Noticias de "google"

20-11-2017 | abc.es
Apple retrasa hasta 2018 la llegada de HomePod, su altavoz inteligente
Cuando el río suena es que agua lleva. Y en el mundillo de la tecnología de consumo, en donde todo se mueve con tiempos estratégicos, aún más. Desde hacía muchos meses que no se sabía más información del HomePod, el altavoz inteligente de Apple que presentó en la pasada conferencia de desarrolladores. No era nada halagüeño que uno de los dispositivos más esperados de la firma americana no diera señales de vida en tanto tiempo. Su silencio está claro ahora. La razón: se traslada a 2018. Según informan desde el medio especializado «The Verge», los planes del lanzamiento comercial del dispositivo se han trastocado y ha obligado al gigante de la tecnología a interrumpir los plazos. Llegará al principio del próximo año a EE.UU, Reino Unido y Australia porque se necesita «más tiempo» para dejarlo listo en condiciones. Una necesidad de cara a mejorar el producto y probarlo antes de enviarlo al mercado, no sea que su adopción sea menor e incluso dé problemas. Originalmente, estaba prevista su llegada para diciembre, coincidiendo con la campaña navideña, generalmente de incremento de ventas. Con un precio de 349 dólares, el HomePod está programado para asumir no solo sistemas de sonido de gama alta sino también, y ahí su gran atractivo, como asistente inteligente como Amazon Echo y Google Home, gracias a la inclusión del asistente de voz Siri. De diseño cilíndrico, cuenta con una pila de siete altavoces, un subwoofer de cuatro pulgadas y una matriz de seis micrófonos, para recoger el sonido y las instrucciones. Y no solo eso, sino que HomePod también es capaz de leernos noticias, decirnos el tiempo, enviar mensajes, configurar alarmas, convertir medidas, traducir.. Y puede detectar lo que decimos aunque estemos en el otro extremo de la habitación.
20-11-2017 | abc.es
Trucos y consejos para lograr buenas fotografías con tu «smartphone»
Vale, lo asumimos. Ni todos los teléfonos móviles inteligentes actuales tienen las mismas prestaciones a nivel fotográfico ni tampoco todos los usuarios son genios del encuadre. Lograr una buena fotografía también es cuestión de suerte, de estar en el momento adecuado en el sitio correcto. Pero gracias a los «smartphones» se tiene en el bolsillo unas cámaras bastante decentes. La fotografía móvil es algo ya muy común y, con cierto cariño y siguiendo algunas pautas, se pueden tomar postales impresionantes. Después de que Apple popularizara las dobles lentes en los móviles el pasado año con el iPhone 7 Plus, esta temporada ha dejado como una tendencia a seguir la inclusión de dos cámaras en un solo dispositivo. Esta configuración técnica promete jugar con la profundidad de campo y lograr efectos asombrosos. Dispositivos como el iPhone X, el Samsung Galaxy Note 8, el LG v30 o el Huawei Mate 10 han apostado por este concepto, aunque otras propuestas recientes como el Google Pixel 2 XL también consiguen estupendos resultados y eso que solo emplea un único sensor. En el caso del nuevo iPhone, la firma norteamericana ha continuado con su gran aportación, el llamado Modo Retrato, que se ha convertido rápidamente en una de las capacidades favoritas de los usuarios. Su característica más destacada es la posibilidad de hacer retratos con un efecto de profundidad de campo que difumina el fondo y resalta al sujeto en cuestión, una idea que se conoce como el efecto «bokeh». Gracias a su uso se resalta en primer plano por ejemplo el rostro. Distancia del sujeto en profundidad Antes que nada es importante tener en cuenta que cualquier fotografía está condicionada por la luz entrante, con lo que se obtienen mejores resultados con luz natural, siempre que sea posible. Para conseguir mejores resultados en lo referente al Modo Retrato, uno de los aspectos a tener en cuenta es la distancia del sujeto. Si se acerca el usuario y se enfoca bien se pueden conseguir, entre otras cosas, resaltar los pequeños detalles que, al final, marcan la diferencia. En el caso del iPhone, este modo utiliza la lente de teleobjetivo, por lo que es conveniente tomar las fotos a unos 2,5 metros de distancia. Se obtienen mejores resultados cuando el sujeto está quieto, así que es necesario pedirle por favor a la persona que pose. En el resto de imágenes, es importante tener en cuenta algunas técnicas fotográficas como prestar atención a la simetría del encuadre, si está bien centrado o no, los planos detalle al máximo, las perspectivas posibles, así como los planos picados o contrapicados. Elegir un buen fondo para el desenfoque Si el fondo, por ejemplo, es más homogéneo se puede resaltar la figura. Así, el usuario puede intentar recortar todo aquello que pueda distraer el foco de atención para que las miradas se centren en el propio rostro del sujeto. Incluso es posible jugar con los contrastes, como identificar la sombra y dejar el sol detrás. Gracias a esta opción se consigue un efecto de contraluz muy artístico, apuntan desde la firma norteamericana. También es aconsejable reducir la exposición para que las imágenes resulten más cinematográficas si cabe. En ese sentido, es necesario fijarse en la luz, uno de los secretos de la fotografía. Por tanto, disponer de una iluminación suave y difusa puede contribuir a que el sujeto salga más favorecido. Desde una zona que no esté demasiado concurrida y que no tenga elementos que distraigan ayudará a potenciar el efecto de desenfoque. Muchos de los dispositivos incluyen entre sus prestaciones sistemas de detección de fase que contribuye a que las fotografías en movimiento o en condiciones de poca luz tengan mejores resultados. Otra de las funciones que ya empiezan a soportar las cámaras móviles de algunos modelos es el HDR -Alto Rango Dinámico-, que extenderá los contrastes. Activando esta función se puede acentuar los contrastes y las sombras, pero aquí dependerá del hardware y el software disponible en el terminal. Ojo con el uso del flash La mayoría de los teléfonos móviles cuentan con un sistema de iluminación puntual o flash que permite, si se utiliza con criterio, efectos curiosos. Pero hay que llevar cuidado de cuándo se emplea porque puede quemar las imágenes y que éstas, por ejemplo, queden excesivamente blancas e iluminadas. Y puede parecer una tontería, explican desde la compañía Neffos, marca de móviles de TP-Link, pero no lo es: si el usuario está a más de dos metros de distancia del objeto a fotografiar la luz del flash no llegará a iluminarlo, por lo que la foto se verá aún peor que si no se utiliza. Del mismo modo, si está muy cerca del sujeto a fotografiar, el flash quemará la imagen y puede que la persona salga completamente blanca. Por eso, aconsejan, si el usuario quiere hacer fotos de paisajes nocturnas, o muy cerca del sujeto a fotografiar, mejor sin flash. En el caso de la fotografía nocturna también influirá el tipo de móvil y la apertura focal que tenga, pero es muy recomendable usar un trípode en estas situaciones o, simplemente, apoyar el terminal de alguna manera, aunque afortunadamente hay ya modelos de «smartphone» que han instalado estabilizador óptico de imagen que evita los movimientos de las imágenes. Retocar desde una «app» de fotografía Puede que, después de tomar la imagen, se necesite retocar algún aspecto como la iluminación, el enfoque, el contraste o el encuadre. Si es así, hay numerosas aplicaciones para móviles que pueden mejorar los resultados. Instagram, la red de fotografía más popular, ha potenciado el uso de filtros, pero también se pueden encontrar algunos editores como Focos, Portrait, Aviary, PSExpres, Effects Studio, VSCO o Lightroom. Aunque algunos modelos de teléfonos permiten, como de marcas como Apple o Huawei, captar las imágenes en blanco y negro, ese resultado también es posible con una «app». Otras consideraciones En el campo de la fotografía el ensayo y la experimentación están a la orden del día. Probar técnicas y jugar con ciertos planos puede que los resultados sean magníficos. Por ejemplo, y también dependiendo del tipo de cámara, es posible combinar barridos o desenfoques en movimientos (en iOS hay un modo de larga exposición muy interesante), apoyarse en el reflejo de espejos u otro elemento que refleje la imagen, hacer uso de la fotografía macro -obtener imágenes grandes de elementos pequeños-, la famosa regla de los tercios -dividir la imagen en líneas horizontales y verticales-, tirar de las simetrías de los objetos o aprovechar los planos enfocados si se puede con el enfoque manual.
20-11-2017 | abc.es
Lo que debes mirar a la hora de comprar una televisión
La televisión ha dejado de ser aquella «caja tonta» que se decía hace décadas. Con la llegada de internet y los avances en nuevos materiales y diseños, las « smart TV » ya forman parte del hogar de millones de consumidores. Su elección, sin embargo, es una tarea difícil, que requiere de un parón reflexivo y hacerse algunas preguntas al respecto. Más que nada porque existe en el mercado muchos modelos distintos de muchos fabricantes, demasiadas gamas y tipos, configuraciones de todo tipo infinidad de precios. Las principales marcas, además, renuevan su catálogo cada año bajo la promesa de «esto es lo mejor que hemos hecho nunca». Es cuestión de no apresurarse y saber elegir bien un producto, muchas veces de precios altos, que tiene que tener una cierta durabilidad. Muchas veces se puede pagar el «pato» de ser el primero en adquirir un producto salido del horno tecnológico. En la última temporada han sobresalido los modelos de mayor resolución. La definición 4K o Ultra Alta Definición (UHD) ya se ha convertido en el estándar de imagen a perseguir, pero en muchas ocasiones están condenadas a sacarle verdaderamente partido dentro de unos cuantos años cuando esta calidad de reproducción sea algo habitual. Aún así, ha funcionado en el mercado. Las ventas de televisores 4K alcanzarán las 17 millones de unidades este año, según un informe de la consultora especializada Dataxis. Comparar las ventajas y desventajas de cada una de ellas es fundamental para no arrepentirse luego. Tipo de pantalla: OLED, LED, QLED? Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión es mirar siempre a largo plazo. Un televisor que se precie debe regirse por su calidad de imagen. Hay diferentes tecnologías actualmente, algunas perfeccionadas y otras relativamente nuevas, que logran buenos resultados. Hoy en día se aplaude la tecnología tipo OLED porque dominan a la perfección el rango del color y se mueve como pez en el agua con los niveles de contrastes. Después de dar el salto en las televisiones se está generalizando también en los teléfonos móviles inteligentes. Entre sus ventajas se encuentran unos colores intensos y unos contrastes profundos, consiguiendo que las texturas más oscuras se aprecian con mayor intensidad. Peca, sin embargo, de un escasa brillantez respecto a otras tecnologías anteriores Culpa de eso se debe, en parte, a la idea con la que trabaja este tipo de paneles. Están compuestos por una serie de diodos orgánicos que cuando pretenden mostrar los negros de las imágenes simplemente se apagan y no reducen su iluminación como es en el caso de las pantallas LCD LED tradicionales. Pero para entendernos, ¿cómo funcionan los OLED? Los paneles de este tipo se distribuyen por celdas capaces de iluminarse por sí misma, a diferencia de los LED que requieren de una fuente adicional. Esta forma de operar permite que, en efecto, los negros sean muy oscuros, logrando con ello un resultado asombroso. Sin embargo, y pese a sus virtudes, este tipo de pantallas «orgánicas» tienen una menor durabilidad y su complejo proceso de fabricación eleva ostensiblemente los precios finales. Por el contrario, el sistema de retroalimentación de los llamados paneles LED operan de manera distinta al requerir una fuente de iluminación externa, una serie de leds. Cuentan con una rejilla que muestra la disposición de unos diodos que emiten luz. Ello da como resultado una mayor brillantez y, por si fuera poco, la vida útil del producto es mayor. La mayoría de marcas trabajan con este tipo de paneles, mientras que los del del tipo OLED lo han impulsado marcas como Samsung o LG, pero en la actualidad otras firmas como Panasonic, Sony, Hisense también disponen de ellos en sus catálogos. Este año, sin embargo, ha surgido una tercera vía, impulsada por Samsung, que tira por la calle de enmedio. Se trata de una tecnología llamada QLED, presente en algunos televisores de esta temporada, y que utiliza los llamados puntos cuánticos («quantum dots», de ahí el nombre). Al igual que los LCD LED requieren de una fuente de iluminación externa pero cada píxel se pueden iluminar de manera individual, calibrando así la intensidad del contraste. Sin embargo, el negro profundo se le resiste todavía en comparación con los paneles orgánicos. Resolución: de Full HD a 4K (pasando por HDR) Además del tipo de pantalla es conveniente fijarse en la resolución. De ello depende, en parte, una buena reproducción de las imágenes. La mayoría de los televisores son Full HD, lo que quiere decir que ofrece cerca de 1.920 píxeles horizontales y 1.080 verticales, proyectando sobre la pantalla unos 2.073.600 puntos, una cifra que se obtiene por multiplicar los puntos de un lado por el otro. Pero el resultado depende de dos factores: el tamaño de pantalla y la señal emitida. En primer lugar, esa definición requiere de más espacio para cubrir la superficie si se trata de una pantalla de 47 pulgadas de diagonal y de una de 32 pulgadas. Un espacio u otro puede provocar que las imágenes se aprecian más pixeladas o borrosas. Pero también cabe destacar que si la emisión no se hace en esa calidad tampoco se podrá disfrutar, y por ahora hay poco contenido que le saca provecho, por, lo que hay que considerarlo como una televisión pensada más para dentro de unos años, es decir, para preparar el terreno para lo que venga. Es algo que le suele suceder a los televisores 4K o Ultra Alta Definición. Lo que expresan estos números es que esta clase de pantallas se mueven alrededor de los 4.000 píxeles. Es decir, muestra más contenido y detalles. En la actualidad, son pocas las emisiones de canales lineales que emiten a esta calidad, aunque muchos servicios digitales como Netflix o Amazon Prime Video ya soportan esta definición. Además, gracias a algunos productos y reproductores como las consolas Xbox One X o PlayStation 4 Pro, así como otros reproductores multimedia como Apple TV o Amazon Fire TV se pueden alcanzar tales características, pero dependerá, como es obvio, del contenido a reproducir. Otra de las tendencias actuales es la tecnología llamada HDR -Alto Rango Dinámico-, que ofrece un abanico más grande de colores y grises. Diseño y tamaño: de «normales» a monstruos El tamaño importa en el mundo de los televisores. No se aprecian tanto los detalles desde una diagonal de 32 pulgadas que desde 47 pulgadas, pero tampoco en una monstruosidad de 65 pulgadas como las que tienen algunos fabricantes. La decisión de compra de un modelo u otro tiene el condicionante del espacio en el que se va a alojar la televisión. No es lo mismo, por supuesto, en una habitación de 4 metros cuadrados que en un salón de 20 metros cuadrados. Como puede resultar obvio, las dimensiones encarecen el precio, por lo que se pueden encontrar modelos de 400 euros a superar fácilmente los 3.000 euros. Dependerá del presupuesto y del deseo de cada uno hacer un tipo de inversión u otra. Su inteligencia: de Android a WebOS Aunque lo importante es la calidad de imagen también se puede tener en cuenta otros aspectos de su interior. La mayoría de televisores de gamas media o alta disponen de una cierta «inteligencia». Gracias al software escogido por cada marca los usuarios pueden acceder a unos u otros servicios digitales. Hay varios formatos en función del sistema operativo, que se pueden reducir a tres: Android TV, WebOS y Tizen OS. Cada cual dispone una serie de servicios diferenciales, pero en su mayoría permiten que los usuarios se conecten a internet, compartan imágenes y videos en pantalla grande, reproduzcan videos desde plataformas como YouTube, accedan a ciertos servicios en «streaming» como Netflix, HBO o canales a la carta como Atresmedia Player o MiTele, así como determinadas propuestas de ocio. Aquí influye la experiencia de uso que uno más desee. Por ejemplo, en el caso de WebOS, que se puede encontrar en muchos modelos de LG, tiene una navegación muy intuitiva que gana enteros incluso con el mando Magic Remote, que funciona como un puntero. Dispone de la mayoría de aplicaciones más extendidas, aunque no existe la disponibilidad por ahora de HBO España, algo que sí cuenta con el apoyo de Samsung. La compatibilidad de dispositivos móviles basados en iOS, el sistema operativo de Apple, está más bien limitada, por lo que en su mayoría funcionan mejor con Android. Cabe recordar que existen numerosos aparatos, «dongles», «set top box» y reproductores multimedia tipo Apple TV, Roku TV, Amazon Fire TV o Google Chromecast que traen a la televisión las funciones propias de una «SmartTV». Objetivo: de ver la tele a disfrutar los videojuegos El objetivo de la tele también es un aspecto a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión. No es lo mismo un televisor pensado para disfrutar de películas y series que aquellos usuarios que van a querer vivir una experiencia más inmersiva con el consumo de videojuegos. En este último caso hay que fijarse en el tiempo de respuesta, dado que los aficionados podrán jugar como máximo a 60 cuadros por segundo desde consolas de sobremesa (y dependiendo de cada juego), por lo que se requiere de una tasa de refresco más alta. Se pueden encontrar desde 40 hercios, 120 hercios y superior. También se puede optar, por el contrario, por el diseño de la pantalla, ya sea plana o curva. El equipo de audio es fundamental a la hora de elegir un televisor, ya que las sensaciones son distintas en uno y en otro. Hay televisores con varios altavoces, subwoofer integrado, aunque afortunadamente se puede tirar de una barra de sonido que logra aportar una mayor potencia y efectos envolventes, ideales por ejemplo para ver películas. La conectividad es otro selección, por lo que hay que fijarse bien por ejemplo el número de entradas HDMI, destinadas por ejemplo a conectar aparatos y reproductores actuales como las PlayStation 4 o Xbox One.
20-11-2017 | abc.es
Lo que debes mirar a la hora de comprar un televisor
La televisión ha dejado de ser aquella «caja tonta» que se daba por hecho hace décadas y que, en el imaginario colectivo, era la ventana al mundo. Con la llegada de internet y los avances en nuevos materiales y diseños, las « smart TV » ya forman parte de los hogares de millones de consumidores. Su elección, sin embargo, es una tarea difícil, que requiere de un parón reflexivo y hacerse algunas preguntas al respecto. Más que nada porque en el mercado existen infinidad demodelos distintos de muchos fabricantes, demasiadas gamas y tipos, configuraciones que para el común de los mortales les puede sonar a chino, precios para toda clase de bolsillos. Las principales marcas, además, suelen renovar su catálogo cada año. Lo hacen bajo la promesa de «esto es lo mejor que hemos hecho nunca». Puede que sea así, pero no siempre lo último es lo mejor. Es cuestión de no apresurarse y saber elegir bien un producto, muchas veces de precios altos, que está condenado a tener una cierta durabilidad. Pocos están dispuestos a cambiarse de «tele» cada año. Muchas veces se puede pagar el «pato» de ser el primero en adquirir un producto salido del horno tecnológico. Esta última temporada ha dejado una tendencia clara, la mejora sustancial de la imagen, aparanco con ello los diseños atrevidos de otras épocas como los «curvados». La definición 4K o Ultra Alta Definición (UHD) es el estándar de imagen a perseguir por la industria, pero en muchas ocasiones están condenadas a que si se desea sacar verdaderamente partido tendrá que ser da aquí a unos cuantos años cuando esta calidad de reproducción esté extendida. Aún así, ha funcionado en el mercado. Las ventas de televisores 4K alcanzarán las 17 millones de unidades este año, según un informe de la consultora especializada Dataxis. Comparar las ventajas y desventajas de cada una de ellas es fundamental para no arrepentirse luego. Tipo de pantalla: OLED, LED, QLED? Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de comprar un nuevo televisor es pensar siempre a largo plazo. ¿Quiero que me dure muchos años? ¿Para qué lo voy a destinar? Una «tele» que se precie debe regirse por su calidad de imagen. Hay diferentes tecnologías actualmente, algunas perfeccionadas y otras relativamente nuevas que logran buenos resultados, pero cabe estar al tanto de sus características. Hoy en día se aplaude la tecnología tipo OLED porque dominan a la perfección el rango del color y se mueve como pez en el agua con los niveles de contrastes. Después de dar el salto en las televisiones se está generalizando también en los teléfonos móviles inteligentes. Entre sus ventajas se encuentran unos colores intensos y unos contrastes profundos, consiguiendo que las texturas más oscuras se aprecian con mayor intensidad. Peca, sin embargo, de un escasa brillantez si lo comparamos con otras tecnologías anteriores y, por extensión, de demostrada solvencia. Culpa de eso se debe, en parte, a la forma de trabajar de este tipo de paneles. Están compuestos por una serie de diodos orgánicos que cuando pretenden mostrar los negros de las imágenes simplemente se apagan y no reducen su iluminación como es en el caso de las pantallas LCD LED tradicionales. Pero para entendernos, ¿cómo funcionan realmente los OLED? El panel se distribuye por celdas capaces de iluminarse por sí mismas a diferencia de los LED que requieren de una fuente adicional. Esta forma de operar permite que, en efecto, los negros sean muy oscuros, logrando con ello un resultado asombroso. Sin embargo, y pese a sus virtudes, este tipo de pantallas «orgánicas» tienen una menor durabilidad y su complejo proceso de fabricación eleva ostensiblemente los precios finales. Por el contrario, el sistema de retroalimentación de los llamados paneles LED operan de manera distinta al requerir una fuente de iluminación externa, una serie de leds. Cuentan con una rejilla que muestra la disposición de unos diodos que emiten luz. Ello da como resultado una mayor brillantez y, por si fuera poco, la vida útil del producto es mayor. La mayoría de marcas trabajan ya con este tipo de paneles, mientras que los del del tipo OLED lo han impulsado marcas como Samsung o LG, pero en la actualidad otras firmas como Panasonic, Sony, Hisense también disponen de ellos en sus catálogos. Este año, sin embargo, ha aparecido una tercera vía, impulsada por Samsung, que tira por la calle de enmedio. Se trata de una tecnología llamada QLED, presente en algunos televisores de esta temporada, y que utiliza los llamados puntos cuánticos («quantum dots», de ahí el nombre). Al igual que los LCD LED requieren de una fuente de iluminación externa pero cada píxel se pueden iluminar de manera individual, calibrando así la intensidad del contraste. Sin embargo, el negro profundo se le resiste todavía en comparación con los paneles orgánicos. Resolución: de Full HD a 4K (pasando por HDR) Además del tipo de pantalla es conveniente fijarse en la resolución. De ello depende, en parte, una buena reproducción de las imágenes. La mayoría de los televisores son Full HD, lo que quiere decir que ofrece cerca de 1.920 píxeles horizontales y 1.080 verticales, proyectando sobre la pantalla unos 2.073.600 puntos, una cifra que se obtiene por multiplicar los puntos de un lado por el otro. Pero el resultado depende de dos factores: el tamaño de pantalla y la señal emitida. En primer lugar, esa definición requiere de más espacio para cubrir la superficie si se trata de una pantalla de 47 pulgadas de diagonal y de una de 32 pulgadas. En función del espacio puede darse el caso que las imágenes se aprecien más pixeladas o borrosas. Pero también cabe destacar que si la señal de emisión no se hace en esa calidad tampoco se podrá disfrutar del todo, y por el momento hay poco contenido que le saca provecho, por lo que este tipo de televisores hay que considerarlos más como una televisión pensada para dentro de unos años que para lucirlo ahora. Es decir, para preparar el terreno para lo que venga. Es algo que le suele suceder a los televisores 4K o Ultra Alta Definición. Lo que expresan estos números es que esta clase de pantallas se mueven alrededor de los 4.000 píxeles. Es decir, muestra más contenido y detalles. En la actualidad, son pocas las emisiones de canales lineales que emiten a esta calidad, aunque muchos servicios digitales como Netflix o Amazon Prime Video ya soportan esta definición. Además, gracias a algunos productos y reproductores como las consolas Xbox One X o PlayStation 4 Pro, así como otros reproductores multimedia como Apple TV o Amazon Fire TV se pueden alcanzar tales características, pero dependerá, como es obvio, del contenido a reproducir. Otra de las tendencias actuales es la tecnología llamada HDR -Alto Rango Dinámico-, que ofrece un abanico más grande de colores y grises. Diseño y tamaño: de «normales» a monstruos El tamaño importa en el mundo de los televisores. No se aprecian tanto los detalles desde una diagonal de 32 pulgadas que desde 47 pulgadas, pero tampoco en una monstruosidad de 65 pulgadas como las que tienen algunos fabricantes. La decisión de compra de un modelo u otro tiene el condicionante del espacio en el que se va a alojar la televisión. No es lo mismo, por supuesto, en una habitación de 4 metros cuadrados que en un salón de 20 metros cuadrados. Como puede resultar obvio, las dimensiones encarecen el precio, por lo que se pueden encontrar modelos de 400 euros a superar fácilmente los 3.000 euros. Dependerá del presupuesto y del deseo de cada uno hacer un tipo de inversión u otra. Su inteligencia: de Android a WebOS Aunque lo importante es la calidad de imagen, también se puede tener en cuenta otros aspectos de su interior. La mayoría de televisores de gamas media o alta disponen de una cierta «inteligencia». Gracias a un software (escogido por cada marca) los usuarios pueden acceder a unos u otros servicios digitales. Hay varios formatos en función del sistema operativo, que se pueden reducir a tres: Android TV, WebOS y Tizen OS. Cada cual dispone una serie de servicios diferenciales, pero en su mayoría permiten que los usuarios se conecten a internet, compartan imágenes y videos en pantalla grande, reproduzcan videos desde plataformas como YouTube, accedan a ciertos servicios en «streaming» como Netflix, HBO o canales a la carta como Atresmedia Player o MiTele, así como determinadas propuestas de ocio. Aquí influye la experiencia de uso que uno más desee. Por ejemplo, en el caso de WebOS, que se puede encontrar en muchos modelos de LG, tiene una navegación muy intuitiva que gana enteros incluso con el mando Magic Remote, que funciona como un puntero. Dispone de la mayoría de aplicaciones más extendidas, aunque no existe la disponibilidad por ahora de HBO España, algo que sí cuenta con el apoyo de Samsung. La compatibilidad de dispositivos móviles basados en iOS, el sistema operativo de Apple, está más bien limitada, por lo que en su mayoría funcionan mejor con Android. Cabe recordar que existen numerosos aparatos, «dongles», «set top box» y reproductores multimedia tipo Apple TV, Roku TV, Amazon Fire TV o Google Chromecast que traen a la televisión las funciones propias de una «SmartTV». Objetivo: de ver la tele a disfrutar los videojuegos El objetivo de la tele también es un aspecto a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión. No es lo mismo un televisor pensado para disfrutar de películas y series que aquellos usuarios que van a querer vivir una experiencia más inmersiva con el consumo de videojuegos. En este último caso hay que fijarse en el tiempo de respuesta, dado que los aficionados podrán jugar como máximo a 60 cuadros por segundo desde consolas de sobremesa (y dependiendo de cada juego), por lo que se requiere de una tasa de refresco más alta. Se pueden encontrar desde 40 hercios, 120 hercios y superior. También se puede optar, por el contrario, por el diseño de la pantalla, ya sea plana o curva. El equipo de audio es fundamental a la hora de elegir un televisor, ya que las sensaciones son distintas en uno y en otro. Hay televisores con varios altavoces, subwoofer integrado, aunque afortunadamente se puede tirar de una barra de sonido que logra aportar una mayor potencia y efectos envolventes, ideales por ejemplo para ver películas. La conectividad es otro selección, por lo que hay que fijarse bien por ejemplo el número de entradas HDMI, destinadas por ejemplo a conectar aparatos y reproductores actuales como las PlayStation 4 o Xbox One.
20-11-2017 | elpais.com
Google revela los métodos preferidos por los ?hackers? para entrar en tu cuenta de Gmail
El mayor riesgo sigue siendo el mismo desde los años 2000: dar los credenciales al 'hacker' sin darte cuenta a través de una falsa web de inicio de sesión
19-11-2017 | elpais.com
La empresa que une a Facebook, Google, Nissan, Netflix y a la mitad del Fortune 500
Workday se ha colado en las grandes digitalizando sistemas de gestión de finanzas y recursos humanos y poniendo a sus pies analítica y 'machine learning'
17-11-2017 | enter.co
Así evitará Google las páginas AMP usadas como ?carnada?
Google anunció una actualización a sus Accelerated Mobile Pages, mejor conocidas como AMP, el formato de sitios web para móviles. El cambio busca evitar que los dueños de sitios web usen mal el servicio. La compañía dice que desde febrero de 2018, las páginas AMP deben tener contenido casi idéntico al de la página estándar […]
17-11-2017 | abc.es
Francisco González: «Tenemos que estar preparados para competir con los gigantes digitales»
Aplicaciones móviles, servicios basados en «blockchain» y más adaptativos gracias a los avances en Inteligencia Artificial, una de las áreas más calientes del momento. Estas tecnologías están influyendo decisivamente a las entidades bancarias. En alusión al proceso de transformación que está viviendo BBVA para convertirse en una entidad digital, su presidente, Francisco González, se ha mostrado tajante al afirmar que es necesario «ser tan eficientes como los nuevos jugadores». Consciente de estos cambios, la entidad financiera ha introducido mejoras importantes en los últimos años. En una reciente entrevista con «MIT Technology Review» con motivo de un seminario en World Economic Forum en San Francisco (EE.UU.), González ha explicado que la compañía lleva una década trabajando en su transformación digital, un esfuerzo multidisciplinar que involucra tanto a plataformas tecnológicas como a nuevos procesos, talentos y capacidades, una nueva cultura corporativa y nuevos productos y servicios. En su opinión, el reto actual de las entidades bancarias es hacer frente a los desafíos tecnológicos. Concibe, además, un futuro formado por algunos bancos y, probablemente, una serie de proyectos y «startups», pero también algunos de los grandes gigantes digitales como Facebook, Apple o Google. «Tenemos que estar preparados para competir con los gigantes digitales», sostiene. «Nos encanta la competencia. Si como sector intentamos frenar la competencia, entonces es la muerte del sector bancario» Pese a la percepción social, González cree necesario que las ideas innovadoras de las empresas digitales puedan competir pero siempre en igualdad de condiciones. «Nos encanta la competencia. Si como sector intentamos frenar la competencia, entonces es la muerte del sector bancario», agrega. Sin embargo, aboga por una regulación equilibrada en la que por un lado no ahogue a los proyectos de innovación pero al mismo tiempo proteja al consumidor. En la actualidad las dos tecnologías más calientes que están involucrándose en proyectos relacionados con las finanzas son, por un lado, «blockchain» o cadena de bloques, base de la creación de divisas digitales, y por otro la Inteligencia Artificial y los servicios conversacionales. A juicio de González, ambas innovaciones están influyendo decisivamente en el cambio del sector financiero. Gracias a estos desarrollos, una entidad como BBVA puede automatizar muchos procesos bancarios o mejorar la eficiencia de procesos más complejos de cara a cambiar la forma en la que opera la banca. Estas tecnologías que están llegando ya a la banca han revolucionado previamente otras industrias. Sin embargo, el presidente de BBVA subraya que es importante que la gente sea consciente de las implicaciones económicas, sociales, medioambientales y éticas de esas transformaciones. Por esta razón, la entidad financiera ha puesto en marcha el proyecto OpenMind (www.bbvaopenmind.com), una comunidad digital de conocimiento que facilita el libre acceso a ensayos, artículos, entrevistas, vídeos e infografías con el fin de ayudar a las personas a entender los principales fenómenos que están transformando nuestras vidas y configurando nuestro futuro. BBVA, en ese sentido, trabaja cada vez más con el ecosistema «fintech» de una manera abierta para ofrecer una mejor experiencia de cliente. «De aquí a cinco años, gran parte de los productos y servicios que ofrezcamos provendrán de fuera y lo presentaremos de manera personalizada para nuestros clientes», apunta. En los últimos años, la compañía también ha realizado otras inversiones directas en empresas de tecnología financieras para apoyar su desarrollo, como parte del plan de transformación digital del banco. En 2014, por ejemplo, la entidad adquirió Simple, una firma tecnológica de Estados Unidos que está transformando la forma en que las personas gestionan su dinero. Más recientemente, el Grupo ha acordado una toma de participación del 29.5% en Atom, el primer banco exclusivamente móvil de Reino Unido.
17-11-2017 | elpais.com
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