Noticias de "google"

25-07-2020 | abc.es
Pagar por «tuitear»: Twitter explorará nuevas vías de ingresos como las suscripciones
Este año va a suponer el punto de inflexión en los servicios de pago por suscripción. Las redes sociales también pueden empezar a explorar este modelo de negocio después de ver reducidos sus ingresos publicitarios a consecuencia de la crisis sanitaria Covid-19. Las plataformas digitales como Facebook y servicios como Google se nutren, principalmente, de la publicidad. Pero para ampliar sus opciones, algunas empresa tecnológicas han optado por reforzar los servicios por suscripción. Apple, Amazon o Microsoft han sacado provecho. Y, ahora, Twitter, conocida red de micromensajes, va a considerar hacerlo. El momento es importante porque la compañía estadounidense ha registrado unas pérdidas netas de 1.228 millones de dólares (1.060 millones de euros) en el segundo trimestre de 2020, frente a las ganancias de 1.119 millones (966 millones de euros) registradas durante el mismo periodo del año pasado, según las cuentas trimestrales publicadas este jueves por la empresa. Para tratar de reducir su dependencia de la publicidad, la empresa dirigida por Jack Dorsey ya ha empezado a barajar otras vías alternativas de ingresos. «Estamos en las primeras etapas de una exploración de oportunidades de productos de ingresos adicionales para complementar nuestro negocio publicitario. Esto podría incluir suscripciones y otras aproximaciones y, aunque nuestra exploración está poco avanzada, no esperamos ingresos atribuidos a estas nuevas fuentes en 2020», ha señalado en un comunicado. A raíz de una oferta interna publicada en la página web, Twitter evidenció su interés en la contratación de un responsable de medios de suscripción. Algo que tendría sentido puesto que el servicio es una importante fuente de datos e información relevante. Agencias de publicidad, instituciones y empresas pueden estar dispuestas a pagar por herramientas avanzadas y servicios «premium» para mejorar su rendimiento. En 2011, la empresa adquirió Tweetdeck, una herramienta de dinamización de contenidos y analítica, por 28 millones de dólares. Con el tiempo también ha sumado otras plataformas para mejorar la experiencia. Y algunas de ellas podrían volverse de pago en un futuro. Los costes asociados a los ingresos se elevaron un 3,6%, hasta situarse en 288 millones de dólares (249 millones de euros), al tiempo que la partida de investigación y desarrollo (I+D) alcanzó los 216 millones de dólares (186 millones de euros) y los gastos de venta y marketing se contrajeron un 14%, hasta 207 millones de dólares (179 millones de euros). De su lado, los costes generales y administrativos experimentaron un alza, hasta 96 millones de dólares (83 millones de euros), un 9% más. Durante el trimestre, la media de usuarios activos diarios monetizables experimentó un crecimiento del 34%, hasta situarse en 186 millones. La red social ha atribuido este alza a la "conversación global sobre la actualidad" y a las mejoras realizadas en el producto. En el conjunto de los primeros seis meses del año, Twitter registró unos 'números rojos' de 1.236 millones de dólares (1.067 millones de euros), frente a las ganancias de 1.310 millones de dólares (1.130 millones de euros) de un año antes. Los ingresos entre enero y junio descendieron un 8,4%, hasta 1.491 millones de dólares (1.287 millones de euros).
24-07-2020 | enter.co
Un reporte presentado por The Information afirma que Google utiliza información obtenida a través de sus apps en la tienda de Google para crear sus propias herramientas, optimizandolas para competir con ellas. De acuerdo con esta información a través de esta estrategia Google habría analizado la información de TikTok y, con ella, habría construido YouTube […]
23-07-2020 | abc.es
Qué son las siglas 4K, HDR, OLED, QLED: todo lo que tienes que saber para comprar tu televisor «Smart TV»
A la hora de pensar en cambiar un televisor, el consumidor se sumerge en un mar de dudas. Y no ayuda a esa misión el baile de siglas y distintas tecnologías que se han venido incorporando al sector en los últimos años. La verdad es que los usuarios, cuando se acercan a las tiendas a preguntar, se topan con un sinfín de propuestas. Aquellos que desconocen el mercado pueden quedarse absortos de tanto nombre técnico. Que si OLED, QLED. ¿4K? ¿Qué es eso de HDR? Tecnologías de los paneles: OLED vs QLED Uno de los aspectos a los que más interés hay que darle es a la tecnología de la pantalla. Más que nada porque es uno de los elementos más importantes para transmitir la información de la señal recibida. Y aquí es donde todo se complica. Cuando vas a la tienda todo son promesas, imágenes espectaculares que entran por los ojos. Pero existen una serie de innovaciones que hay que tener presente. Una de ellas tiene que ver con los paneles de tipo OLED. Son paneles orgánicos. Los fabrican marcas como LG, Sony o Panasonic. Consiguen negros profundos y colores muy intensos, pero existen algunas dudas sobre su durabilidad y tienen en ocasiones unos niveles de brillo inferiores. Pueden fabricarse muy delgados, lo que le dan un toque minimalista y elegante en los hogares. Están compuestos por una serie de diodos orgánicos que cuando pretenden mostrar los negros de las imágenes simplemente se apagan y no reducen su iluminación como es en el caso de las pantallas LCD LED tradicionales. El panel se distribuye por celdas capaces de iluminarse por sí mismas a diferencia de los LED que requieren de una fuente adicional. Así se logran los negros tan profundos. Además, su complejo proceso de fabricación eleva ostensiblemente el precio, aunque dado que cada vez más marcas han creado modelos con esta tecnología se han podido hacer más accesibles. Es decir, los paneles OLED son capaces de encender y apagar los píxeles de manera individual, mientras que los LCD-LED cuentan con un sistema de retroiluminación basada en luces LED. Otra alternativa se encuentra en QLED, que una tecnología propietaria de Samsung para intentar ofrecer las prestaciones de los paneles OLED con la solvencia de los tradicionales LED. La firma surcoreana tiene muchos modelos al respecto de grandes tamaños. Esta tecnología utiliza los llamados puntos cuánticos («quantum dots», de ahí el nombre). Al igual que los LCD LED requieren de una fuente de iluminación externa pero cada píxel se pueden iluminar de manera individual, calibrando así la intensidad del contraste y ofreciendo unos negros bastante profundos. Los paneles de tipo LED, que se pueden encontrar numerosos modelos y muy asequibles, están formados por píxeles en color o monocromos colocados sobre una fuente de luz, que permiten iluminar y reproducir los diferentes colores de la imagen en el momento de la proyección. Cada píxel individual se divide en tres células (llamadas subpíxeles) de tres colores (rojo, verde y azul), respectivamente, por el aumento de los filtros. Cada subpíxel, a su vez, se puede controlar de forma independiente con el fin de lograr miles o millones de posibles colores para cada píxel. A su favor es su gran extensión en el mercado, pero sin embargo, en formatos grandes puede provocar pérdida de calidad de la imagen. El contraste es otra de las desventajas. Resolución: mejor irse a por el 4K Además del tipo de pantalla es conveniente fijarse en la resolución. De ello depende, en parte, una buena reproducción de las imágenes. La mayoría de los televisores son Full HD, lo que quiere decir que ofrece cerca de 1.920 píxeles horizontales y 1.080 verticales, proyectando sobre la pantalla unos 2.073.600 puntos, una cifra que se obtiene por multiplicar los puntos de un lado por el otro. Pero el resultado depende de dos factores: el tamaño de pantalla y la señal emitida. Esa definición requiere de más espacio para cubrir la superficie si se trata de una pantalla de 47 pulgadas de diagonal y de una de 32 pulgadas. Si hay que cambiar a un televisor este año lo más probable es que se dé ya el salto al 4K o Ultra Alta Definición. Es la resolución estandarizada y han empezado la desescalada de precios, con lo que se pueden adquirir «smart TV» por menos de 500 euros. Lo que expresan estos números es que esta clase de pantallas se mueven alrededor de los 4.000 píxeles (más o menos 3.840 x 2.160 píxeles). Es decir, muestra más contenido y detalles más nítidos. Puestos a invertir en un nuevo producto lo lógico es optar por este tipo de resoluciones que, además, se pueden encontrar precios equilibrados en algunas marcas. En la actualidad, son pocas las emisiones de canales lineales que emiten a esta calidad, aunque muchos servicios digitales como Netflix o Amazon Prime Video soportan esta definición. Además, gracias a algunos productos y reproductores como las consolas Xbox One X o PlayStation 4 Pro, así como otros reproductores multimedia como Apple TV o Amazon Fire TV se pueden alcanzar tales características, pero dependerá, como es obvio, del contenido a reproducir. Sin embargo, ya existen los primeros modelos con resolución 8K que, generalmente, están destinadas a televisores monstruosos. Este año, que estaba prevista la convocatoria de Juegos Olímpicos, iba a suponer el pistolazo de salida a estas resoluciones, que tendrán que esperar. Así que la conclusión es que, ya puestos, mejor comprar un producto 4K porque tendremos la garantía de tener un modelo preparado para los próximos años aunque realmente ahora mismo no le saques mucho partido a los contenidos que ves regularmente. HDR o Alto Rango Dinámico Por debajo hay otras múltiples tecnologías también encaminadas a mejorar la experiencia de usuario. Una de las tendencias actuales es la tecnología llamada HDR -Alto Rango Dinámico-, que ofrece un abanico más grande de colores y grises, dándole una mayor espectacularidad y buscando un mayor realismo, mejorando también los contrastes entre zonas claras y oscuras. Las imágenes son más fieles a la realidad, con lo que se observarán las películas de una manera fantástica. Hay varios estándares, HDR10 y Dolby Vision, dependiendo de cada fabricante. El primero es el más compatible y abierto. Pero también existen otras a tener en cuenta como Perfect Picture Engine, Dolby Vision y Atmos y, por supuesto, Ambilight, un sistema de iluminación trasera ideado por Philips que cambia de color con las imágenes y que enmarca el televisor en un «aura» luminosa que realza todos los contenidos. La «inteligencia» es también importante Aunque lo más importante de un televisor es la calidad de imagen, también se puede tener en cuenta otros aspectos de su interior. La mayoría de televisores de gamas media o alta disponen de una cierta «inteligencia». Gracias a un software (escogido por cada marca) los usuarios pueden acceder a unos u otros servicios digitales. Hay varios formatos en función del sistema operativo, que se pueden reducir a tres: Android TV, WebOS y Tizen OS. Cada cual dispone una serie de servicios diferenciales, pero en su mayoría permiten que los usuarios se conecten a internet, compartan imágenes y videos en pantalla grande, reproduzcan videos desde plataformas como YouTube, accedan a ciertos servicios en «streaming» como Netflix, HBO o canales a la carta como Atresmedia Player o MiTele, así como determinadas propuestas de ocio. Aquí influye la experiencia de uso que uno más desee. Por ejemplo, en el caso de WebOS, que se puede encontrar en muchos modelos de LG, tiene una navegación muy intuitiva que gana enteros incluso con el mando Magic Remote, que funciona como un puntero. Dispone de la mayoría de aplicaciones más extendidas, aunque no existe la disponibilidad de Disney Plus, algo que sí cuenta con el apoyo de Samsung. La compatibilidad de dispositivos móviles basados en iOS, el sistema operativo de Apple, está más bien limitada, por lo que en su mayoría funcionan mejor con Android. Cabe recordar que existen numerosos aparatos, «dongles», «set top box» y reproductores multimedia tipo Apple TV, Roku TV, Amazon Fire TV o Google Chromecast que traen a la televisión las funciones propias de una «SmartTV».
17-07-2020 | enter.co
El nuevo curso para programar apps para Android tiene la ventaja de que te enseña el lenguaje de programación Kotlin.
17-07-2020 | abc.es
Google rompe con Twitter: elimina el carrusel de Twitter de los resultados de búsqueda
La compañía Google ha decidido retirar el carrusel de Twitter de los resultados de búsqueda tras el «hackeo» sufrido por la red social este miércoles, que tenía como objetivo llevar a cabo una estafa con criptomonedas. Google ha confirmado que ha eliminado el carrusel de Twitter de los resultados de búsqueda de forma temporal y ha indicado que volverá a aparecer tras realizar una revisión. «Podemos confirmar que hemos eliminado temporalmente le carrusel de Twitter de la búsqueda después de los problemas de seguridad de Twitter. Antes de restaurar la función, realizaremos una revisión cuidadosa», ha indicado la compañía al portal «Android Police». Al realizar una búsqueda en Google, los «tuits» asociados con una marca o un nombre aparecen en un carrusel en la parte superior de los resultados y ahora ha sido reemplazado por un único resultado de búsqueda estándar de Twitter. La red social sufrió este miércoles un ataque informático por el que las cuentas verificadas de personalidades reconocidas como el cofundador de Microsoft, Bill Gates, el expresidente estadounidense Barack Obama o el fundador de Tesla, Elon Musk, fueron «hackeadas» para llevar a cabo estafas con criptomonedas. El hackeo hizo que ciertas cuentas verificadas mostraran un mensaje que instaba a los seguidores a pinchar el enlace adjunto y realizar una donación en bitcoins. Según estimaciones de la compañía de ciberseguridad Kaspersky, «en sólo dos horas», al menos 367 usuarios transfirieron alrededor de 120.000 dólares a los atacantes. La compañía ha confirmado que alrededor de 130 cuentas de la red social se vieron afectadas por este hackeo, el mayor incidente de seguridad de la historia de la plataforma.
16-07-2020 | abc.es
La Justicia europea revoca la autorización de transferir datos personales a EE.UU.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea acaba de publicar una sentencia en la que anula el llamado acuerdo de «Escudo de privacidad» que permitía a las empresas digitales transferir legalmente los datos personales de los ciudadanos europeos a sus bases en Estados Unidos. Esta disposición es utilizada por las grandes multinacionales de internet como Google, Facebook o Twitter e incluyen detalles como la identidad y su geolocalización, así como sus preferencias en internet. Dado que la legislación norteamericana es menos estricta que la europea, el «Escudo de privacidad» fue creado para permitir una excepción a las leyes comunitarias de protección de datos a cambio de que las compañías norteamericanas cumpliesen algunos requisitos específicos. Los jueces han determinado que esa excepcionalidad no puede saltar los propios límites de la legislación europea sobre protección de datos y que «las personas cuyos datos personales se transfieren a un país tercero deben gozar de un nivel de protección sustancialmente equivalente al garantizado dentro de la Unión». Los jueces afirman que ante un «posible acceso de las autoridades públicas de un país tercero a los datos personales transferidos de ese modo» también se deben tener en cuenta cuidadosamente «los elementos pertinentes del sistema jurídico de dicho país».
16-07-2020 | abc.es
La justicia europea invalida un acuerdo clave para transferir datos personales entre Europa y EE.UU.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha invalidado este jueves (PDF) el sistema de intercambio de datos del llamado «Privacy Shield» («Escudo de privacidad», en español) entre la Unión Europea (UE) y los EE.UU al entender que existe una «excesiva vigilancia» por las autoridades estadounidenses. Es un acuerdo que permitía a las empresas digitales transferir legalmente los datos personales de los ciudadanos europeos a sus bases en Estados Unidos. Esta disposición se utiliza por las grandes multinacionales de internet como Google, Facebook o Twitter e incluyen detalles como la identidad y su geolocalización, así como sus preferencias en internet. A raíz de esta sentencia anticipa nuevos conflictos entre ambas potencias. El tribunal ha tomado esta decisión por el «posible riesgo» que representan los programas de vigilancia estadounidenses para la protección de los datos personales de ciudadanos europeos. Entiende que este acuerdo, firmado en 2016 en sustitución al anterior marco legal conocido como «Safe Harbour» («Puerto seguro»), permite hacer posible interferencias en los derechos fundamentales de las personas cuyos datos se transfieren a servidores alojados en Estados Unidos y que pueden tener acceso las autoridades públicas del país sin que se limite «a lo estrictamente necesario». La legislación estadounidense es menos estricta Dado que la legislación norteamericana es menos estricta que la europea, el «Escudo de privacidad» fue creado para permitir una excepción a las leyes comunitarias de protección de datos a cambio de que las compañías norteamericanas cumpliesen algunos requisitos específicos. Los jueces han determinado que esa excepcionalidad no puede saltar los propios límites de la legislación europea sobre protección de datos y que «las personas cuyos datos personales se transfieren a un país tercero deben gozar de un nivel de protección sustancialmente equivalente al garantizado dentro de la Unión». Los jueces afirman que ante un «posible acceso de las autoridades públicas de un país tercero a los datos personales transferidos de ese modo» también se deben tener en cuenta cuidadosamente «los elementos pertinentes del sistema jurídico de dicho país». «Safe Harbor» quedó también invalidado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2015 obligando así Bruselas a negociar con Washington un nuevo marco para garantizar un mejor nivel de protección de los datos personales. Esta situación provocó que la información de los usuarios se encontrara en una situación de inseguridad jurídica. «Hasta ahora, era muy sencillo transferir datos personales a Estados Unidos», señala en conversación telefónica Sergio Carrasco, experto en derecho digital de Fase Consulting. «Todos los prestadores de servicios, al final, tienen servicios allí [por Estados Unidos], sea en parte o totalmente. Y ahora existía Privacy Shield, que era un acuerdo que ponía de manifiesto que en Estados Unidos tenía un nivel de protección equiparable a Europa, permitiendo así esa transferencia sin contar con la autorización de los reguladores de protección de datos», explica. «Lo que dice es que el nivel de protección no son equivalentes porque en EE.UU. existen otros asuntos como la Seguridad Nacional» La resolución del TJUE implica que no existen las mismas garantías entre ambos territorios. El tratamiento de información sensible en la UE se rige por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que pone el acento en el consentimiento expreso de los ciudadanos. Es un marco legal más garantista en comparación con Estados Unidos. «Lo que dice es que el nivel de protección no son equivalentes porque en EE.UU. existen otros asuntos como la Seguridad Nacional. Como no se garantizan los derechos de las personas como en Europa, lo que hace es anular ese acuerdo y, por lo tanto, la transferencia internacional de protección de datos hacia EE.UU. estará sometida al control de las autoridades de protección de datos como cualquier otro país», apunta. Para solucionar este escollo, los expertos creen que EE.UU. puede verse obligado a cambiar toda su normativa en materia de Seguridad Nacional porque «no pueden utilizar las amplias competencias en investigación» en el caso de ciudadanos europeos. «Y no lo van a hacer», interpreta Carrasco. Esta decisión anticipa un torrente de reacciones por parte de empresas estadounidenses filiales que operan en Europa como Google, Facebook, Amazon o Microsoft, además de adelantar un nuevo obstáculo en las relaciones entre ambos territorios.
15-07-2020 | enter.co
Mientras más países plantean los problemas del monopolio de los buscadores, crece el caso de ?No confianza? contra Google.
15-07-2020 | abc.es
Así es Pegasus, el software espía de una empresa israelí que utilizan los gobiernos
Fue el pasado año. Al calor de mayo. Uno de los objetivos: Roger Torrent, presidente del parlamento catalán y una de las figuras claves en el culebrón independentista. Durante un fallo de seguridad de WhatsApp se abrió la puerta a la instalación de un programa informático en su teléfono. La idea era, al igual que a otras 1.400 víctimas, espiarle. Ese software es Pegasus, que tiene ya una dilatada experiencia en estos fines de ciberespionaje. Este mismo año el software israelí se utilizó por Arabia Saudí para «hackear» al fundador de Amazon. Un informe forense sobre el acceso al teléfono de Jeff Bezos, la persona más rica del mundo, apuntaba a que el régimen saudí utilizó supuestamente este «spyware» para entrar en el dispositivo del multimillonario. Desarrollado por NSO Group, la herramienta de piratería informática es una vieja conocida en el mundillo de las cibermilicias. Es un «spyware» -software espía- que, según los expertos, se vende a gobiernos y cuerpos de seguridad pero no existe una política garantista que lo acredite. En principio, para combatir el crimen y el terrorismo, pero en ocasiones salta a otra palestra. La manera de operar es sencilla pero compleja. No está al alcance de cualquiera. Su objetivo es enviar código malicioso o «malware» a una víctima para engañarla y animarla a pulsar sobre un enlace. Entonces, explotaría un archivo ejecutable capaz de realizar algunas acciones. En este caso, Pegasus tiene varias funciones, pero está preparado para captarlo casi todo. Los expertos creen que es capaz de escuchar conversaciones, acceder a la memoria interna del equipo afectado, consultar los mensajes, revisar el historial de navegación, hacer capturas de pantalla. Incluso se cree que puede activar por control remoto la cámara y el micrófono de los dispositivos. «Una cosa es el software que se ejecuta en el dispositivo, que permite el acceso a datos del mismo, interceptar comunicaciones, etc.. Y otra cosa es la técnica para comprometer el dispositivo e instalar dicho software. Para comprometer un dispositivo necesitas tener acceso al mismo de alguna manera, que el usuario descargue y ejecute algo, o acceda a un sitio que controle el atacante, aunque hay mecanismos de explotación remota, que es lo que se ha publicado que se ha usado en este caso», explica a este diario Lorenzo Martínez, experto en seguridad informática de Securízame. La gran ventaja de este tipo de software espía es aprovechar vulnerabilidades de día cero («Zero Day», en el argot del sector), es decir, fallos técnicos y agujeros si parchear porque aún no existe ninguna revisión para mitigar el aprovechamiento de la vulnerabilidad. Suele suceder en muchas ocasiones cuando se actualizan los servicios digitales. Un arma sofisticada y en constante evolución El sofisticado Pegasus ha estado presente en anteriores escándalos. En 2017, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), en México, fue atacado por medio de este «malware», según publicó en un informe la organización Citizen Lab. Decenas de periodistas y activistas denunciaron sendos ataques. Se descubrió en 2016 por Ahmed Mansoor, activista por los derechos humanos de Emiratos Árabes Unidos, quien se considera una de las primeras víctimas. Según los requerimientos técnicos recogidos por medios especializado, la factura para acceder a una decena de terminales puede ascender a 650.000 dólares. Se da por hecho que se ha evolucionado hasta tal punto que puede entrar incluso en servicios en la «nube» de Google o Amazon. Según las declaraciones de un exempleado de NSO Grupo a la revista especializada «Motherboard», el Gobierno español ha sido un cliente de la empresa israelí. Fue diseñado para atacar tanto a los sistemas Android como a los iOS. Sin embargo, no se ha podido investigar ninguna muestra para iOS, según Alexey Firsh, investigador de seguridad de Kaspersky, las únicas que se han hecho públicas han sido para Android. «Sabemos que Pegasus es una pieza de software espía muy sofisticada, mucho más que sus homólogos más populares, como FinFisher. Detectar su actividad maliciosa es extremadamente difícil, dado el alto nivel de ofuscación en su código», apunta Firsh en un comunicado. La herramienta se actualiza constantemente, incorporando nuevas características y técnicas de invasión. «Una vez instalado en el dispositivo, es capaz de extraer cantidades masivas de información, incluyendo sus mensajes de texto, contraseñas o la ubicación. Debido a su sofisticación y a su naturaleza altamente selectiva, es muy probable que continúen apareciendo ataques como estos», valora este experto. «Pegasus permite manipular cualquier dispositivo y poder acceder a todos los datos del terminal. Es un troyano que te da acceso a todo lo que hay en el dispositivo, tanto aplicaciones, como fotos o contactos. No está al alcance de cualquier usuario, solo de estados y servicios de inteligencia», explicaba recientemente a ABC el experto en ciberseguridad Deepak Daswani.
14-07-2020 | enter.co
Hoy, la mayoría de encuentros se han movido a espacios virtuales. En el caso de los colegios, aquellos que han podido retomar las clases con cierta normalidad han acudido a herramientas digitales para hacer video llamadas como es Google Meet o Zoom. Pero, aunque la solución está ahí, también ha atraído a una comunidad de […]
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