Noticias de "google"

17-11-2016 | abc.es
La práctica «app» de Google para escanear fotos antiguas con tu móvil
Mientras que seis de cada diez españoles vieron sus fotos digitales por última vez en la última semana, las fotos analógicas no tienen esa suerte y sólo volvemos a ellas esporádicamente. No lo decimos nosotros, los autores de tal afirmación son los responsables de Google, la compañía creadora de la «app» más comentada de la semana en redes sociales. Su nombre es PhotoScan y, tal y como podemos ver en el divertido vídeo que acompaña estas líneas y que ya roza el millón de reproducciones, permite escanear con nuestro smartphone fotografías en papel. El proceso es rápido y sencillo; basta con poner el móvil delante de la reliquia que quieras digitalizar y pulsar el botón de la cámara; el sistema te indicará entonces que dirijas el objetivo hacia cuatro puntos situados en las esquinas y una vez que lo hagas, tu copia estará lista. Desde Google aseguran que «no se trata de una foto de una foto» y efectivamente lo hemos comprobado. El resultado final optimiza increíblemente la imagen respecto al clásico y rudimentario mecanismo que todos conocemos; los usuarios menos avezados irán más allá y comprobando lo bien que quedan sus fotos antiguas en formato digital, se plantearán incluso deshacerse del viejo escáner que les ocupa espacio en su escritorio. La «app», además, quita automáticamente el efecto de brillo y corrige los márgenes. También nos da la opción de almacenarla en Google Photos (el conocido servicio de almacenamiento en la nube de la empresa) y por supuesto están operativas las reglamentarias versiones tanto para iOS como Android. Por último, para promocionar la causa y precisamente durante el día de hoy, jueves 17 de noviembre de 2016 y bajo la consigna la consigna «héroes de la infancia», Google está pidiendo a los usuarios que escaneen una fotografía antigua con la app y la compartan en redes sociales con el hashtag #GooglePhotoScan. Mientras tanto, en su «headquarter» de Torre Picasso en Madrid, se seleccionarán las mejores para que dos conocidos artistas, Mauro Entrialgo y P8ladas, las personalicen con motivos de superhéroes.
16-11-2016 | enter.co
Toda la tecnología de Google Maps volcada a encontrar un baño
Hoy en día utilizamos nuestro smartphone para todo. Queremos saber sobre ese nuevo restaurante de moda, así que buscamos en Google y miramos las sugerencias de las personas que han ido, cuánto valen los platos y si tiene parqueadero para los clientes. Por otro lado, podemos usar herramientas tan asombrosas como Google Street View, que […]
16-11-2016 | elpais.com
Google lanza PhotoScan, una ?app? para escanear fotos antiguas con el móvil
La nueva aplicación pretende recuperar las fotos analógicas de forma sencilla y rápida
15-11-2016 | enter.co
PhotoScan: rescata del armario tus fotos viejas con ayuda de Google
Google quiere ayudarte a gestionar -y guardar- todas tus fotos. Lo demostró en 2015 con el lanzamiento de su servicio de Google Photos. Este servicio permite almacenar todas las fotos en tu dispositivo Android y iOS de manera ilimitada, con un límite de resolución que de cualquier forma es aceptable. Ahora, no solo quiere guardar […]
15-11-2016 | abc.es
Facebook: entre la censura y la manipulación
Es muy fácil caer en la reduccionista afirmación que las redes sociales no representan la vida misma y sus devenires. Puede que, más de uno, piense todo lo contrario; que efectivamente estos nebulosos mundos digitales en los que nos movemos muestran lo oculto, lo que mueve y de verdad interesa a los ciudadanos. También es posible que, para otras personas, este tipo de plataformas sean el caldo de cultivo de mensajes de odio. Las redes sociales se han adentrado en el desfiladero de lo efímero y lo pasajero, pero han han aportado útiles mecanismos de comunicación interpersonales que han permitido reducir el tamaño del planeta a un mero clic. Gran parte del conocimiento humano está recogido en internet. La conversación de los seres humanos ha encontrado un nuevo espacio en este tipo de plataformas que, como sucede en el servicio más global, Facebook, se manejan formas comunicativas basadas en emoticonos, imágenes, animaciones y texto y, sobre todo, han inaugurado nuevos códigos de conducta que rayan el absurdo en ocasiones como el mero hecho de eliminar a una persona como contacto. Teniendo en cuenta que las relaciones humanas son cada vez más digitales y teniendo en cuenta también que las redes sociales se han convertido hoy en día en los más importantes foros de discusión, cabría preguntarse si en cierto modo este tipo de servicios que están al alcance de cualquiera representan, en efecto, la realidad tal y como la conocemos o si, por el contrario, la segmentación del público al que un usuario medio sigue y los mensajes más ruidosos cooperan para introducir sesgos socio-políticos capaces de distorsionar el mundo real. Los expertos dudan acerca de las implicaciones sociales que aportan las redes sociales al conjunto de la sociedad. Para Mauro Fuentes, director de medios sociales de la agencia Ogilvy, este tipo de plataformas tienen una variable ideológica y ejercen de escaparate en base a un determinado criterio. «Es cierto que las herramientas de selección de contenido y algoritmos hacen que cierto tipo de noticias y contenido sea más visible», sostiene en declaraciones a ABC. Facebook, en ese sentido, ha estado en la picota en las últimas semanas por censurar la célebre fotografía que recreaba el horror de la guerra de Vietnam. La cara de ese terrible episodio la puso una joven que ha pasado a la historia como la Niña del Napalm. En seguida, la compañía norteamericana reaccionó. Poco antes se había sustituído el equipo humano encargado de revisar los contenidos por sistemas informatizados, pero a lo largo de la trayectoria de la mayor red social han sido muchas las ocasiones en las que se ha aplicado una dudosa moral a la hora de ocultar ciertos contenidos a los usuarios. «Después de escuchar a la comunidad volvimos a mirar cómo se aplicaron nuestras normas en este caso. Normalmente se presupone que una imagen de un niño desnudo viola nuestros estándares y en algunos países podría incluso calificarse como pornografía infantil. En este caso, reconocemos la historia y la importancia global de esta imagen para documentar un momento particular de la historia. Debido a su estatus como imagen icónica de importancia histórica, la importancia de permitir que se comparta supera el valor de proteger a la comunidad», indican a ABC fuentes de Facebook. Censura existe, recalca este experto, quien insiste en que está, sin embargo, más enfocada para «evitar que la red, de entrada, se convierta en un nido de pornografía y violencia». Para ello -recuerda- usan el método de pre-censurar para evitar problemas mayores pero «esto implica herramientas automáticas y los automatismos pueden tener ciertos sesgos (que no errores) en lo que es 'censurable' o no». La lactancia, por ejemplo, ha sido otro tema recurrente en este caso. Y en la mayoría de los casos las personas afectadas por esa censura automática creen que la red social maneja hilos que les coartan la libertad, aunque este experto descarta que existe una censura como tal. «Facebook es un monstruo cuyo crecimiento hace dificilísimo su control: ha pasado de ser una simple red social con un uso relativamente frívolo, a convertirse en el mayor medio de comunicación del mundo, en el sitio donde más personas se informan y leen noticias. Cualquier mínima decisión o criterio editorial que toma puede tener una importancia brutal, y se toma sin ningún tipo de consenso, lo cual hace muy difícil gestionarlo», asegura a este diario Enrique Dans, profesor de innovación del IE School. A las redes sociales les persigue su particular sombra de censura y manipulación, como sucede también en Twitter, red de micromensajes, criticada habitualmente al considerar por parte de muchos usuarios de su comunidad que los temas de tendencia -los «trending topic», en inglés-, no son un reflejo de las opiniones mayoritarias de una sociedad, además de proyectar una imagen irreal de los acontecimientos. «El resultado de tomar en agregado las tendencias mencionadas por las personas en las redes sociales sí puede resultar un buen termómetro aproximado de las inquietudes e intereses de la sociedad, y de hecho, se utiliza mucho en ese sentido, pero necesita correcciones importantes: si midiésemos únicamente menciones en redes sociales y pretendiésemos traducirlas en intención de voto, por ejemplo, el resultado sería un desastre, porque ni somos buenos separando menciones positivas de negativas, ni está nada claro que por ser más activos en redes sociales los votantes de una opción que los de otra, sean necesariamente más», manifiesta. El hecho que estos servicios de alcance masivo se hayan transformado en medios de información preocupa a otros expertos como Miguel Ángel Jimeno, profesor de periodismo de la Universidad de Navarra, que lamenta que servicios como Facebook sean el lugar donde se informa la gente. «Una pena», dice este experto: «Que personas ajenas al periodismo tomen decisiones sobre qué publicar o no.. otra pena», subraya. Selección de contenidos La pregunta es si Facebook debería aplicar otro tipo de normas morales a la hora de aplicar su criterio de selección de contenidos. «Podría aplicar las mismas normas que un medio de comunicación convencional», considera Jimeno, aunque al tratarse de una empresa privada con contenidos no periodísticos puede decidir lo que quiera. «Cuando una de esas reglas llama la atención a un sector de sus usuarios, como ha sucedido ahora, el mundo 'periodístico' se subleva. Pero creo que solo ha sido el periodístico. A los demás usuarios, el tema parece que ni les va ni les viene», añade este experto. Frente a esa situación, y de cara a evitar que este tipo de servicios se conviertan en foros de propagación de enfoques ideológicos hostiles, la propia compañía Facebook ha puesto el foco en un programa específico para luchar contra el odio digital, una expansión de los esfuerzos de la industria tecnológica para socavar la propaganda de internet de terroristas islámicos y radicales de extrema derecha. Para Dans, por su parte, los criterios maximalistas e inflexibles «son inadecuados» y «no tienen en cuenta infinidad de circunstancias», ya que los editores humanos están «sujetos a sesgos personales» y la Inteligencia Artificial «terminará por ser la solución» al dejar de mostrar, por ejemplo, a un devoto del Islam cosas que un devoto del Islam no quiere ver, no mostrará a un turco tradicionalista chistes sobre Atatürk, pero -dice- está aún fase de desarrollo. Frente a ello, los gigantes de internet intentan regatear las dudas. Google y Facebook han avanzado que perseguirán las informaciones falsas, aunque solo las compartidas a través de sus respectivas herramientas publicitarias. Pese a todo, queda aún mucho árbol que tallar.
15-11-2016 | enter.co
#Hoyaprendí trucos para Google Calendars
Google Calendar no es solo un calendario, sino una herramienta de productividad indispensable para miles de personas que organizan sus días, sus reuniones y sus actividades a través de esa plataforma. Sin importar cuál sea tu profesión o tu nivel de demanda por una agenda cuadriculada, Calendars tiene soluciones para todo lo que quieras organizar […]
15-11-2016 | abc.es
Facebook y Google se unen para evitar la difusión de informaciones falsas
Internet alberga gran parte del conocimiento humano, pero en muchas ocasiones también ha ayudado a difundir informaciones erróneas. En aras de restringir los anuncios y las noticias falsas, los gigantes de internet Alphabet (Google) y Facebook han movido ficha para detener este tipo de publicaciones mediante la explotación de sus respectivas herramientas publicitarias. No suele normal que ambas empresas actúen por convencimiento de la misma forma. Pero, tras la popularización de contenidos con tendencia al engaño, se han puesto de acuerdo para anunciar medidas destinadas a detener este tipo de informaciones falsas que corren como la pólvora a lo largo y ancho de internet. Por un lado, Google ha adelantado que trabaja en un cambio de sus políticas para evitar que se haga uso de su herramienta de publicidad AdSense para estos fines, mientras que Facebook, por su parte, ha decidido actualizar las cláusulas publicitarias para especificar que está prohibido promocionar contenido falso o que tiende a engañar a los usuarios. Por tanto, ambos gigantes se comprometen a combatir este tipo de noticias pero, por ahora, únicamente en sus respectivas publicidades, una importante fuente de ingresos. Estos cambios vienen después de las críticas vertidas sobre las principales redes sociales y servicios de internet como Google, Facebook y Twitter a raíz del papel desempeñado en las pasadas elecciones presidenciales de EE.UU. en las que «permitieron» la difusión de información falsa y tendenciosa y en la que, según algunos expertos, pudo haber influido en el electorado a la hora de hacer presidente al candidato republicano Donald Trump, que tras su elección ha polarizado la sociedad norteamericana. Pese a estas dudas iniciales, el propio fundador de Facebook, Mark Zuckeberg, ha insistido en un comentario en su perfil en que la red social no ejerció ningún papel a la hora de una supuesta influencia entre los votantes. Según el magnate americano, las noticias falsas representan una cantidad ínfima de los contenidos que se mueven en la red social. En su opinión, la mayoría de informaciones que se comparten no versan en torno a la política. «De todo el contenido en Facebook, más del 99% de lo que los usuarios ve es verdadero. Sólo una muy pequeña cantidad son noticias falsas. Los engaños que existen no se limitan a una visión partidista o, incluso, a la política. En general, es extremadamente improbable que esos posibles engaños cambiaran el resultado de estas elecciones en una dirección u otra», indica Zuckerberg. «No introducimos ni mostramos anuncios en aplicaciones o sitios que contengan contenido que sea ilegal o engañoso, lo que incluye noticias falsas», asegura Zuckerberg, al tiempo que ha adelantado que la compañía continuará investigando el trabajo desempeñado por los editores con el fin de asegurar el cumplimiento de las normativas. Por su parte, Google se ha sumado a esta corriente, aunque no ha querido abordar otras cuestiones relacionadas con la difusión de noticias falsas que aparecen en los resultados de búsqueda. Lo que sí ha adelantado es que dejará de incluir páginas webs de noticias falsas en su red publicitaria. El problema viene como consecuencia de que una supuesta búsqueda que devolvía el resultado final de las elecciones se podía interpretar que Trump había obtenido un gran apoyo popular. La propuesta del gigante de internet, según destaca la agencia Reuters, tiene el objetivo de garantizar la eliminación de los «incentivos financieros» que están detrás de la elaboración de informaciones falsas. «En el futuro restringiremos la publicación de anuncios en páginas que representen de manera equivocada, difundan o oculten información sobre el editor, el contenido publicado o el propósito principal», señalan fuentes de la compañía en un comunicado.
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