primeros pasos en España este martes, ha despertado de nuevo los recelos en torno a la privacidad y seguridad biométrica de estas plataformas. «No se guarda nada en ninguna plataforma, ni en ningún dispositivo», relatan fuentes de Google en declaraciones a ABC. «No está ligado a la cuenta de Google del usuario, nadie se queda con esa información y Google no la utiliza para nada», añaden. «Solo hace uso de la imagen en los segundos que dura el proceso de match para comprobar entre las obras de arte de nuestros socios aquellas que se parecen a los rasgos de la cara de la persona pero automáticamente se borra después de haberlo realizado», defiende la compañía tecnológica con sede en Mountain View (California, Estados Unidos). Es decir, en principio solo representa un sistema para buscar coincidencias. «Solo hace uso de la imagen en los segundos que dura el proceso de match para comprobar entre las obras de arte de nuestros socios aquellas que se parecen a los rasgos de la cara de la persona pero automáticamente se borra después de haberlo realizado» Expertos en derecho digital y nuevas tecnologías consultados por este diario apuntan a que Arts Selfie es otro ejemplo de cómo servicios gratuitos sirven para «entrenar» los sistemas de «machine learning» -aprendizaje automático- y lograr que los usuarios aporten voluntariamente datos tan relevantes como sus rostros. «Este servicio ya planteó dudas cuando comenzó, en particular respecto al almacenamiento de los selfies enviados, y su posible uso posterior como método de entrenamiento de las inteligencias artificiales de Google en materia de reconocimiento facial», sostiene Sergio Carrasco, jurista experto en derecho digital de Fase Consulting. «Lo que demuestra esta herramienta es que, de nuevo, es fácil conseguir que los usuarios aporten voluntariamente datos tan relevantes como son sus rostros a apps de este tipo, con excusas como "a qué obra de arte te pareces"» En su opinión, hay que recordar que se trata de una entidad privada con lo que «difícilmente ofrecería un servicio si no pudiera obtener algún tipo de beneficio, aunque fuera indirecto como la obtención de las estadísticas mencionada». Una idea que vuelve a representar uno de los mantras de la tecnología: cuando el producto es gratuito es que el producto eres tú. «Lo que demuestra esta herramienta es que, de nuevo, es fácil conseguir que los usuarios aporten voluntariamente datos tan relevantes como son sus rostros a apps de este tipo, con excusas como "a qué obra de arte te pareces"», considera este experto. No obstante, este experto se pregunta: «en este caso puede ser que solo sean utilizados en los términos indicados por Google, pero ¿realmente son conscientes de lo que podría suceder si quien solicitara su rostro tuviera malas intenciones? Lo dudo, muchas veces se subestiman los riesgos, al igual que sucede con otros datos personales en redes sociales cuando miramos "el valor de tu cuenta", "qué película te identifica"». Por su parte, Samuel Parra, abogado especializado en nuevas tecnologías, asume que ha sido «incapaz» de encontrar en los términos y condiciones de la aplicación unas cláusulas específicas para este servicio, algo que «ya de por sí llama la atención». «Si atendemos a la política general, choca con lo que dice Google de que no almacenan las fotos. Eso no es lo que dice su política de privacidad, que dice muchas cosas, entre ellas, que la información que recaba puede ayudar a mejorar otros servicios suyos. ¿Cuáles? Cualquiera que tenga», advierte. «Otra duda que me despierta es para qué va a servir entrenar su inteligencia artifical con nuestros rasgos faciales. Eso es porque quiere sacar provecho de alguna manera. Es evidente que lo quiere para algo». La edad de la inocencia (perdida) En la misma línea se sitúa Borja Adsuara, experto en derecho digital y exdirector de Red.es, quien considera que en muchas ocasiones las compañías tecnológicas desarrollan servicios aparentemente inocentes cuyo objetivo final es captar datos personales. «¿Usted se cree que una gran empresa tecnológica se va a gastar mucho dinero en una aplicación que sea solo un juego? Esto del cebo y el caramelito para que piques, lo han hecho muchas veces. Estamos en la edad de la pérdida de la inocencia. Queremos saber si esto tiene este fin o es un truco para captar una imagen que se va a utilizar para otras cosas. Nos pueden acusar de desconfiados, sí, pero somos más exigentes. Tenemos derechos a ser desconfiados», explica. Queremos saber si esto tiene este fin o es un truco para captar una imagen que se va a utilizar para otras cosas. Nos pueden acusar de desconfiados, sí, pero somos más exigentes. Tenemos derechos a ser desconfiados» Por otro lado, señala las dudas razonables que alberga la sociedad en general después de vivir varios escándalos de datos seguidos. «Mucha gente no se cree que una gran empresa tecnológica se vaya a gastar mucho dinero en una aplicación que sea solo un juego. Esto del cebo o el caramelito para que piquen y lo han visto otras veces. Tras el caso de la aplicación "This is Your Digital Life" y el uso de los datos que hizo Cambridge Analytica, estamos en la edad de la pérdida de la inocencia», afirma. Este experto da en la clave: son pocos los usuarios quienes se leen concienzudamente las cláusulas de las plataformas digitales que utilizan, el «contrato» por el que se puede llegar a ceder voluntariamente los derechos de las imágenes o videos que se publican. «Como no nos los leemos, quienes lo tienen que leer es la Agencia Española de Protección de Datos. Al igual que no se ponen en el mercado un producto sin que la autoridad pertinente lo revise, alguien lo tiene que leer para ver si cumple con los requisitos de protección de datos», sugiere. En este caso, Art Selfie remite a los términos y condiciones generales, pero el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que el consentimiento sea «expreso y específico», con lo que Adsuara insiste en la idea: la información que se ofrece en el momento de la captación de los datos también debe ser específica. «Para ser justos, sí hay un aviso en la pantalla antes de "empezar" a usar la aplicación. Pero, aunque es de agradecer, no parece que solo con eso se cumplan las obligaciones de información que establece el RGPD, y se echan de menos unos Términos y Condiciones de Uso específicos de la aplicación. La confusión y desconfianza la ha podido crear la propia empresa, al remitir a los términos y condiciones de uso generales de Google, que son excesivamente amplios».
05-09-2018 | abc.es
Silicon Valley se defiende ante el Congreso de Estados Unidos: «Facebook ayuda a proteger la democracia»
Nueva bola de partido para Silicon Valley. En medio de los golpes y restos de los anteriores encuentros disputados ante las autoridades gubernamentales de Estados Unidos, las multinacionales Facebook, Google y Twitter se defienden este miércoles en el Congreso de las acusaciones de dejadez ante supuestas injerencias extranjeras en las elecciones presidenciales de 2016. Las firmas tecnológicas, que llevan tiempo intentando recuperar la confianza pérdida en el último año, aprovecharán, además, para defender sus posiciones de cara a las próximas elecciones legislativas de noviembre, las de mitad de mandado y que supondrán una prueba de fuego para el presidente republicano Donald Trump. Los servicios de inteligencia estadounidenses y comités parlamentarios de investigación han acusado al Kremlin de estar detrás de los intentos de manipulación de la opinión pública a través de Facebook en 2016, lo que el gobierno de Moscú ha negado en reiteradas ocasiones. En los últimos meses estas empresas han puesto en marcha una batería de medidas para reducir las llamadas «fake news» y combatir el uso de sus plataformas por grupos vinculados a Rusia, aunque existe el temor de que vuelva a producirse intentos de manipulación en el electorado. Así, el fundador y consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, y la número dos de Facebook, Sheryl Sandberg, prestan declaración ante el Comité de Inteligencia del Senado. Se espera que den explicaciones acerca de sus operaciones para frenar una posible influencia extranjera, informa AFP. También, Dorsey acude a la Cámara de Representantes para hablar sobre «transparencia y responsabilidad». El fundador y consejero delegado de Facebook, Mark Zuckerberg, ha defendido una vez más los constantes esfuerzos de la red social para combatir la manipulación política y ayudar a «proteger la democracia» en una columna publicada el martes. El texto, titulado «La protección de la democracia es la carrera de armamentos. Esto es cómo Facebook puede ayudar», se hace público justo antes de que los representantes de las principales compañías del sector acudan a declarar ante los representantes políticos. Dorsey no impide cuentas extremistas Una intervención que viene precedida de un nuevo escándalo. Según informó «The Wall Street Journal», Dorsey ha intervenido en varias ocasiones para imponer su criterio ante sus empleados con el objeto de permitir que perfiles relacionados con grupos extremistas continúen activas. El máximo responsable de la compañía permitió -defiende la publicación- que Alex Jones, un periodista de ideología de extrema derecha, continuara en Twitter pese a los escándalos, al igual que el restablecimiento de la cuenta de Richard Spencer, líder de uno de los principales grupos que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Un hecho que ha motivado, de nuevo, a que surjan críticas alrededor de los constantes mensajes de extremistas que propagan la violencia en esta plataforma. «Estamos decididos a mantener todas las voces» es el argumento de Dorsey. Las intervenciones de los representantes de las compañías tecnológicas se producen en un momento delicado, poco tiempo después de que el propio presidente de los EE.UU. haya advertido públicamente a los gigantes de internet de vetar las opiniones de millones de personas. De hecho, ha acusado a Google de manipular los resultados de su motor de búsqueda en beneficio de los medios de comunicación posicionados a la «izquierda» y críticos contra una ideología conservadora. Pero la desconfianza hacia los servicios digitales ha ido en aumento en el último año. Un estudio de la firma de análisis Pew Research Institute (elaborado en junio) pone de manifiesto que el 43% de los encuestados cree que estas empresas defienden las opiniones de grupos progresistas en lugar de las conservadoras. El 72% de ellos, en cambio, considera que las redes sociales censuran las opiniones políticas. Rusia acusa a Google de manipular las elecciones Según el medio «Sputnik News», la Comisión Electoral Central Rusa (CEC) y el Servicio Federal de Supervisión de Comunicaciones, Tecnología de la Información y Medios de Comunicación del gobierno ruso han acusado a Google de manipular los resultados de búsqueda de cara a las elecciones locales que se celebran en el país el próximo domingo. El gobierno de Vladimir Putin cree que el buscador publica videos del líder opositor Alexei Navaln i, en prisión por violar el orden público a principios de año, en los que llama a protestas masivas. El gigante de internet no ha respondido a las acusaciones.
04-09-2018 | elpais.com
Google renueva Chrome en el décimo aniversario del buscador
La compañía se lanza al mercado de la foto en papel con la venta de álbumes
04-09-2018 | elpais.com
Google se lanza al mercado de la foto en papel con la venta de álbumes
La aplicación de almacenaje de fotografías permite la selección de imágenes sin un programa añadido
04-09-2018 | abc.es
¿Tienes un doble en alguna obra de arte? Google te lo dice con un «selfie»
Saber si tu rostro tiene visos de artístico. Saber si tus rasgos faciales se asemejan, o lo intentan, con un cuadro histórico. ¿Y si te pareces al retrato de Frida Kahlo? ¿O si tu sonrisa se parece a la de la enterna Mona Lisa? La inteligencia artificial y el reconocimiento facial son dos de las tecnologías de las que más se va a hablar en los próximos años. Google ha unido ambas para crear una función muy curiosa llamada Art Selfie, que forma parte de Google Arts & Culture, y que llega finalmente a España después de lanzarse en su versión en inglés en enero. Con ella podrás comprobar si tuviste un doble al que pintaron en una obra de arte con solo hacerte un «selfie». Está disponible tanto para los sistemas operativos Android como para iOS. Se trata de una nueva función de la aplicación Google Arts & Culture, que permite a sus usuarios aprender sobre arte, acceder a fotografías, vídeos o manuscritos antiguos, así como reconocer trabajos con solo tomar una imagen o hacer visitas guiadas por museos en realidad virtual, una tecnología inmersiva que permite adentarse en un mundo digital alternativo. Esta herramienta ha incorporado la posibilidad de que compares tu foto con esta extensa base de datos, arrojando distintos resultados con personajes retratados en estas obras. Además este sistema de inteligencia artificial no solo es capaz de interpretar la forma del rostro, sino también diferenciar rasgos característicos difíciles de apreciar a simple vista, basados en patrones biométricos. «Hemos aumentado más del doble el número de obras de arte disponibles anteriormente, para que puedas encontrar tu parecido entre decenas de miles de retratos, a veces con resultados sorprendentes», añade en un comunicado Michelle Luo, responsable de producto de Google Arts & Culture, quien apunta a que la compaía está «constantemente experimentando con nuevos mecanismos para que las personas descubran el arte e interactúen con él». Cómo funciona 1.- Descarga la aplicación Google Arts & Culture 2.- Dirígente a la función Art Selfie 3.- Captura un selfie desde la cámara del móvil. Tu foto se compara con rostros de obras de arte que nos han facilitado los museos con los que colabora la empresa. 4.- En un breve instante, verás los resultados con un porcentaje para estimar el parecido visual entre cada resultado y tu rostro.
04-09-2018 | abc.es
Así puedes saber si tu retrato está en un museo con solo hacerte un selfie
Saber si tu rostro tiene visos de artístico. Saber si tus rasgos faciales se asemejan, o lo intentan, con un cuadro histórico. ¿Y si te pareces al retrato de Frida Kahlo? ¿O si tu sonrisa se parece a la de la enterna Mona Lisa? La inteligencia artificial y el reconocimiento facial son dos de las tecnologías de las que más se va a hablar en los próximos años. Google ha unido ambas para crear una función muy curiosa llamada Art Selfie, que forma parte de Google Arts & Culture, y que llega finalmente a España después de lanzarse en su versión en inglés en enero. Con ella podrás comprobar si tuviste un doble al que pintaron en una obra de arte con solo hacerte un «selfie». Está disponible tanto para los sistemas operativos Android como para iOS. Se trata de una nueva función de la aplicación Google Arts & Culture, que permite a sus usuarios aprender sobre arte, acceder a fotografías, vídeos o manuscritos antiguos, así como reconocer trabajos con solo tomar una imagen o hacer visitas guiadas por museos en realidad virtual, una tecnología inmersiva que permite adentarse en un mundo digital alternativo. Esta herramienta ha incorporado la posibilidad de que compares tu foto con esta extensa base de datos, arrojando distintos resultados con personajes retratados en estas obras. Además este sistema de inteligencia artificial no solo es capaz de interpretar la forma del rostro, sino también diferenciar rasgos característicos difíciles de apreciar a simple vista, basados en patrones biométricos. «Hemos aumentado más del doble el número de obras de arte disponibles anteriormente, para que puedas encontrar tu parecido entre decenas de miles de retratos, a veces con resultados sorprendentes», añade en un comunicado Michelle Luo, responsable de producto de Google Arts & Culture, quien apunta a que la compaía está «constantemente experimentando con nuevos mecanismos para que las personas descubran el arte e interactúen con él». Cómo funciona 1.- Descarga la aplicación Google Arts & Culture 2.- Dirígente a la función Art Selfie 3.- Captura un selfie desde la cámara del móvil. Tu foto se compara con rostros de obras de arte que nos han facilitado los museos con los que colabora la empresa. 4.- En un breve instante, verás los resultados con un porcentaje para estimar el parecido visual entre cada resultado y tu rostro.
04-09-2018 | abc.es
¿Puede una Inteligencia Artificial detectar en internet imágenes de abuso sexual infantil? Google cree que sí
La Inteligencia Artificial (IA) se ha situado en la parrilla de salida de las nuevas tecnologías. La pista de despegue del futuro. Es el candente clavo al que se han agarrado las empresas del sector en los últimos años para potenciar sus servicios digitales cotidianos, aunque técnicamente no se haya alcanzado aún una autonomía real. Pero les sirve para mejorar los comportamientos de las herramientas que se emplean diariamente. El último intento de Google de combatir la difusión de material que contiene imágenes o videos de abuso sexual infantil en internet se apoya en la IA. Una nueva herramienta desarrollada por el gigante de internet promete «identificar rápidamente imágenes» de este tipo -que supone un delito en muchos estados- incluso si «no han sido catalogadas previamente». Esta herramienta, que promete detectar hasta un 700% más de contenido de este tipo durante el mismo período de tiempo que los sistemas clásicos, forma parte de una colaboración entre la multinacional estadounidense y diversas ONG especializados en este problema. «Mediante el uso de redes neuronales profundas que procesan las imágenes, a partir de ahora podemos ayudar a los revisores a ordenar las imágenes priorizando el contenido de este tipo», explica en un comunicado Nikola Todorovic, director de ingeniería de Google. La clave de este sistema es que la criba de unas imágenes y otras se realiza de manera automática, acelerando todo el proceso y reduciendo, señala la compañía, el «número de personas que deben estar expuestas a ellas, un trabajo que puede derivar en graves consecuencias psicológicas». La base es que, una vez marcado el contenido que se puede considerar como «abusivo», el servicio analizará buscará coincidencias y, cuando se localice, el moderador recibirá una alerta para que se centre en su análisis. Los mecanismos de revisión automática, empleados por diversas compañías del sector como Facebook, han sido objeto de confrontación, sin embargo, dados los resultados dispares en ocasiones y se han revelado como insuficientes para combatir ciertas prácticas en las plataformas sociales como la difusión de bulos y mensajes extremistas. Pero Google plantea una idea distinta. Si bien los enfoques tradicionales para localizar este contenido se han basado exclusivamente en la comparación con algoritmos conocidos, el clasificador se mantiene actualizado con los supuestos delincuentes al añadir también el contenido que no se ha confirmado previamente como imágenes de pedofilia y abusos sexuales infantiles. «La identificación rápida de imágenes recientes significa que los niños que sufren abusos sexuales en estos momentos tienen muchas más probabilidades de ser identificados y protegidos de nuevos abusos», asegura el ejecutivo de la compañía. El objetivo, apuntan los responsables del proyecto es hacer de internet «un lugar más seguro».
143